Que no se olvide nunca que el fútbol es de los aficionados, de los que pagan su entrada, compran el abono o ven los partidos por la televisión. Sin ellos, el fútbol sería otro deporte, tal y como se ha demostrado en el casi año y medio donde la afición no ha podido llenar los estadios ni aportar su calor a sus jugadores. Esta mañana del Día de la Hispanidad, Málaga y su afición se han vuelto a reencontrar casi dos años después de la última vez que lo hicieron en un entramiento. Y eso ya es mucho.

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Ha sido un día para recordar, como casi siempre que se llevan a cabo este tipo de medidas. Acercar los jugadores a la afición es sano y necesario. Y la respuesta malaguista en este día festivo ha estado arropada por un millar de aficionados en la grada de Preferencia disfrutando de un gran ambiente, de un magnífico día y de las buenas vibraciones que transmite la plantilla del Málaga.

El entrenamiento comenzó a las 11.00 horas. Y para entonces, la grada baja de Preferencia ya tenía un aspecto motivador. Familias, amigos y sobre todo mucha chavalería era el perfil de una afición que está ávida de ser parte del nuevo Málaga, al que le cuesta lejos de casa pero el que se muestra intratable con los suyos. De hecho, este encuentro promovido en el seno del club es la antesala al partido con el Real Zaragoza del próximo sábado a las 20.30 horas. Y también una buena imagen de captación de abonos, donde actualmente rondan los 13.000.

Buenas vibraciones

Se dejó ver por la grada a Manolo Gaspar como si fuera uno más, dando muestra de la naturalidad que le atesora. También estuvo en la grada el equipo Genuine del Málaga CF. Muchos aplausos, aunque posiblemente al que más al malagueño Kevin, que es la auténtica sensación malaguista. Y también felicidad recíproca. No acabó el entrenamiento Peybernes, con molestias en el gemelo pero que no parece que le vayan a impedir estar ante el Zaragoza el sábado.

Al  término de la sesión se lanzaron balones a la grada como agradecimiento, hubo sesión de fotos para inmortalizar el momento y un mensaje común: a por el Zaragoza. “Ha sido espectacular poder entrenar con nuestra gente aquí al lado en La Rosaleda. Es un orgullo que nos representen y poder jugar para ellos. Contentos de que haya sido festivo y poder entrenar con la afición aquí al lado”, decía Brandon Thomas al respecto.

José Alberto, entrenador del Málaga, también se mostró satisfecho con el trabajo y el entrenamiento atípico. “Es un entrenamiento diferente en un día especial por tener a la afición con nosotros y por darle la posibilidad de estar cerca de nosotros, que se lo merecen porque al final nos impulsan en cada partido que jugamos en La Rosaleda. Hoy se ha vivido un ambiente festivo total”.