Málaga

Después de la travesía en el desierto, el Málaga regresará al oasis en el que se ha convertido La Rosaleda desde que arrancó la temporada. En casa todo es mucho mejor. El equipo de José Alberto es más sólido, más ofensivo y más atractivo. En definitiva, es un equipo que parece fiable. Y a eso se agarra el malaguismo para este domingo en casa ante el Fuenlabrada (16.00 horas), donde se espera que los madrileños paguen los platos rotos de las dos últimas salidas infructuosas.

Jugar como local se ha convertido en un bálsamo para el Málaga. En los tres partidos que ha disputado hasta la fecha en La Rosaleda, el equipo de José Alberto López ha ganado dos y ha empatado uno. Y además, con un balance de tres goles a favor y ninguno en contra. Los blanquiazules, bajo el calor de su gente, son un equipo que parece mutado e incluso por momentos superlativo. A eso se quiere agarrar el Málaga y en esa línea quiere crecer. 

Además, hay que añadir que el coso blanquiazul acogerá por vez primera a los aficionados en condición de abonados esta temporada. Tras salir a la venta hace un par de semana los abonos, el club ya tiene 7.500 renovaciones y enfila el camino hacia los 10.000 fieles para la causa. Está lejos de los 20.000 que el club se había marcado como cifra mágica, pero los que se unen al proyecto prometen ser ruidosos y comprometidos. Tampoco ha ayudado que en estas dos semanas el Málaga haya cosechado dos derrotas contra dos equipos que acabaron la jornada siendo líderes. 

Y es que este Málaga es como la noche y el día dentro y fuera de casa. Errático y miedoso lejos de La Rosaleda, pero fuerte y sobresaliente en casa. No ha encontrado el término medio de momento el técnico asturiano y, por lo tanto, no es descabellado pensar que en Martiricos se pueda recuperar la mejor versión malaguista del curso.

Nuevos malaguistas

En ese sentido, el club quiere potenciar la idea de que La Rosaleda sea inexpugnable de tal modo que intentará llenar las gradas de aficionados. Y es que las medidas para combatir el coronavirus cada vez son más livianas y se está permitiendo que cada vez más público pueda acudir a los recintos deportivos. 

El club ha abierto este lunes la venta de abonos al público en general, por lo que es previsible que haya nuevos adeptos a la causa estos días. Eso sí, los nuevos abonados deberán hacerse fieles malaguistas como requisito indispensable. Y a partir de ahí, los nuevos fieles recibirán una llamada del club para ubicar su nuevo asiento. Un procedimiento farragoso que desde la entidad de Martiricos esperan que dé sus frutos.

Además, el club también anunció que la fiesta de La Rosaleda por su 80 aniversario se celebrará finalmente el próximo martes 5 de octubre a partir de las 20.00 horas. Hay que recordar que fue aplazada el pasado 14 de septiembre por las consecuencias el incendio en Sierra Bermeja y como medida de luto por los acontecimientos.

Vuelta al trabajo

Para la cita, la plantilla ya se ha puesto manos a la obra con la intención de hacer olvidar de nuevo una dura derrota. En esta ocasión no fue por la imagen dada, que fue bien distinta a la de Ponferrada, sino por cómo se desarrollaron los acontecimientos con una expulsión tempranera y una remontada local en el último tramo. 

José Alberto deberá buscar alternativa a Escassi, de nuevo baja por sanción. Y habrá que ver si continúa con la idea del cambio de sistema que más o menos ya puso en práctica en El Molinón. Queda una semana para volver a dibujar un Málaga ganador. Y sobre todo, bajo el calor de su afición. 

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