La abultada derrota del Málaga del pasado domingo en El Toralín no ha caído en saco roto, afortunadamente. Un resultado adverso de tal calado puede tener consecuencias y los protagonistas, los jugadores, no han quedado impávidos ante el sonrojo. El primer paso es reconocer el error, entonar el mea culpa y, lo más importante, mejorar y trabajar para revertir la situación y para que no se vuelva repetir.

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En esa línea se han movido las voces públicas del club sobre el 4-0 cosechado ante la Ponferradina el pasado domingo, donde el equipo quedó muy expuesto y donde la sensación fue deprimente por momentos. No hay paños calientes para defender el resultado y así se está mostrando de cara al exterior. Son muchas las voces que hacen autocrítica y abogan por elevar la intensidad y mostrar otra cara en Gijón el domingo, que será otro duro hueso de roer.

El primero en lamentar la derrota fue el propio José Alberto al término del partido en El Bierzo, en sala de prensa. "Fuimos superados en todo momento por la Ponferradina, no hay ninguna disculpa. Estuvimos irreconocibles, esa es la realidad. Estamos dolidos por ello, muy dolidos, y ahora a recuperarse y a pensar en el siguiente partido", dijo el técnico de cara al exterior. Pero horas después, nada más llegar a Málaga, ya se puso manos a la obra con una intensa sesión de vídeo con sus jugadores y con charla interna en busca de soluciones.

Este miércoles, sin embargo, muchos también han hecho autocrítica. Uno de ellos es Manolo Gaspar, la materia gris de este equipo. El director deportivo, que ha pasado por los micrófonos de La Jugada de Canal Sur Radio Málaga, aseguraba que acabó muy cabreado el partido. "Me cabreé mucho. Este Málaga ya tiene una identidad y no se vio en Ponferrada. También es mérito del rival. Sabíamos el nivel que tiene el rival y que si no sacábamos el Málaga de apretar, de estar bien en todas las líneas podíamos sufrir. Pues así fue. Si no es un Málaga que esté al cien por cien, es difícil competir. Pero le pasa a cualquiera. Y quizás porque se vio rebasado por el rival, porque ellos lo plantearon bien, o porque estábamos cansados… No sé, pero no estuvimos en ese Málaga reconocible que hemos hecho. Al final te pasan por encima", explicó el director deportivo.

"El equipo estaba jodido. Si no lo estuvieran, sí tendríamos un problema. Los vi jodidos, es un grupo muy comprometido. Los vi sufrir en el campo y después. Con eso nos tiene que servir para que en esta semana de trabajo se equilibre todo. En Gijón va a salir el Málaga a competir con todo", continuó el ejecutivo malaguista.

Peybernes, que sufrió en sus carnes la goleada dentro del césped, también se mostró muy crítico con la goleada en Deportes Cope Málaga. “La imagen del equipo fue un desastre. No estuvimos a la altura del club y el escudo. No estuvimos bien nadie. Todo nos salió mal, hay partidos al año que te salen así. De este partido se sale aprendiendo. Tenemos el domingo para ganar. Cada uno tiene que hacer autocrítica, esto es un equipo nuevo, hay que ser críticos, trabajar duro y siguiente partido a reventar. La intensidad es clave. En casa tenemos nuestra gente y eso te ayuda a hacer los esfuerzos. Tenemos que buscar esa hambre de apretar”, dijo.

Iván Calero, que reaparecía después de una lesión de larga duración, también fue crítico en Ser Deportivos Málaga. “Es entendible que la gente esté un poco crispada. La imagen que dimos no es la que queremos dar. El Málaga que queremos que se vea es el Málaga de La Rosaleda. A día de hoy fuera de casa nos está costando un poco más. Se está viendo otra cara. Pero prefiero perder un día así, 4-0 y ver los errores, que cuatro días 1-0. Lo bueno es que el fútbol el fin de semana nos da la oportunidad de mejorar esos errores y de competir como no lo hemos hecho en Ponferrada. Hay que poner la vista en Gijón, mejorar lo que hicimos y salir con el cuchillo entre los dientes a ganar allí”.

Por último, uno de los jóvenes como Ramón Enriquez también quiso analizar la situación en SportDirect Radio. "Fue un partido muy complicado, ellos son un equipo muy bueno y jugaron bastante bien. Pero, también es cierto que tuvimos mala suerte en el penalti, el empujón a Juande… Por desgracia, no fue a nuestro favor. Segunda División es muy complicada, esto es fútbol y estas cosas pueden pasar. Tenemos que seguir hacia delante y olvidar el pasado. Todos tenemos ganas de cambiar la dinámica del anterior partido y sacar algo positivo de allí”.

Recuperación

La buena noticia del día es la recuperación de efectivos de cara al partido del domingo en Gijón (16.00 horas). En la vuelta al trabajo, José Alberto López pudo contar en plenitud de facultades con Luis Muñoz y con Ismael Casas. Dos buenas noticias, sobre todo la del mediocentro, al que se le echó de menos en Ponferrada y que si está en condiciones, será titular en tierras asturianas.

Pero sin duda, la mejor de todas es la posible aparición de Sekou Gassama. El delantero hispanosenegalés, que aún no ha debutado como malaguista, completó buena parte del entrenamiento a las órdenes del técnico asturiano y podría apuntarse para la cita de Gijón. Es cierto que aún tiene que seguir evolucionando y subiendo de nivel, pero podría ser una alternativa y gozar de minutos para el duelo del fin de semana, si mantiene esa línea. En el club quieren ir con cuidado con su reaparición para evitar una recaída, que supondría un lastre importante para un equipo que adolece de pegada.