Juventud, bendito tesoro. Y en eso el Málaga CF tiene una riqueza incalculable porque en Ibiza le sacaron las castañas del fuego dos canteranos de 19 años y rodeados de materia prima de La Academia. Un doble logro que ensalza lo mejor que tiene en los últimos años este club: la cantera.

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Tiene el Málaga una mina en la base, algo que no vamos a descubrir a estas alturas. Pero la factoría blanquiazul no deja de sacar estrellas emergentes. Si el pasado lunes era Kevin el que ponía patas arriba La Rosaleda, este domingo han sido otros dos canteranos los que han volteado el rocoso e impetuoso Ibiza. 

Roberto al fin descolló. Se le notó más tímido en su estreno contra el Mirandés, pero en la tarde dominical ibicenca fue un titán. Participó en el primer gol con un control-pase de pecho que acabó con el tanto de Luis Muñoz. Y marcó el segundo con una definición de maestría. El de Puente Genil tiene presencia y calidad. Y lo más importante, es un 9: Lo que necesita el Málaga ahora mismo.

Su socio fue Haitam. Que entró a pocos minutos del final pero que demostró la calidad que tiene. El joven marroquí se inventó un regate en la derecha, corrió y asistió de maravilla para que finalizase Roberto. Dos diablos made in La Academia. No hay que olvidar tampoco a Kevin, que aunque no tuvo la explosividad del primer día, sí dejó algún detalle de calidad. Hay que tener paciencia con él y con todos los canteranos, pero son las buenas noticias de este inicio liguero.

Nueve canteranos

Lo que sí es innegable es que por una razón o por otra, la cantera tiene peso en el equipo. Esta jornada, y coincidiendo con el regreso de Antoñín, el Málaga presumió de canteranos. Hasta siete lo hicieron de inicio, con Javi Jiménez, Juande, Ismael Casas, Escassi, Luis Muñoz, Kevin y el ya citado Antoñín. Se sumaron desde el banquillo Roberto y Haitam.

Pocos clubes pueden presumir hoy día de contar con tan notable presencia de jugadores de su cantera. Es cierto que muchos tuvieron que hacer la mili lejos de La Rosaleda, como es el caso de Javi Jiménez, Escassi e incluso Luis Muñoz y Antoñín. Pero la apuesta por jugadores de la tierra y que se han formado en sus categorías inferiores es innegable.