Francisco Salado, durante su conferencia en Madrid.

Francisco Salado, durante su conferencia en Madrid.

Málaga

Málaga pide un plan de 15.000 millones en infraestructuras: "No pedimos que nos regalen el futuro, sino que no lo frenen"

El presidente de la Diputación, Francisco Salado, alerta en Madrid de que la provincia ha “cambiado de escala” y reclama inversiones de gran alcance para acompañar su crecimiento.

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Las claves

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El presidente de la Diputación de Málaga reclama un plan de inversiones de 15.000 millones de euros en infraestructuras para la provincia en los próximos diez años.

Francisco Salado advierte que Málaga enfrenta grandes cuellos de botella en movilidad, agua, vivienda y energía, que limitan su desarrollo y crecimiento.

Málaga destaca como una de las provincias más dinámicas de Europa, con crecimiento empresarial, tecnológico y demográfico, y con un aumento significativo del PIB y la recaudación fiscal.

Salado critica que la falta de inversiones estatales ha provocado la pérdida de proyectos estratégicos y pide un plan estructural que incluya infraestructuras ferroviarias, hidráulicas, energéticas y sanitarias.

El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha reclamado este martes en Madrid un plan de inversiones de alrededor de 15.000 millones de euros para los próximos diez años que permita acompañar el crecimiento de la provincia y resolver los principales déficits estructurales en materia de movilidad, agua, vivienda y energía.

Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Executive Forum España, Salado ha defendido que Málaga "ya no es una promesa, sino una realidad" y ha sostenido que la provincia ha experimentado un salto de escala que exige una respuesta equivalente por parte de las administraciones públicas.

"Málaga ha cambiado de escala. Y ahora necesitamos que las inversiones públicas y privadas cambien también de escala", ha resumido el dirigente provincial, que ha advertido de que el territorio se encuentra en una "encrucijada" similar a la vivida durante la revolución industrial, cuando un retraso en infraestructuras terminó frenando su liderazgo económico.

Salado ha defendido que Málaga aspira a convertirse en el tercer gran eje económico, cultural, turístico, tecnológico y social de España, superando la imagen tradicional vinculada únicamente al turismo de sol y playa.

Según ha expuesto, este territorio ha evolucionado hacia un modelo mucho más diversificado, con peso creciente de la tecnología, la logística, la industria agroalimentaria y la atracción de talento internacional.

En este sentido, ha destacado el crecimiento demográfico —con casi 1,9 millones de habitantes censados— y el fuerte impacto de la población flotante, con más de 14 millones de turistas al año. También ha subrayado el papel del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol como nodo internacional, con conexiones a 168 destinos en 41 países.

Y ha situado a la provincia como uno de los territorios "más dinámicos de Europa" y ha defendido que el centro de gravedad económico de Andalucía se desplaza hacia el litoral mediterráneo.

Crecimiento económico y empresarial

En el plano económico, Salado ha cifrado el crecimiento del PIB provincial en más de un 176% desde el año 2000, hasta superar los 41.000 millones de euros en datos oficiales recientes, con estimaciones que lo sitúan por encima de los 50.000 millones.

Ha destacado el dinamismo empresarial de Málaga, que se sitúa como la tercera provincia de España en creación de empresas y la quinta en número de compañías activas.

En 2025, según los datos expuestos, se habrían constituido más de 8.000 nuevas empresas, lo que supone el 40% del total de Andalucía.

Asimismo, ha subrayado el incremento de la recaudación fiscal, que habría pasado de 1.330 millones de euros en el año 2000 a más de 6.500 millones en la actualidad.

Uno de los pilares del discurso ha sido el papel de Málaga TechPark, que ya supera las 700 empresas y los 29.000 trabajadores, con una facturación cercana a los 4.900 millones de euros.

Salado ha puesto especial énfasis en la llegada del centro de microelectrónica IMEC, con una inversión superior a los 600 millones de euros, como ejemplo del posicionamiento de Málaga en la cadena global de la innovación tecnológica.

"Un éxito con cuellos de botella"

Pese a este crecimiento, el presidente de la Diputación ha advertido de que el desarrollo de la provincia se encuentra limitado por cuatro grandes cuellos de botella: movilidad, agua, vivienda y electricidad.

En materia de movilidad, ha alertado del riesgo de colapso de la A-7 y ha reclamado actuaciones urgentes, incluyendo mejoras en la red viaria, bonificaciones en la autopista de la Costa del Sol y la construcción de un tren litoral entre la capital y la Costa del Sol occidental.

También ha defendido la ampliación del Cercanías y nuevas conexiones ferroviarias hacia la Axarquía y el Valle del Guadalhorce.

En materia hídrica, ha reclamado la ejecución de infraestructuras pendientes como desaladoras, presas, la autovía del agua o el trasvase de Iznájar, alertando de la vulnerabilidad de la provincia ante sequías recurrentes.

En vivienda, ha advertido del bloqueo de decenas de miles de inmuebles por falta de suelo, planificación o suministro eléctrico.

Y precisamente en este último punto ha denunciado la "saturación crítica" de la red eléctrica, que estaría frenando proyectos industriales y tecnológicos de alto valor añadido.

Críticas al ritmo inversor del Estado

Salado ha sido especialmente crítico con la planificación estatal, al considerar que las inversiones no han acompañado el crecimiento de la provincia.

Ha asegurado que Málaga ha perdido proyectos estratégicos por falta de capacidad energética y ha citado como ejemplo la marcha de una inversión de mil millones de euros vinculada a la fabricación de diamantes sintéticos para microprocesadores.

En este contexto, ha insistido en la necesidad de un plan de inversiones estructurales de gran escala, que incluya infraestructuras ferroviarias, hidráulicas, energéticas y sanitarias.

El presidente de la Diputación ha cerrado su intervención con un mensaje dirigido claro: "Málaga no pide que le regalen el futuro. Málaga pide que no se lo frenen".