El gran despliegue policial en el juzgado de Torremolinos.

El gran despliegue policial en el juzgado de Torremolinos.

Málaga

Un detenido del secuestro del empresario de Ledger provoca un cerco policial sin precedentes en Torremolinos

El arresto de un fugitivo vinculado a un secuestro multimillonario en Francia llevó al despliegue de unidades GRS y agentes armados con fusiles.

Más información: Cinco detenidos, un secuestro y un muerto: el auge en la Costa del Sol de la criptoviolencia por parte de mafias criminales

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Las claves

Un espectacular despliegue policial en Torremolinos blindó un juzgado durante más de dos horas para tomar declaración a un detenido vinculado al secuestro del empresario de Ledger.

El detenido es miembro del comando que secuestró en Francia a David Balland, dueño de la empresa de criptomonedas Ledger, quien fue torturado y por quien se pidió un rescate de 10 millones.

La operación incluyó la movilización de helicópteros, vehículos blindados y agentes armados, ante el temor de una posible intervención violenta de organizaciones criminales para liberar al arrestado.

Este tipo de dispositivos de seguridad se están volviendo más habituales en España debido al auge de la criminalidad organizada internacional y la especialización en secuestros vinculados al mundo de las criptomonedas.

El pasado domingo 15 de marzo bastantes vecinos de Torremolinos se percataron de una situación anómala que comenzó desde bien temprano, sobre las 8 de la mañana. Un helicóptero de la Guardia Civil comenzó a sobrevolar el municipio de una forma poco habitual y era evidente que algo extraordinario estaba ocurriendo.

Con el paso del tiempo, más personas se veían afectadas momentáneamente por la situación de seguridad ya que quien circulaba desde la Avenida Carlota Alessandri hacia la Avenida Palma de Mallorca era desviado por agentes de la Policía Local de Torremolinos que habían colocado un vehículo en medio de la vía para obligar a los conductores a tomar la salida hacia calle Casablanca, evitando así la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torremolinos Plaza nº 5 que estaba de guardia de ese día y en el que se estaba tomando declaración a un detenido que había provocado todo un despliegue de nivel antiterrorista.

Custodiando ese juzgado de Torremolinos se encontraban en un tramo de unos 60 metros al menos 12 vehículos de la Guardia Civil y de ellos bastantes GRS (Grupo Reserva y Seguridad), que se disponían en la misma acerca del juzgado y en la vía dirección Benalmádena.

Allí también se colocaron agentes armados con fusiles de asalto como si fuera un control especial de carretera. Todo este despliegue se prolongó más de 2 horas y media y después de él hubo silencio oficial. No se informó sobre quién era el detenido que obligaba a movilizar un convoy de vehículos propios para enfrentarse a un comando armado.

David Balland, el empresario que fue secuestrado.

David Balland, el empresario que fue secuestrado.

Lo cierto es que es una muestra de lo que el crimen organizado está obligando a realizar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en Europa y es una adaptación completa a sus nuevos métodos.

Que tras una detención del Equipo de Huidos de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil el mando a cargo de la operación decida blindar un juzgado en España ocurre por varios motivos.

El primero es porque el lugar donde se le va a tomar declaración al detenido no tiene las características idóneas para que un miembro de la criminalidad organizada internacional permanezca en esas condiciones en un tiempo prolongado.

Cualquiera que haya pasado por los juzgados de Torremolinos podrá observar que la seguridad de la entrada está al nivel del meme en el que un vigilante del Tottenham no revisaba a ningún espectador y dejaba entrar al estadio a todo el mundo sin cachearle.

Y lo segundo es porque claramente se esperaba una respuesta violenta por parte de alguna organización criminal asentada en la Costa del Sol con poder para liberar al arrestado. Este despliegue espectacular de medios de seguridad para la declaración de un detenido se ha visto pocas veces en la Costa del Sol, pero ocurrirán situaciones similares en los próximos tiempos a la vista de la dirección que la criminalidad organizada está tomando en Europa.

La persona detenida en Benalmádena y luego llevada a Torremolinos es un miembro del comando que raptó al empresario David Balland el año pasado en Francia. La víctima era un hombre de negocios propietario de una empresa de criptomonedas bastante conocida en el sector llamada Ledger.

Esta compañía, que lleva valorada en más de 1.000 millones de euros desde 2021, está especializada en la fabricación de software y monederos físicos para dar soporte a criptomonedas. A Balland lo raptaron en Méreau (Vierzon) tras dejar a sus hijos en el colegio el 21 de enero de 2025, y también se llevaron a su mujer.

Los criminales que cometieron los hechos sabían muy bien cómo querían recibir el rescate y de qué forma intentar minimizar los riesgos de la operación. Así que llevaron a Ballan a un piso franco, y a su mujer a otro.

Fueron 48 horas frenéticas en las que solicitó al cofundador de Ledger, Eric Larchevêque, un rescate de 10 millones y en los que recibía mensajes con imágenes donde se veía a su amigo sufriendo torturas y mutilaciones, ya que le arrancaron un dedo.

Todo esto motivó una movilización de 200 agentes de la Gendarmería francesa en los que también se encontraba una de las unidades de élite: el GIGN. Finalmente, tras irrumpir en varios Airbnb del municipio de Châteauroux, a 45 minutos de donde raptaron a Balland, los agentes lo encontraron herido y tuvo que requerir asistencia médica.

Miembros del GIGN francés en un entrenamiento.

Miembros del GIGN francés en un entrenamiento.

Su mujer fue liberada al día siguiente en otra localidad, y desde esa fecha se siguió buscando a los responsables de este secuestro. Como explicamos en esta información hay ya bandas importantes que se están especializando en estos secuestros porque el dinero que se recibe en estos rescates es más fácil de dispersar.

Por este secuestro de David Balland se detuvo en Francia al menos a 7 personas, 1 en Marruecos, y ahora esta última detención en Benalmádena con el que se puede ver la capacidad de movilidad que tienen estos miembros de la criminalidad organizada que continuamente se están desplazando por el territorio español gracias a la capacidad de usar apartamentos turísticos constantes.

La Guardia Civil consideró muy probable el pasado domingo la posibilidad de una respuesta violenta, incluso la intervención de un comando para liberar al fugitivo. Por ello, se desplegó un dispositivo de seguridad de gran envergadura, similar a los que se activaron en Países Bajos durante el juicio contra el capo de la Mocro Maffia, Ridouan Taghi.

Este tipo de operativos especiales empieza a ser cada vez más habitual: ya resulta excepcional una operación antidroga en la que no aparezcan fusiles de asalto, una tendencia que, lejos de estabilizarse, continúa en aumento. Nos acostumbraremos a ver más actividad en nuestras calles del GAR, el GEO, los GOES y el GRI.