Un policía encuentra droga en el fondo camuflado de un vehículo.

Un policía encuentra droga en el fondo camuflado de un vehículo.

Málaga

La ruta invisible de la cocaína: de las guarderías en Málaga a las carreteras españolas

Un recorrido por la fase más lucrativa del narcotráfico: almacenamiento, transporte en vehículos caleteados y distribución en las grandes ciudades.

Más información: De Monda al Supremo: el viaje judicial del narcosubmarino español

Publicada

Las claves

Organizaciones criminales almacenan cocaína en villas alquiladas en Málaga antes de distribuirla a otras ciudades españolas como Madrid y Barcelona.

Utilizan vehículos con compartimentos secretos ('caletas') para transportar la droga y grandes sumas de dinero, ocultando la mercancía en maleteros y bajo los asientos.

La policía interceptó 177 kilos de cocaína y detectó pagos en efectivo de hasta 725.000 euros, aunque el valor total de la operación superaba los 3 millones de euros.

La descentralización y el uso de nombres de terceros para alquilar viviendas dificultan el rastreo policial y la localización del entramado criminal.

Cuando la cocaína llega a España y las organizaciones criminales la sitúan en guarderías, un lugar habilitado para resguardarla, comienza una fase crucial para la economía de miles de clanes de narcotráfico que operan en nuestro país.

Estas organizaciones criminales que importan gran cantidad de droga se desentienden en bastantes ocasiones de la distribución de la misma para dejar espacio a otras que son las encargadas de transportar la mercancía a sus clientes.

Estos grupos tienen todo tipo de métodos para hacer llegar a sus clientes potenciales la coca que han solicitado, pero aquí nos centraremos en los vehículos caleteados.

Para ello es necesario el contacto de mecánicos de confianza que crean espacios nuevos dentro de coches, furgonetas, o camiones. Estos espacios están camuflados y se les puede instalar hasta sistemas inalámbricos para que se abran o cierren según las necesidades.

En lugares creados para esconder la droga mientras se están transportando se ha visto de todo en estos últimos años. La última organización criminal desarticulada en Málaga que ha sido descubierta utilizando este método para desplazar a Madrid su droga no innovó mucho.

Alquilaban villas en Málaga que hacían las veces de almacenes de droga porque coordinaban los envíos de sus coches desde ellas. El alquilar de estas grandes viviendas lo pueden realizar con grandes pagos en efectivo, o utilizando el nombre de terceras personas que provocan que sean más difíciles de localizar.

También intentan que los inmuebles se encuentren en zonas apartadas o al menos lejos de cualquier mirada de curiosos. Esto lo hacen con la intención de que sus contravigilancias sean más sencillas, y puedan controlan mejor las entradas y salidas del lugar. Tanto para evitar que les roben la droga, no hay que olvidar que es el principal temor de estos clanes de narcotráfico, como de los seguimientos policiales.

Dinero interceptado en la operación Premium.

Dinero interceptado en la operación Premium.

El destino de esta droga que se cargaba en villas de Málaga y Sevilla era Madrid, y allí recibían el dinero y entregaban la droga. Aunque han podido constatar en las vigilancias realizadas por la Udyco que se efectuaron pagos de hasta 725.000 euros en una calle de Barcelona.

Ese dinero llevó a los investigadores hasta un hotel de Guadalajara donde encontraron 177 kilos de cocaína en varias maletas. Es decir, la droga estaba a la espera de que se realizase el pago en Barcelona tras haber sido trasladada desde Málaga. Estos cambios de latitudes y de descentralización del crimen organizado son uno de sus fuertes ya que complica cualquier tipo de labor policial.

Volviendo al dinero, esos 725.000 euros en efectivo se quedan bastante cortos para pagar los 177 kilos de cocaína, algo que muestra que este clan de narcotráfico formado por 26 personas tenía pendiente por cobrar al menos entre 2 y 3,5 millones de euros más para hacer entrega de toda esa cantidad de polvo a sus clientes. Unas cifras de dinero que ya quisieran muchas empresas.

Antes de recibir el dinero, la cocaína se cargaba en maleteros, debajo de los asientos y de otros compartimentos secretos para luego hacer convoyes de seguridad hacia Madrid desde Málaga. No se conoce cuánto tiempo llevaban cometiendo estos hechos, pero las ganancias han sido de varios millones de euros.

Y por ahora del entramado societario que organizaron no se sabe nada, algo que debe estar a buen recaudo porque si no es imposible darle salida a la cifra de dinero efectivo que manejaban. También usarían las caletas para traer el dinero a Málaga con el que les pagaban sus clientes, les valía para hacer ida y vuelta.