El cartel.

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Málaga

Localizan en Alhaurín de la Torre los restos de Francisco José Agüera, desaparecido en Coín en plena pandemia

El pasado mes de junio de 2025 se localizaron unos restos mortales en Pinos de Alhaurín, en Alhaurín de la Torre y, tras múltiples pruebas de ADN, los forenses han podido confirmar que se trata del hombre desaparecido.

Más información: Francisco José desapareció en Coín hace tres años en pleno confinamiento: nada se sabe de él

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Las claves

Identifican mediante pruebas de ADN los restos hallados en Alhaurín de la Torre como los de Francisco José Agüera, desaparecido en Coín en 2020.

La desaparición de Agüera ocurrió durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19, dificultando la difusión de su caso.

La alerta por desaparición ha sido desactivada tras la confirmación forense de la identidad de los restos.

La investigación sigue bajo secreto de sumario y continúa abierta para esclarecer las circunstancias del caso.

El misterio que desde junio de 2025 rodea el hallazgo de un cráneo en la zona de Pinos de Alhaurín, en el municipio de Alhaurín de la Torre, queda resuelto.

Tras ser sometidos a diversas pruebas de ADN, los forenses han confirmado que los restos pertenecen a Francisco José Agüera, desaparecido en Coín en el año 2020, según confirman a EL ESPAÑOL de Málaga fuentes cercanas al caso.

Esta identificación ha llevado al Centro Nacional de Desaparecidos a desactivar esta semana la alerta que permanecía activa desde hacía seis años.

La desaparición de Agüera se produjo en un contexto especialmente complejo, ya que coincidió con el confinamiento decretado por la pandemia de la Covid-19.

En aquellos meses, su caso apenas trascendió a la opinión pública ni a los medios de comunicación, en un momento en el que la atención informativa estaba centrada casi en exclusiva en la evolución de los contagios, los ingresos hospitalarios y los fallecimientos.

De hecho, no hay más información en la red sobre él que la que aportaba la Asociación SOS Desaparecidos. Según el cartel que compartió en aquel entonces la asociación, medía 1,85, pesaba 70 kilogramos y sus ojos eran verdes, tirando a casi azules. Su pelo, quizá lo más llamativo de su imagen, era largo, rizado y canoso. En el momento de la desaparición su familia explicaba que solía llevar riñonera.

El caso, según han explicado fuentes consultadas, se encuentra bajo secreto de sumario. Se da la circunstancia de que este diario se hizo eco del hallazgo de un cráneo en una arqueta ubicada en la misma urbanización, el 5 de junio, aunque nadie ha confirmado hasta el momento que sea o no de Agüera. La investigación se mantiene abierta.