Una imagen de archivo de una cuidadora con una mujer mayor.

Una imagen de archivo de una cuidadora con una mujer mayor. EP

Málaga

'La Brújula de la Esperanza' ayuda a más de 2.000 ancianos malagueños a prevenir la soledad

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus y las medidas de confinamiento han sido una amenaza para la vida física especialmente de las personas mayores, pero también lo son para la estabilidad psicológica, social y económica.

4 septiembre, 2021 12:11

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Un total de 2.312 personas se han beneficiado del programa 'La Brújula de la Esperanza', que el Teléfono de la Esperanza de Málaga ha llevado a cabo entre septiembre de 2020 y febrero de 2021 para prevenir la soledad y el aislamiento de las personas mayores en la ciudad de Málaga. Este mes de septiembre se celebrarán nuevas sesiones grupales.

El programa benefició a 2.145 mayores de 65 años y también a 167 voluntarios que fueron formados específicamente para atender a los primeros.

'La Brújula de la Esperanza' es la actuación concreta del voluntariado del Teléfono de la Esperanza en la 'Movilización Local contra la Soledad y el Aislamiento de los Mayores' que impulsó el Ayuntamiento de Málaga en el verano de 2020 con la participación de Cruz Roja, Fundación Harena y esta asociación. Posteriormente se amplió desde marzo hasta diciembre de este año.

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus y las medidas de confinamiento han sido una amenaza para la vida física especialmente de las personas mayores, pero también lo son para la estabilidad psicológica, social y económica, según cuentan desde Teléfono de la Esperanza.

La situación "tan convulsa" supone "un gran impacto, nunca vivido y que puede suponer un problema para el estado personal y emocional de cada uno", han incidido, por lo que han apuntado que "quizás, más que nunca, necesitamos herramientas de gestión emocional".

Semanalmente y a lo largo de los meses de duración del programa, 1.147 mayores fueron contactados por voluntarios del servicio de acompañamiento telefónico que se centró en ofrecer vínculos afectivos y de ayuda mutua a estas personas para prevenir su aislamiento y posible deterioro de la salud mental.

Otra modalidad de atención fue la asistencia a los encuentros grupales en los que impartieron charlas divulgativas y se realizaron actividades terapéuticas y lúdicas. Los 522 participantes mostraron su gratitud y alegría por poder estar en esos espacios donde compartieron experiencias y aprendizajes.

Un total de 366 mayores recibieron atención psicológica especializada de forma gratuita, tanto por teléfono como en la sede, por parte de dos psicólogas. Así, los 110 inscritos en 'La Brújula de la Esperanza' tuvieron la oportunidad de participar en las sesiones grupales 'Mayores con Esperanza', impartiéndose talleres presenciales sobre resiliencia y fortalezas personales, aprendizaje básico y uso del teléfono móvil, técnicas de afrontamiento --ansiedad y estrés en situaciones difíciles--; y caminando hacia una soledad sana.

Asimismo, se dieron otros talleres sobre poner vida a los años, cuidando al cuidador, mindfulness, vivir con plenitud la tercera edad, trabajando la felicidad, inteligencia emocional en pandemia y sobre cómo aprovechar las habilidades sociales en tiempos del COVID.

Al inicio del programa, 17 voluntarios del Teléfono de la Esperanza fueron formados en la gestión de las llamadas de los mayores, la base de datos y la atención a los inscritos. Además, se impartieron dos cursos online '¿Cómo detectar situaciones de riesgo en personas mayores?' a voluntarios de Fundación Harena, ONG que cuenta con mucha experiencia en el acompañamiento de los mayores.

Nueva fase del programa

Desde el Teléfono de la Esperanza han indicado que dado el éxito del programa, "el Ayuntamiento lo ha ampliado desde el mes de marzo hasta diciembre de 2021".

Las asociaciones participantes son las mismas, manteniendo el Teléfono 'Avanzamos con la Brújula de la Esperanza' las actividades anteriores de atención psicológica especializada, seguimiento telefónico y encuentros y sesiones grupales que comenzarán en septiembre.

Como novedad se realizarán sesiones terapéuticas grupales, para "fomentar no solamente la salud de las personas asistentes, sino ayudar a tomar conciencia de que los problemas que se pueden tener son problemas que afectan a muchas otras personas y que no están solos en la resolución de estos".