Goyo y Sergio, dueños de Grant.

Goyo y Sergio, dueños de Grant. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Sociedad

Goyo y Sergio lo dejaron todo para abrir la librería Grant y ahora también La Fuertes: "No hemos inventado nada"

"Vivimos más modestamente que antes, pero más satisfactoriamente", cuentan a este periódico tras abrir su segundo local en Madrid.

Más información: Juan Gómez-Jurado y Bárbara Montes, pareja de éxito en el amor y la literatura con 5 millones de libros vendidos: "Contribuimos con orgullo a Hacienda"

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Goyo y Sergio fundaron Grant Librería en Lavapiés en 2014 tras dejar sus anteriores trabajos y decidir apostar por su sueño.

Han abierto una segunda librería, La Fuertes, cerca de El Retiro, como estrategia para asegurar su futuro ante posibles subidas de alquiler.

Ambas librerías mantienen un estilo propio y comunitario, y se diferencian principalmente en la demanda de literatura infantil en La Fuertes.

A pesar de vivir más modestamente, Goyo y Sergio valoran la satisfacción y las experiencias personales obtenidas en el mundo de las librerías.

Goyo y Sergio. Sergio y Goyo. Da igual el orden. A ambos, depende de la época, el año, el día o el minuto se los han podido encontrar en Grant Librería, en Lavapiés, haciendo casi cualquier cosa. Doce años dan para más de lo que uno se pueda imaginar: poner cafés, montar muebles, hacer de contables, presentar autores y, claro, cómo no, también para vender libros. “Cuando entras en un negocio como este lo eres todo”, confiesan durante la charla con EL ESPAÑOL.

Lo cierto es que, de un modo u otro, esa vertiente multidisciplinar cultivada en las “trincheras” les ha servido para vivir “modestamente” de Grant y para abrir La Fuertes al lado de El Retiro (Calle Doce de Octubre, 1). Eso sí, matizan, para los que los imaginen grandes tenedores: la nueva apertura no responde a un interés monetario, sino a una estrategia para poder seguir viviendo de los libros a largo plazo. O, dicho de otra manera, su pretensión es tener un segundo local que los mantenga a flote si una hipotética subida del alquiler de Grant les obliga a cerrar.

“Ante la sospecha de que todo pueda cambiar en Lavapiés, decidimos ponernos a buscar algo por si sonaba la flauta. Y al final se ha producido una especie de tormenta perfecta”, cuentan. Goyo y Sergio encontraron una segunda casa literaria tallada en madera y la decoraron a su estilo. “Aquí no ha entrado ningún técnico. Lo único que hemos comprado es el sofá. Los muebles los hemos hecho nosotros”, confiesan. “Y la acogida ha sido muy buena. Muchas de las personas que vienen nos dicen: ¡Ya era hora de que hubiera una librería así en el barrio!”.

Goyo y Sergio, dueños de Grant y La Fuertes.

Goyo y Sergio, dueños de Grant y La Fuertes. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Perseguir los sueños

Grant abre en 2014, pero su historia se empieza a gestar años antes, en 2009, cuando ambos se conocen y, por qué no decirlo, se enamoran. Goyo, por aquel entonces, tenía una productora con un amigo; y Sergio trabajaba como jefe de prensa de la Real Federación Española de Automovilismo. Pero, ay, les llegó la crisis de los 40 y se replantearon su vida. ¿De verdad querían seguir haciendo lo mismo hasta la jubilación? ¿Y sus sueños, dónde quedaban?

“Empezamos a pensar en nuestro futuro y nos lanzamos”, cuentan. Dejaron sus puestos de trabajo, echaron cuentas y decidieron crear un lugar único, donde tuvieran cabida escritores y artistas ajenos al circuito comercial. “No inventamos nada. Es algo que habíamos visto en otros países”, explican. Y entonces llegó un local, en Lavapiés, cerca de su casa.

“Nos decían que estaba Antonio Banderas detrás de la librería. Ojalá. De hecho, si quiere, aquí estamos”, bromean. Pero no era así. Goyo y Sergio pidieron préstamos y créditos para hacer frente a lo que se les venía encima. Eso sí, con mucha incertidumbre. “En 2014 veníamos de la crisis y no sabíamos si le quedaban dos o tres años o ya estaba acabando”, recuerdan.

Pero a veces las cosas es mejor no pensarlas —o no hacerlo demasiado—. Y eso es lo que hicieron. Abrieron Grant en pleno barrio de Lavapiés, a escasos metros de la Glorieta de Embajadores, con una galería en la planta baja y una librería-cafetería en la primera. “Y tuvimos suerte de que el casero nos lo dejó por un alquiler razonable por aquello de impulsar la cultura. Eso es lo que nos lleva permitiendo estar allí desde hace 12 años”.

Dificultades

En aquel 2014, vieron su sueño cumplido. Habían abierto su propia librería. ¡Quién se iba a atrever a quitarles la ilusión! “Yo puse el primer café”, recuerda Goyo. Pero, claro, todo se fue complicando. “Los dos primeros años fueron muy duros”. Tanto, que en 2018 se vieron obligados a decir adiós a la cafetería. “En una noche la quitamos y ahora es donde está la sección de narrativa, libro ilustrado, Japón y feminismo”, cuentan.

“Pensamos: ¿queremos ser hosteleros o libreros? Y la quitamos. Eso nos ayudó mucho. De repente la gente nos vio sólo como una librería y todo fue a mejor. Fue un acierto”. Y a partir de entonces, su comunidad fue creciendo hasta casi desbordarlos en la actualidad. “Hay gente que te pide hacer cosas. Pero el tiempo es finito y no podemos decir que sí a todo”.

Sergio y Goyo durante la entrevista con EL ESPAÑOL.

Sergio y Goyo durante la entrevista con EL ESPAÑOL. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Pero entonces el cuerpo les pidió dar un paso más. ¿Por qué? Por un lado, porque no saben estarse quietos. Y por otro, por el miedo a que “la presión inmobiliaria” les haga cerrar un día Grant. “Nos preguntamos: ¿podríamos dejar de hacer esto que hacemos algún día? Y la respuesta es no. Por eso decidimos abrir La Fuertes, para que de algún modo pueda ser la continuidad de Grant. Y eso no quiere decir que vayamos a cerrar o que si cerramos no tenga su continuidad en otro sitio. Pero es el motivo por el que decidimos abrir aquí en El Retiro”.

De nuevo, las condiciones han sido claves para que pudieran hacer el cambio. Han conseguido acceder a un alquiler medianamente asequible y, sobre todo, han hecho un contrato largo que les permita echar raíces cerca de El Retiro sin tener el miedo a que les puedan ‘desahuciar’.

Dos barrios, mismo estilo

Entrar en una u otra librería es como acceder a dos lugares con un mismo espíritu, un mismo estilo y una misma forma de entender la literatura. Pocas diferencias hay entre Grant, situada en pleno barrio de Lavapiés al lado del bar de Pablo Iglesias, y La Fuertes —en honor a Gloria Fuertes—, a pocos metros de El Retiro. “La única diferencia que notamos es a la hora de comprar los libros. Aquí, por estar cerca de el Hospital del Niño Jesús, nos piden más literatura infantil. Pero, por lo demás, son dos librerías de barrio”, explican.

Para gestionarlo, Goyo y Sergio -que además ahora es autor de novelas, 'Venimos del fuego' (Plaza & Janes)-. han contratado a tres personas. Se han hecho ‘empresarios’, con todo lo que eso conlleva: hacer la contabilidad, llevar las facturas al día... “La gente que trabaja con nosotros sabe mucho de literatura y estamos muy contentos con ellos”, reconocen. Y junto a ellos comparten horas y locura, la que un día resultó ser un sueño y que ahora se ha convertido en realidad —incluso por partida doble—. Viviendo “más modestamente” que en sus anteriores vidas, pero de un modo mucho “más satisfactorio”.

P.—¿Qué les ha dado la librería?

R.—No te puedes imaginar la maravilla que es compartir 12 años con personas tan interesantes. Autores que empezaron siendo pequeñitos y ahora son unos referentes. Personas tan interesantes que han venido a tu casa a contar sus creaciones y lo que opinan sobre el mundo. Disfrutar de eso no tiene valor. Es muy emocionante. Para nosotros es una especie de droga dura a la que no estás acostumbrado, pero que te engancha.