Boucha, usuario de Tik Tok
Boucha, joven que empieza a trabajar: "Cuidado con echar currículums chavales, a ver si vais a encontrar trabajo"
Según Eurostat, España registró en mayo un 23,7% de paro juvenil; el INE sitúa en 1.372,8 euros brutos el salario medio de los menores de 25 años.
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"Cuidado, chavales, con echar currículums, a ver si vais a encontrar trabajo". Con esta advertencia irónica comienza uno de los vídeos publicados por el joven @boucha_000 en TikTok, donde relata la consecuencia inesperada de haberse puesto a buscar empleo.
El joven explica que había entregado varios currículums y que finalmente lo llamaron para trabajar en una cocina. Lo cuenta en tono de humor, como si encontrar empleo fuera precisamente el riesgo que deberían evitar quienes deciden iniciar una búsqueda laboral.
Su comentario ha generado reacciones de otros usuarios que parecen reconocer en su experiencia una situación bastante habitual: "Lo mejor de trabajar en cocina es cuando lo dejas", escribe uno de ellos entre las respuestas al vídeo.
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La frase resume, también desde la ironía, el desgaste que algunos jóvenes asocian a determinados trabajos. El problema no siempre está en encontrar una ocupación, sino en las condiciones, los horarios, la remuneración o la dificultad para mantener ese empleo durante un periodo prolongado.
Paro Juvenil
La broma de @boucha_000 aparece en un contexto laboral especialmente complicado para los trabajadores más jóvenes. En mayo de 2026, la tasa de paro entre los menores de 25 años se situó en España en el 23,7%, frente al 15,2% registrado en el conjunto de la Unión Europea y el 14,7% de la zona euro, según los últimos datos publicados por Eurostat.
Esto significa que la tasa española superaba en más de ocho puntos la media comunitaria. Eurostat precisa, no obstante, que el porcentaje se calcula sobre los jóvenes que forman parte de la población activa —aquellos que trabajan o buscan activamente empleo— y no sobre el conjunto de la población menor de 25 años.
Los últimos datos salariales definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran que los trabajadores menores de 25 años cobraron en 2024 una media de 1.372,8 euros brutos mensuales, frente a los 2.385,6 euros del conjunto de los asalariados.
La diferencia supera los 1.000 euros brutos al mes. El INE explica que los jóvenes se concentran en mayor medida en los niveles salariales más bajos debido, entre otros factores, a su mayor presencia en trabajos a tiempo parcial y contratos temporales, así como a su menor antigüedad y experiencia laboral.
A esta situación se añade el desajuste entre los estudios realizados y el empleo desempeñado. Solo el 50,4% de los jóvenes ocupados de entre 16 y 34 años consideraba que su especialidad formativa se ajustaba por completo o en gran medida a su puesto de trabajo, según el módulo de la Encuesta de Población Activa correspondiente a 2024.
El porcentaje refleja que prácticamente la mitad de los jóvenes ocupados no encontraba una correspondencia completa entre aquello para lo que se había formado y el trabajo que realizaba. Además, un 26,2% de los ocupados de esa franja de edad consideraba que su nivel educativo era superior al requerido para su puesto.
Dos jóvenes se toman una cerveza en una terraza.
En ese contexto, la advertencia de @boucha_000 da la vuelta a uno de los consejos más repetidos a quienes buscan empleo: repartir currículums hasta conseguir una oportunidad. El joven lo presenta como un peligro porque, después de entregar varios, terminó encontrando trabajo en una cocina.
No sabemos si lo dice medio en broma o medio en serio. Sin embargo, sus palabras y las reacciones que ha recibido reflejan uno de los problemas que aquejan a muchos jóvenes españoles: el acceso a trabajos precarios, mal remunerados y que no siempre se corresponden con su formación o les permiten construir un proyecto de vida independiente.