Ramoncin en una entrevista con El Español. El Español
Ramoncín, 70 años: "En mi infancia mi abuelo leía en voz alta con las ventanas abiertas. El resto de vecinas lo escuchaban"
El madrileño habla de su infancia más humilde en el barrio de Delicias. "Lo único que no teníamos eran los caprichos, pero todo lo demás lo teníamos".
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Ramoncín, José Ramón Julio Márquez Martínez, es uno de los rostros más polifacéticos de la cultura de nuestro país. El madrileño acaba de soplar las velas de su 70 cumpleaños.
A lo largo de su vida ha sido músico, escritor, actor y presentador de televisión. Sin embargo, pocos conocen cómo se fraguó el mito del rock urbano.
Su historia arranca mucho antes del éxito, en las calles de un Madrid que ya no existe. El artista creció en el popular barrio de Delicias, en la tónica de la posguerra tardía.
Ramoncín. EL ESPAÑOL
Una época marcada por las dificultades económicas, pero también por una enorme solidaridad vecinal. El propio Ramoncín recordó estos inicios en una íntima charla con María Casado en TVE.
Allí analizó una infancia donde los lujos materiales escaseaban, pero el acceso a la cultura estaba a la orden del día. Para el cantante, la falta de dinero se suplía con ingenio y comunidad.
"Lo único que no teníamos eran los caprichos, pero todo lo demás lo teníamos", confesó. Según cuenta, su casa de Delicias estaba inundada de libros.
En esos veranos castizos de calor asfixiante, la cultura saltaba de los salones a las corralas. El músico relató una de las estampas más bonitas de su niñez: "Mi abuelo leía en voz alta y en verano además, con las ventanas abiertas. El resto de vecinas que estaban haciendo sus labores y tal, escuchaban (...) lo que estuviera leyendo en ese momento", rememoró.
Ese niño que devoraba páginas de libros en el Madrid de los 70 se convirtió pronto en un joven con una sensibilidad desbordante. Cuando comenzó en la música con el grupo punk W.C.?, muchos solo vieron provocación en sus letras.
Temas como Marica de terciopelo o El pollo frito escandalizaron a la España de la Transición. Pero tras la fachada rebelde había un poeta.
El mismísimo Gonzalo Torrente Ballester supo ver su talento. "Hubo un tiempo que solo importaba el rombo en el ojo y el título de las canciones... hasta que llegó gente como Torrente Ballester diciendo 'He oído un poema de este chico, Ramón, que es como una cosa en métrica libre que no leía desde los grandes poetas franceses'", explicó Ramoncín en la entrevista.
El choque entre su estética macarra y su tremenda cultura descolocó a los medios de la época. Con apenas 23 años, y siendo ya padre, el cantante tuvo que lidiar con la condescendencia de la prensa madrileña de aquella época.
El artista recordó con orgullo cómo frenó los pies a un periodista que intentó ningunearlo en su debut radiofónico. "La broma de uno fue: '¿y tú qué lees, chaval?'. Yo tenía 23 años, ya era padre de mi hija, y le dije: 'Pues mira, estoy leyendo el Diccionario filosófico de Voltaire. ¿Y tú qué lees?'", zanjó. Un auténtico chulapo con las ideas muy claras desde la cuna.