Salvador Lora.

Salvador Lora. Cedida

Sociedad

Salvador Lora, el rey del camping en España y Portugal que tiene más de 3.700 alojamientos en 70 destinos

La empresa Kampaoh nació hace diez años en un viaje al caribe, empezaron en Tarifa y ahora están en doce comunidades autónomas.

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Las claves

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Salvador Lora fundó Kampaoh tras inspirarse en un camping caribeño con tiendas ya montadas y preparadas, revolucionando el sector en España y Portugal.

Kampaoh cuenta actualmente con más de 3.700 alojamientos en 70 destinos, ofreciendo tiendas y bungalós con diferentes niveles de comodidad en playas y montañas.

La empresa ha transformado la percepción del camping en España, atrayendo a un público que busca naturaleza y comodidad sin complicaciones, y convirtiéndose en referente del sector.

Kampaoh ha experimentado una rápida expansión, llegando incluso a Francia, y planea continuar su crecimiento a través de un sistema de franquicias para adaptarse a nuevos mercados.

Hace diez años, una playa del Caribe sin hoteles cambió el rumbo profesional de Salvador Lora. Lo que empezó como unas vacaciones en la isla de Culebra, Puerto rico, terminó convirtiéndose en la base de Kampaoh, la empresa española que ha cambiado el concepto del camping tradicional que tiene ya 70 ubicaciones y unas 3.700 tiendas y alojamientos.

La idea nació casi por casualidad. Lora y su pareja descubrieron un camping en el que las tiendas ya estaban montadas, con camas preparadas y todo listo para llegar y disfrutar. "Pensábamos que nos tocaría montar la tienda, pero encontramos una experiencia mucho más cómoda. Ahí vimos que había una oportunidad", recuerda.

Fue su mujer quien se planteó lo que acabó convirtiéndose en negocio: ¿por qué no ofrecer ese mismo servicio en España? La respuesta fue empezar en la costa de Cádiz, en Tarifa, uno de los destinos favoritos del turismo nacional.

Pero, esa intuición chocó con dudas. Familiares y propietarios de campings insistían en que el cliente tradicional siempre preferiría llevar su propia tienda.

Lora pensaba lo contrario: existía un enorme grupo de personas que nunca iban de camping precisamente porque montar, transportar y desmontar todo el equipo suponía demasiadas complicaciones.

Una tienda de campaña de Kampaoh.

Una tienda de campaña de Kampaoh. Cedida

"El cliente campista ya existía, pero había otro mucho más grande que no iba porque era un lio. Nosotros queríamos eliminar esa barrera", explica. Antes incluso de firmar acuerdos con los campings, decidió lanzar una página web y promocionar el servicio.

La respuesta fue inmediata. Según cuenta, nueve de cada diez llamadas que recibía el camping de Tarifa donde empezaron preguntaban por esas tiendas ya preparadas. Esa demanda terminó convenciendo a los propios propietarios de los campings.

El experimento se confirmó poco después. Seguido del éxito de Tarifa, Kampaoh llevó el mismo modelo a destinos menos conocidos como Isla Cristina. El resultado volvió a ser muy bueno y así fueron expandiendo localizaciones.

Más que glamping

Aunque suele usarse el termino de glamping, Salvador Lora insiste en que su negocio sigue siendo camping. "La diferencia con un camping tradicional es únicamente que nosotros montamos la tienda y la dejamos preparada. Sigue siendo un camping, solo que más fácil y más bonito", resume.

La empresa ofrece distintos formatos, desde tiendas más tradicionales sin baño, con baño propio o bungalós, muchas veces dentro de instalaciones de camping ya existentes.

Uno de los grandes cambios, explica, llegó cuando sustituyeron las clásicas tiendas de campaña por modelos con un diseño más cuidado. "La estética pasó a convertirse en una parte esencial de la experiencia y atrajo a un público completamente distinto del campista habitual".

Perfil del cliente

Lora sostiene que Kampaoh, además de haber crecido rápidamente como empresa, ha contribuido a transformar la percepción del camping en España. "La cultura del camping en Europa ya estaba muy extendida, pero en España era mucho más limitada. Nosotros hemos ayudado a que personas que nunca se planteaban unas vacaciones así descubran que pueden disfrutar de la naturaleza sin complicaciones".

El fundador de Kampaoh explica que el marketing ha sido clave en el crecimiento de la empresa. "Nuestras campañas alcanzan cada año más de 100 millones de personas, una exposición que también beneficia al sector porque nosotros no podemos abarcar toda la demanda", señala.

El papel de la empresa en el sector ha sido tan importante, que Lora afirma que ya muchas personas utilizan la palabra "kampaoh" para referirse a cualquier escapada de este tipo. "Es como pedir un Danone. Hemos conseguido que mucha gente diga que se va de kampaoh aunque no venga con nosotros", explica.

Según Lora, el perfil del cliente ha evolucionado con el tiempo. Si al principio predominaban parejas jóvenes atraídas por una experiencia diferente y muy visual, ahora muchas de aquellas primeras clientas vuelven con sus hijos. "Buscan naturaleza, una experiencia distinta y que todo sea fácil. Es un cliente que repite y que ha ido creciendo con nosotros", explica.

Plan para madrileños

La expansión del turismo en la naturaleza también ha convertido este tipo de escapadas en una alternativa habitual para muchos madrileños, que buscan desconectar sobre todo cuando llegan las vacaciones sin necesidad de renunciar a la comodidad.

Entre las las 70 localizaciones de Kampaoh hay muchos destinos de playa o montaña. En España están en Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha, Cataluña, Navarra, País Vasco, Cantabria, Asturias, Galicia, Aragón, Islas Baleares y Castilla y León.

Una tienda de campaña de Kampaoh.

Una tienda de campaña de Kampaoh. Cedida

En Portugal tienen presencia en Viana do Castelo, Coimbro, Aveiro, Leiría, Setubal, Lisboa y Faro. También están en Cerdeña, Italia.

El crecimiento de Kampoh también ha tenido algún tropiezo. La empresa llegó a operar unas 4.700 tiendas tras embarcar en Francia, pero decidió cerrar temporalmente esa operación al comprobar que el modelo era demasiado costoso.

Ahora prepara su regreso con un sistema más parecido al de franquicia, en el que serán los propios campings quienes gestionen parte de los servicios. Pese a ese paso atrás, Lora está convencido de que el mercado todavía tiene un enorme recorrido.

Cree que España seguirá acercándose poco a poco a países como Francia o Países Bajos, donde alrededor de la mitad de la población elige camping para pasar sus vacaciones.