David H., cómico y humorista, en el Pequeño Teatro Gran Vía donde estrenará su monólogo 'Humano detectado'.

David H., cómico y humorista, en el Pequeño Teatro Gran Vía donde estrenará su monólogo 'Humano detectado'. I. Gilabert

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David H. cambió la oficina por TikTok y ahora tiene su propio show en Gran Vía: "En redes hay gente muy mediocre con éxito"

El creador de contenido estrena en octubre en el Pequeño Teatro Gran Vía su monólogo de comedia Humano detectado.

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Las claves
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David H., humorista con más de 900.000 seguidores en TikTok, estrenará su primer espectáculo en el Pequeño Teatro Gran Vía de Madrid.

El show, titulado 'Humano detectado', también tendrá fechas en Barcelona y Mallorca, y mezcla monólogo con formatos híbridos.

David H. pasó de trabajar en una oficina al éxito en redes sociales, apostando por un humor absurdo y personajes marcados.

Critica que en redes sociales muchas veces triunfa la mediocridad y defiende la importancia de ofrecer contenidos originales y diferenciados.

David H. —sobre cuyo primer apellido no desvela nada más que esa letra y que en sus vídeos ha llegado a bromear que significa "Hernia Discal"— mira desde el escenario del Pequeño Teatro Gran Vía de Madrid las 300 butacas vacías que en unas semanas estarán repletas de gente.

"Todavía no me lo creo", se dice casi para sí mismo. Y es que el humorista y creador de contenido —porque "influencer" no se considera— con más de 900.000 seguidores en TikTok presentará el próximo 9 de octubre en la sala del centro de la capital su primer espectáculo de comedia en directo, Humano detectado. Una primera fecha en Madrid -de nueve- que ya tiene las entradas agotadas. Su espectáculo también llegará a Barcelona y Mallorca. Esta última, precisamente, su tierra natal.

Pero el escenario no es un territorio nuevo para David H. Aunque las redes hayan sido las que le han devuelto ahora a él, lleva toda la vida queriendo estar ahí. "Yo quería contar historias, quería hacer personajes... Desde pequeño, yo quería ser actor. No había lugar a plantearme otras opciones", cuenta durante la entrevista con este periódico cerca del teatro que le verá cumplir un sueño.

Por eso, cuando terminó el instituto, estudió Interpretación en la Escuela Superior de Arte Dramático de Baleares y ahorró durante un año para poder mudarse a Madrid a completar esa preparación junto a la dramaturga y docente Eva Egido y en el Centro del Actor.

"En ese momento no hice apenas castings. Me centré mucho en la formación y en sobrevivir, porque estaba de camarero. Era durillo; me vine en la época de la crisis de 2010". Tenía por aquel entonces 20 años.

Por eso, tras algunos pequeños proyectos de estudiante, decidió apostar por una carrera diferente y algo más estable. Ya afincado en la capital, se matriculó en la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid e hizo un máster relacionado con el marketing digital.

Acabó, así, con un trabajo estable, pero que no le terminaba de llenar. "Estaba contento y tranquilo con mi vida. Pero es verdad que el trabajo no me motivaba como lo hacen ahora las redes sociales".

La entrada en TikTok

Con la pandemia de Covid-19, muchos creadores de contenido empezaron a resurgir en plataformas como TikTok. Algo que empezó a consumir David con cierta curiosidad y que terminó despertando en él una pregunta: "Si otros lo conseguían, ¿por qué yo no puedo hacerlo? Me despertó la necesidad de probarlo también".

"De pequeño ya era el payaso de mi grupo y lo sigo siendo a día de hoy. La comedia para mí no es solo un oficio, es una forma de ver la vida. Yo soy cómico todo el rato y hago bromas de cualquier cosa. Incluso de las desgracias que me pasan puedo sacar una parte positiva y darle la vuelta", cuenta.

David H. en el Pequeño Teatro Gran Vía donde estrenará su monólogo 'Humano detectado'.

David H. en el Pequeño Teatro Gran Vía donde estrenará su monólogo 'Humano detectado'. I. Gilabert

Aun así, tardó dos años en dar el paso. "Mis amigos me animaban, pero no me atrevía a exponerme. Hasta mi jefa en ese momento, que hace unos días me dijo que la tenía que haber hecho caso antes. Pero yo nunca he sido una persona de redes sociales, ni siquiera con las mías personales".

No fue hasta el 2022 que acabó subiendo su primer vídeo. "Pero me atreví de forma muy comedida. Salí muy inseguro. Fue escalón tras escalón. Y empezó a funcionar y se volvió a despertar toda esa parte mía creativa y actoral que tenía. Ves que el público es receptivo, gusta lo que haces y es un empujón. Lo compaginé con mi trabajo hasta que logré dedicarme solo a ello".

Ahora lleva desde hace un año centrado solo en su faceta como creador de contenido. "De repente estás compartiendo eventos o te nominan a unos premios. Empiezas a estar dentro del bucle y las campañas empiezan a darte más dinero que tu trabajo corriente del día a día".

Pregunta.—¿Qué hay detrás de esos vídeos de 30 segundos?

Respuesta.—Pues una cabeza que no descansa. A nivel de ejecución, digamos, es verdad que en redes sociales trabajas muchísimo menos de lo que trabajas en una oficina ocho horas. Lo que yo tardo en hacer un vídeo, un guion... si lo cuento en horas, es mucho menos. Pero para llegar a ese guion la cabeza no ha descansado. La mayor diferencia, al menos para mí, es que la mente está más activa constantemente. Yo antes salía a la oficina y desconectaba del trabajo. Ahora estoy pensando qué es lo siguiente que puedo crear. En el día a día, desde que me levanto, puedo estar entrenando en el gimnasio, puedo estar haciendo la compra; que todo es un estímulo. Tengo un montón de ideas aparcadas y luego hay que desarrollarlas. Siempre intento coger algo cotidiano para hacerlo absurdo.

P.—¿Qué es lo que tiene su humor que hace que le guste a la gente?

R.—Yo creo que la diferenciación. Lo mío es un humor muy absurdo. Los personajes son muy estereotipados y con personalidades muy marcadas. Y la parte actoral que tengo ayuda no solo a inventarme una historia, sino el cómo la cuento también.

P.—Personajes como la 'encargada del Zara', que es uno de los que más le representa.

R.—Hice un vídeo de tipos de dependiente según la tienda e imité a los dependientes de Massimo Dutti, de Bershka. La de Zara les encantó. Me lo pedían en los comentarios e hice un sketch en concreto. Ahí nació el personaje, que nada tiene que ver con el personaje de ahora. No estaba tan subido. Ahora es supersoberbio ese personaje. Es odioso. Como persona es horrible: clasista, racista, prepotente... Pero la gente le coge cariño.

La taquilla del Pequeño Teatro Gran Vía, con el cartel de 'Humano detectado'.

La taquilla del Pequeño Teatro Gran Vía, con el cartel de 'Humano detectado'. I. Gilabert

P.—¿Cree que hacen falta contenidos diferentes en TikTok?

R.—Lo que hace falta es que se valore sobre todo al que intenta hacer algo diferente. Yo creo honestamente que en redes sociales hay gente muy mediocre que está teniendo éxito. Pero ojo, la culpa no es de la persona que está haciendo el contenido, sino de la audiencia que al final se lo reconoce.

P.—¿Es difícil hacer humor en redes en tiempos de lo políticamente correcto?

R.—A mí me dicen que hago un humor muy blanco. Me hablan mucho de que abordo los estereotipos y cualquier tema desde el respeto, sin ofender. Pero yo es que nunca he pensado que la ofensa esté en la broma en sí, sino en cómo la reciba la persona. Diría que el humor casi no tiene límites. Lo que tiene límites es el contexto.

Y en redes sociales yo creo que directamente mi mente se adapta. Sí que estoy condicionado un poco, porque si fuera totalmente libre, sin pensar en consecuencias, probablemente habría más burradas. Pero eso lo he reservado un poco más para el teatro en este caso.

Humano detectado

El show, producido por La Bromerie (la productora del cómico Galder Varas), tendrá su primera fecha en Barcelona el próximo 4 de octubre. De ahí llegará a Madrid para quedarse hasta el mes de junio (aunque se estima ampliar fechas en otras ciudades).

Este parte de una premisa: ¿qué ocurre cuando el propio show decide rebelarse contra quien lo ha creado? "No puedo dar mucha pista porque creo que se spoilea rápido. No puedo hablar ni de cómo abro el show. No es un monólogo al uso. Yo digo que es un show híbrido. Evidentemente, hay una parte de monólogo, pero es muy híbrido", confiesa.

La intención de crear un espectáculo propio en directo siempre la tuvo clara, pero la oportunidad no llegó hasta 2024. "Conocí a Galder Varas y nos hicimos amigos. Él me dijo que tenía que hacer un show, que valía para la comedia. Y me puse una fecha a largo plazo. Tenía un poco la idea que yo quería hacer, pero necesitaba una fecha porque yo trabajo muy bien bajo presión. Si no había fecha, el show se podía estar puliendo tres años".

Afirma que será algo distinto a sus videos en TikTok, pero que mantenga la "esencia" de su humor. "La dinámica del sketch no la veía en el escenario. No me veía doblando personajes constantemente. Entonces dije: '¿Qué puedo hacer para que vean esa versatilidad mía en el escenario, pero que quede justificado?'. Así que se me ocurrió la idea de abordar el show como si se me rompiera en directo".

P.—¿Cuáles son las expectativas?

R.—No tengo muchas. Me da más miedo que la gente tenga expectativas de que se vaya a encontrar exactamente lo que ven en redes sociales, que se vayan a encontrar personajes concretos. Y es que no tiene absolutamente nada que ver.

P.—¿Con esto ya cumpliría de alguna manera ese sueño que tenía de actuar?

R.—Sí y no. Ya he cumplido mucho, pero todavía creo que hay mucho más. Quiero explorar mucho más lo que tengo guardado, explotar mucho más esa parte actoral... Que surgieran otros proyectos audiovisuales me encantaría. Cine, series, obras de teatro... Da igual. Para mí el show es algo muy importante, sobre todo porque es algo que me han comprado directamente a mí. Es un show escrito por mí y hecho por mí. Y entonces la gente viene a ver algo creado únicamente por mí. Pero sí que me gustaría también alejarme de lo que soy yo y asumir otros retos.

P.—¿Qué película querría hacer si pudiera?

R.—Un drama. Sí, 100%. Las comedias en cine no me gustan. No las consumo.

P.—¿Y qué haría si un día se acabara?

R.—¡Uf! No lo sé. Yo no podría ahora yo volver a mi vida de antes. Me refiero a levantarme, ir a una oficina, escuchar a clientes y llevarles la comunicación. Y no era algo que me desagradara. Para nada. Me gustaba mi trabajo. Pero cuando vives con propósito, como yo ahora, que yo siento que estoy en el mundo para hacer reír, me costaría muchísimo.