Gerardo G. Fuentes, alias 'el Yayo', fundador y Ceo de Tiki Taco.
La victoria de Gerardo, el rey de los tacos a 1 €, tras 7 años de guerra con sus socios: "Han cambiado el nombre"
El exfutbolista y ojeador internacional Gerardo G. Fuentes "el Yayo" consolida el éxito de Tiki Taco con una facturación que supera los 3 millones de euros.
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Hay quienes pasan del fútbol a la empresa y quienes, a pesar del cambio de vestuario, nunca terminan de salir del terreno de juego. En el caso de Gerardo G. Fuentes, conocido en el ámbito deportivo y hostelero como "el Yayo", ambas facetas coexisten en una sincronía perfecta.
Exfutbolista profesional que llevó las camisetas de equipos como el Pachuca de México o el Munich en Alemania, sufrió una temprana retirada a los 24 años por una lesión. Fuentes reinventó su carrera y ahora es ojeador.
Formado en Sport Management en Alemania y con dos másteres en Big Data aplicado al deporte, ha trabajado para clubes de la talla del Bayer Leverkusen, el Mallorca, el Lille, el Deportivo de La Coruña y en el mercado chino.
Platos de Tiki Taco.
Sin embargo, en 2018, tras su paso por el fútbol francés, llegó a Madrid con un capital ahorrado y una inquietud personal: el panorama de la cocina mexicana en la capital no terminaba de convencerle. "Estaba un poco cansado de lo que había. México estaba de moda en Europa, pero no se tocaba el taco tradicional. El gremio no estaba muy mexicanizado", explica Fuentes.
Así nació Tiki Taco, un concepto que fusionaba sus raíces gastronómicas con su gran pasión: el nombre es un guiño directo al tiki-taka, aquel estilo futbolístico de toque, agilidad, velocidad y juego colectivo. Lo que comenzó como un refugio culinario pensado para sus amigos junto a la Gran Vía se ha transformado, casi ocho años después, en uno de los fenómenos de masas con tres locales en la capital (San Bernardo 12, Plaza de Cascorro 6 y Guzmán el Bueno 105) con una facturación que supera los 3 millones de euros.
Una trayectoria brillante que, no obstante, ha tenido que defenderse en los tribunales; pues el camino hacia la consolidación no ha estado exento de reveses corporativos.
En los inicios del proyecto en 2018, la marca arrancó con un grupo de cinco socios. Fue entonces cuando surgieron las discrepancias que terminaron por fracturar la alianza original y que derivaron en un prolongado conflicto legal que ya dura siete años.
Según relata el fundador, aquellos socios le quitaron la marca y el concepto, y confiaron en que los tiempos de la justicia —estimados entre cinco y siete años— les permitirían explotar la idea de manera independiente.
A pesar de que la contraparte ha salido perdiendo y ha tenido que modificar la denominación comercial, el litigio sobre la propiedad intelectual y la estética sigue abierto. "Han cambiado el nombre [se trata de Tko Tacos], pero no la estética; prefieren asumir las consecuencias legales", apunta el empresario.
El proceso judicial continúa su curso, aunque la justicia ya les ha dado la razón. Pero la verdadera resolución, según Fuentes, ya se ha dictado en las calles: el consumidor final ha sabido distinguir dónde reside la autenticidad del proyecto original.
Lejos de verse frenado por los conflictos societarios, el crecimiento de Tiki Taco se ha mantenido firme bajo el timón de Fuentes y sus actuales socios —Luis Miguel Seguí y Adrián García, perfiles que compaginan el proyecto con la televisión (famoso por su aparición en La que se avecina) y sus propios negocios, respectivamente—.
Tiki Tako.
Mientras el sector hostelero se ha visto obligado a una subida generalizada de precios debido a la inflación, Tiki Taco destaca como la única empresa del sector que mantiene sus tacos a 1 euro. "Para no haber subido los precios, aplicamos lo que yo llamo ingeniería financiera", detalla el Ceo.
"Consiste en eliminar cualquier gasto superfluo, como las campañas excesivas de marketing; formo yo a los cocineros... Vendemos a las masas".
La clave de esta rentabilidad no es otra que la formación especializada de su plantilla —compuesta por 45 trabajadores— y la aplicación de la inteligencia artificial y el big data en los procesos de almacenaje, logística y producción, herramientas heredadas de la trayectoria de Fuentes en los clubes de élite.
Esto les permite optimizar al máximo la materia prima, que combina carne y verduras frescas de origen español con salsas y chiles importados directamente desde México.
Frente a las dinámicas de expansión agresiva mediante franquicias que suelen caracterizar a las cadenas de éxito, Tiki Taco ha optado por el camino inverso: un crecimiento orgánico, controlado y autofinanciado. "No hemos querido cometer el error de expandirnos rápido regalando franquicias. Cuando creces de forma desmesurada, la caída suele ser del mismo tamaño. Preferimos una estrategia sostenida para perdurar en el tiempo", afirma Fuentes.
El resultado de esta filosofía se traduce en largas colas en sus tres ubicaciones actuales. Con un horario ininterrumpido que se extiende hasta la madrugada y la política de no cerrar por vacaciones, los locales reciben una media de 400 personas al día, con una rotación alta donde el paladar europeo —ya habituado al picante— consume una media de cuatro tacos por visita.
Hits como el taco al pastor, la cochinita, la cochinada o la costra de queso (un formato de tortilla ideado por el propio Fuentes) conviven con margaritas y micheladas en espacios de estética popular, colorida y desenfadada diseñada por el propio fundador. Con la previsión de abrir dos nuevos locales en Madrid en los próximos tres meses, la victoria de Gerardo "el Yayo" Fuentes demuestra que, tanto en el césped como en el plato, la regularidad, la táctica y el respeto al cliente son los únicos valores que garantizan la permanencia en la liga de la autenticidad.