Castillo de Pedraza y Santiago Segura.

Castillo de Pedraza y Santiago Segura.

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El castillo de Santiago Segura a hora y media de Madrid que ha comprado con José Mota: cuesta 4,8 millones de euros

El director de Torrente ha comprado el castillo de 700 metros cuadrados habitables junto a José Mota y Luis Álvarez.

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Las claves

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Santiago Segura, José Mota y el productor Luis Álvarez han comprado el castillo de Pedraza, en Segovia, por 4,8 millones de euros.

El objetivo de los nuevos propietarios es rehabilitar la fortaleza y convertirla en un espacio cultural abierto al público, destinado a eventos, rodajes y actividades culturales.

El castillo, originario de los siglos XII y XIII y declarado Bien de Interés Cultural, ha tenido diversos usos históricos, incluido el de residencia señorial y museo.

Actualmente, el castillo ya organiza visitas guiadas, conciertos y celebraciones privadas, contribuyendo a la reutilización de patrimonio histórico como espacio cultural.

A poco más de una hora de Madrid, la localidad segoviana de Pedraza alberga una de las fortalezas medievales más reconocibles de la zona, ahora en manos de Santiago Segura, José Mota y el productor Luis Álvarez.

Los tres adquirieron el castillo por 4,8 millones de euros con un objetivo claro: rehabilitarlo y darle un uso cultural abierto al público.

Aunque está en la provincia de Segovia, el proyecto mira directamente a Madrid. La cercanía con la capital y el perfil de sus propietarios explican la apuesta por convertir el espacio en un foco de actividad vinculado a eventos, rodajes y propuestas culturales capaces de atraer visitantes durante todo el año.

La fortaleza, declarada Bien de Interés Cultural, tiene su origen entre los siglos XII y XIII y estaba en una zona estratégica sobre un cerro a 1.000 metros de altura.

Su configuración actual responde en gran medida a reformas posteriores impulsadas por familias nobles castellanas, que la transformaron en residencia señorial sin perder su carácter defensivo.

A lo largo de su historia, el recinto ha sido escenario de distintos episodios relevantes. Entre ellos, el cautiverio de los hijos del rey Francisco I de Francia tras la batalla de Pavía en el siglo XVI.

En el siglo XX, el pintor Ignacio Zuloaga compró la propiedad y llevó a cabo una profunda restauración, instalando allí su taller. Sus herederos mantuvieron el inmueble y lo abrieron parcialmente como museo antes de su venta reciente.

Con cerca de 700 metros cuadrados habitables, el castillo conserva elementos característicos como la torre del homenaje, las murallas o la mazmorra, junto a espacios adaptados para nuevos usos.

En la actualidad, ya se organizan visitas guiadas, conciertos y celebraciones privadas, además de contemplarse como escenario para rodajes.

La operación se enmarca en una tendencia cada vez más visible: la reutilización de patrimonio histórico como espacio cultural. En este caso, con un componente añadido, el de tres figuras conocidas de Madrid que buscan reactivar un enclave con siglos de historia y proyectarlo hacia nuevos usos.