Daniel Novoa, fundador de Blackworks, en sus oficinas de Madrid.

Daniel Novoa, fundador de Blackworks, en sus oficinas de Madrid. Sara Fernández

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Daniel, de repartir flyers a hacer con 28 años de su festival Blackworks una referencia mundial del 'hard techno'

Los próximos 27 y 28 de marzo celebrará en el Ifema de Madrid el Blackworks Weekend Festival, su macroevento anual de música electrónica.

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Las claves

Daniel Novoa fundó Blackworks a los 21 años y en siete años lo ha convertido en un referente internacional del hard techno.

Blackworks organiza festivales multitudinarios en recintos como Ifema y ha expandido su presencia a ciudades como Berlín, Nueva York y Varsovia.

El auge del hard techno tras la pandemia y el uso de redes sociales han impulsado el crecimiento de la marca, que planea eventos en Argentina, Chile, Australia y Asia.

El próximo Blackworks Weekend Festival en Ifema contará con 40.000 asistentes y la participación de 50 DJs nacionales e internacionales.

Daniel Novoa tenía apenas 21 años cuando empezó a dar forma en su cabeza a lo que ahora es un fenómeno mundial. "Nunca me hubiera imaginado que llegaríamos a esto. Ni mucho menos. Ni la mitad de lo que somos ahora", asegura.

Han pasado apenas siete años desde ese momento, pero el crecimiento ha sido exponencial: de organizar pequeños eventos en Madrid a convertir Blackworks en un referente internacional del hard techno.

Y es que se trata de una promotora con festivales que ahora llenan recintos como Ifema o llegan hasta ciudades de toda Europa o América como Berlín, Nueva York, Varsovia, Lyon o Londres.

Pero antes de eso, el madrileño Daniel Novoa solo era "un asistente más" que trabajaba en una tienda de ropa, cursaba los estudios de comercio internacional, pinchaba música en un estudio con sus amigos como hobby -bajo el seudónimo de Dexphase- y hacía de relaciones públicas en discotecas repartiendo flyers y promocionando sus fiestas en redes sociales.

"Un día quise probar a hacer mi propio evento, que no era Blackworks todavía. Fue bastante bien y empecé a darle una vuelta a la marca. Al principio lo hacíamos en garitos con unas 200 personas. Era superpequeño", cuenta a Madrid Total desde las que ahora son las oficinas de su negocio con un equipo fijo de 15 personas.

"Al principio era yo solo en mi casa dándole vueltas al coco. Hacía los eventos con artistas locales y nacionales". El punto de inflexión, cuenta, fue cuando consiguió traer a Nico Moreno, un DJ francés muy reconocido en el sector de la música techno.

"Hicimos sold out con mil personas. Ahí me lo empecé a tomar más en serio". Hasta entonces no había llegado a verlo como un negocio, pero a partir de ese momento se centró en ello: "En marzo de 2020 justo tenía que empezar las prácticas del grado superior. Decidí dejar la tienda y no hacerlas. Mis padres no lo entendieron en su momento, y ahora vienen incluso a los eventos".

La pandemia y el hard techno

Mientras que a muchos la pandemia de Covid-19 les afectó negativamente en sus negocios y trabajos, hay algún caso en el que sirvió para impulsar sus nuevos emprendimientos. Fue la situación de Daniel, a quien le "vino bien".

Y es que, tras algunos despuntes previos en el verano de 2019, como una primera fiesta en La Riviera, una de las salas más conocidas del centro de Madrid, fue tras la pandemia cuando "explotó todo".

Daniel Novoa, fundador de Blackworks.

Daniel Novoa, fundador de Blackworks. Sara Fernández

"La generación Z, los jóvenes que en ese momento teníamos unos 20 años, hemos pasado unos dos años prácticamente limitados. Cuando salimos de esa situación, lo hicimos con ganas de música más radical, más fuerte...". Es decir, del hard techno cuya exposición sobre todo se la ha dado Blackworks.

Se trata de una variante de la música electrónica, pero con altas pulsaciones (155-160 beats por minuto), que se baila de forma acelerada y representa una gran descarga de energía. "Empezó a hacerse viral en Instagram y TikTok entre la gente joven. Y ahora yo creo que se ha convertido en mainstream, pero de forma natural. Es superabierto. Te puedes encontrar a cualquier persona, de cualquier edad y de cualquier nivel sociocultural. Un chico normal que va en traje a su oficina entre semana y, al llegar el sábado, viene al Blackworks con su outfit de ravero. Tengo conocidos así. Ya no es como antes, que se veía como un estilo más marginal".

"Nosotros hemos influenciado mucho en España e internacionalmente. Yo creo que estamos en el top cinco de marcas del mundo de este género, seguro", dice el joven promotor.

"Además, Madrid fue de las ciudades más permisivas con los eventos y que más rápido abrieron. Venía mucha gente de fuera. Así que cuando reabrió todo, la gente ya conocía Blackworks y lo quería en sus ciudades: Granada, Valencia, Barcelona u otros puntos de Europa", explica.

Merchandising de Blackworks.

Merchandising de Blackworks. Sara Fernández

Rápidamente, quiso aprovechar ese tirón para conseguir su objetivo: "Desde el principio tuve claro que no quería ser un evento en un lugar o un sitio, quería ser un movimiento". Así que buscó colaboraciones en Francia, Alemania, Italia... "El primero fuera de España fue en Polonia, en 2021, por un amigo que tenía allí. Salimos mucho y muy rápido".

- ¿Cuál es la sensación cuando se empieza a crecer de esa manera e incluso a cruzar fronteras?

- Miedo nunca he tenido. Siempre he sido muy echado para adelante. Pero sí es verdad que impresiona. No se puede describir. Es una sensación brutal.

Ahora, sus intenciones se dirigen todavía más lejos: "Estamos planeando en Argentina, Chile, Australia y Tailandia. También queremos hacer en Japón o Corea".

Entradas agotadas, 40.000 personas...

El próximo 27 y 28 de marzo, Daniel Novoa hará con la marca su cuarto Ifema. Será la fiesta llamada Blackworks Weekend Festival, que se celebrará en dos naves del recinto ferial con un aforo de unas 40.000 personas. El mayor hasta la fecha.

"Por ahora, ya están vendidas más de 30.000 entradas. No sé si llegaremos a llenarlo, pero va a ser seguro el evento más masivo que hemos hecho", comenta.

El evento de Blackworks en Ifema el año pasado.

El evento de Blackworks en Ifema el año pasado. Blackworks

En otras ocasiones, las entradas se agotan en cuestión de semanas. "En la Cubierta de Leganés llevamos haciendo varias veces la fiesta de Halloween, que tiene un aforo de 10.000 personas. En esta última se vendieron todas con 40 días de antelación".

Daniel explica que este tipo de producciones como la de Ifema pueden tener una inversión cercana de "más de un millón y medio de euros". "Muchas veces ni con las entradas cubrimos el evento. Dependemos de cómo funcionan las barras, patrocinadores, merchandising... Puede parecer caro (las entradas más baratas tienen un precio de 72 euros), pero yo creo que se lo damos de vuelta al público".

Bajo el nombre de Blackworks Dimension, en Ifema se desplegarán enormes pantallas LED, una decoración tecno-futurista y un omnipresente color rojo, el key visual identificativo de la marca. "Es la producción más ambiciosa que hemos hecho hasta la fecha".

Cerca de 50 DJs nacionales e internacionales componen el cartel artístico, con nombres como: Kobosil, 6EJOU, SNTS, Angerfist, I Hate Models, Vendex, Lee Ann Roberts o Fernanda Martins. Habrá dos escenarios y la música sonará sin descanso durante toda la noche.

Algunos carteles de ediciones de Blackworks.

Algunos carteles de ediciones de Blackworks. Sara Fernández

"La diferencia con otros eventos es la cercanía con el público. Tenemos una comunidad muy fuerte y les escuchamos. He trabajado mucho en no perder eso. Y nuestras producciones son de lo mejor que hay en España". Aunque todo eso tiene un coste: "Hay mucha presión. Con la gente, de números... Cuando hemos hecho algo mal, esa presión no la había sentido antes".

Pero Blackworks no se detiene: incluso tras llenar recintos de miles de personas, la marca sigue mirando hacia adelante, creciendo e innovando. "Para mantenerse aquí es necesario siempre pensar más allá de lo que estás haciendo. Y creer en lo que estás trabajando. Al principio nos decían que éramos una moda, y ya llevamos casi siete años y seguimos creciendo".

"Ahora quiero abrir el abanico musical. Subir un escalón por arriba, al hardcore, y otro por abajo, al techno. Quiero hacer eventos en sitios especiales y más pequeños, como en los orígenes", concluye.