Grifo de agua.

Grifo de agua. Unsplash

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El agua de Madrid de repente tiene mal sabor y huele mal: "¿Qué está pasando? Sabe a cloro desde hace dos días"

Una maniobra en la potabilizadora de Santillana alteró temporalmente el olor y el sabor del agua de Madrid.

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Las claves

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Vecinos de Madrid y varios municipios han notado un fuerte sabor y olor a cloro en el agua del grifo desde el lunes.

El Canal de Isabel II atribuye el cambio a trabajos de mantenimiento en los filtros de carbón activo de la Estación de Tratamiento de Santillana.

La empresa asegura que el agua sigue siendo potable y está realizando purgas para eliminar cuanto antes el sabor y olor anómalos.

Muchos usuarios han expresado su malestar en redes sociales e incluso han optado por comprar agua embotellada por desconfianza.

Madrid se ha despertado el lunes de esta semana con una sorpresa en el grifo. Vecinos de distintos puntos de la capital y de varios municipios de la región notaron desde primera hora un cambio en el sabor y olor del agua.

Un gusto más intenso, parecido al cloro o a la lejía, que rápidamente desató dudas y quejas en redes sociales.

Los avisos se multiplicaron durante toda la mañana desde barrios como Malasaña, Lavapiés, Moncloa, Retiro o Carabanchel.

Las redes sociales se llenaron de comentarios sobre las características del agua y muchos usuarios aseguraban haber optado por comprar agua embotellada por la desconfianza.

La situación provocó una avalancha de llamadas al Canal de Isabel II, la empresa pública encargada del suministro en la Comunidad de Madrid.

Desde la entidad explicaron que el cambio se debe a unos trabajos realizados el domingo en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Santillana, situada en la zona norte de la región.

El Canal señala que se llevó a cabo una maniobra en los filtros de carbón activo de la planta, una actuación de mantenimiento que altera temporalmente el olor y sabor del agua de algunos hogares madrileños.

Pese al malestar vecinal, la compañía insiste en que el agua "sigue siendo potable y apta para el consumo". Además, asegura que ya se están realizando purgas en la red de distribución para eliminar cuanto antes el sabor y olor atípicos detectados por los usuarios.

Pero, las reacciones no tardaron en llenar las redes sociales. Algunos madrileños se lo tomaron con humor, relacionando la situación con la llegada del Papa.

Desde el Canal de Isabel II explican que este tipo de intervenciones son habituales y que normalmente pasan desapercibidas para los consumidores, aunque reconocen que, en ocasiones puntuales, pueden provocar alteraciones temporales en el sabor o el olor del agua sin afectar a su calidad sanitaria.