El reloj de autómatas de Leganés en funcionamiento.
El reloj de autómatas más grande de España vuelve a dar la hora en Leganés tras más de 10 años: 6 figuras de casi 2 metros
Se inauguró en 2007 con una inversión de más de un millón de euros, aunque al poco tiempo empezó a dar problemas en su funcionamiento.
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Las horas vuelven a sonar en Leganés desde el pasado viernes con un curioso baile. A las doce de la mañana, cada día salen a moverse unos grandes personajes de casi dos metros en lo alto de la Casa Consistorial del municipio.
Y es que, tras doce años desde que se estropeara el mecanismo, el gran reloj que preside la Plaza Mayor de la localidad se ha vuelto a poner en marcha. Y no es un carrillón cualquiera; es el más grande de toda España.
Con sus más de 20 campanas de bronce y seis autómatas a gran escala, fue inaugurado inicialmente en 2007, superando el millón de euros de inversión. Una cifra que, según explican algunos vecinos de la zona a Madrid Total, ya generó polémica en su día, además de por la falta del mantenimiento adecuado.
Aunque en su día, el en ese momento primer teniente de alcalde y presidente de la Empresa Municipal del Suelo de Leganés (Emsule), Raúl Calle, recordaba a El País que tal inversión a la gente no le había costado "ni un euro" pues que lo había instalado Emsule. "Se ha pagado con sus beneficios", explicaba.
Otros artículos de ese momento apuntan que también fue una iniciativa criticada por candidatos de otros partidos, como el Partido Popular y Unión por Leganés (Uleg), considerando que era una inversión excesiva.
El reloj y los seis autómatas
La obra fue diseñada por el prestigioso maestro relojero suizo Francois Junod, con campanas fundidas en Holanda y una maquinaria francesa del siglo XIX que fue restaurada para poder reutilizarse.
De Suiza también proceden las figuras, hechas con barro, fibra de vidrio y un mecanismo interno de acero inoxidable. La fabricación se prolongó durante 17 meses y contó con 20 personas trabajando en talleres de Sainte-Croix, Yverdon y Lausana.
El recorrido que hacen por la larga plataforma de 15 metros dura unos cinco minutos, junto con la melodía de las campanas. Sonará cada día dos veces: por la mañana a las 12.00 horas y por la tarde a las 18.00 horas.
El actual alcalde, Miguel Ángel Recuenco, ha expresado en un vídeo de sus redes sociales que "cada figura representa de distinta manera" la ciudad de Leganés. Y es que emulan a varios personajes que identifican el municipio según factores como el arte, el deporte o la longevidad.
Las figuras y el mecanismo.
Por una parte, está el heraldo, que recuerda la figura de los pregoneros, vestido con su vistoso uniforme y tocando la trompeta. "Era una figura que tenían todos los ayuntamientos para informar de las decisiones que se tomaban", cuenta el alcalde.
La mujer goyesca es una bailarina vestida con el traje tradicional de finales del siglo XVIII y principios del XIX, ligado al casticismo de la Comunidad de Madrid, que manifiesta "el respeto por las costumbres". Por su parte, el caballo quiere definir "el carácter indomable" del pueblo.
Si queréis conocer más cosas del reloj más grande de autómatas de España que lo tenemos en #Leganés solo tienes que darle al play y ver cómo ha vuelto a funcionar con este gobierno tres lustros después. pic.twitter.com/9yOimdcSqm
— Miguel Ángel Recuenco 🇪🇦 (@marecuencopp) January 25, 2026
Las figuras que representan a una chica y a un chico jugando al fútbol van equipadas con la camiseta del club de fútbol de Leganés. "Simbolizan nuestra apuesta por la igualdad, por el deporte y por una vida saludable", explica Recuenco. Y, por último, se encuentra la anciana, una metáfora de la longevidad de la ciudad.
En 2024 se hizo un primer avance, arreglando el reloj para que volviera a marcar la hora. Ahora, tras completarse la restauración del mecanismo y la puesta a punto de las figuras, el carrillón ha recuperado por completo su funcionamiento original.
Pese a que el acto inaugural previsto para el pasado 19 de enero tuvo que cancelarse a causa del accidente ferroviario en Adamuz, el fin de semana pasado el carrillón volvió a sonar, devolviendo a la Plaza Mayor de Leganés uno de sus elementos más singulares tras más de una década en silencio.