Maricarmen, durante la jornada previa a su desahucio.

Maricarmen, durante la jornada previa a su desahucio. EFE

Madrid Capital

Lucía Etxebarría, sobre el desahucio de Maricarmen: "Ha tenido 70 años para ahorrar. Pagaba un alquiler de broma"

El desahucio de Maricarmen ha sacudido Madrid y la escritora no ha dejado de expresar su polémica opinión sobre el caso, cargando contra la octogenaria.

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Lucía Etxebarría ha generado polémica al afirmar que Maricarmen no es víctima del desahucio tras 70 años de alquiler con renta antigua.

El desahucio de Maricarmen, de 87 años, ha movilizado a artistas, políticos y ciudadanos en Madrid, pero finalmente se ejecutó pese al apoyo social y la petición de la ONU.

Etxebarría sostiene que la renta baja favoreció la venta del piso a un fondo de inversión y culpa a la legislación de atraer fondos buitre a barrios como Lavapiés.

El mensaje de Etxebarría ha dividido opiniones en redes, siendo criticada por insensibilidad y aplaudida por destacar las contradicciones del sistema de vivienda.

El desahucio de Maricarmen ha sacudido Madrid. A pesar del apoyo de artistas, políticos, ciudadanos que han acampado y hasta la ONU, al cuarto intento la octogenaria ha tendio de abandonar su casa.

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha calificado el día como un "miércoles negro para el derecho a la vivienda" y toda la sociedad se ha volcado con este conmovedor suceso.

La mayoría de los madrileños, incluso los políticos, apoyan la causa de Maricarmen; pero hay voces que han querido ir un paso más allá y no respaldar a la octogenaria, porque este problema engloba mucho más.

Es el caso de Lucía Etxebarría, escritora y ganadora del Premio Nadal y Planeta, entre otros, que ha compartido en su cuenta de X un mensaje defendiendo que Maricarmen no es "víctima" de esta orden de desahucio y ha recibido una lluvia de críticas por ello.

La escritora arranca su mensaje reconstruyendo, a su manera, la historia del contrato de Maricarmen: setenta años de alquiler heredado de su padre gracias a la antigua figura de la prórroga forzosa y la subrogación familiar, que permitía a cónyuges, hijos o padres quedarse con el piso tras el fallecimiento del titular.

Según cuenta Etxebarría, esa renta congelada —500 euros frente a los 2.500 que, asegura, costaría el piso en el mercado actual— habría sido la verdadera causa de que el propietario original acabara vendiendo a un fondo de inversión: "Obviamente el anterior propietario vendió el piso a un fondo buitre. No podía hacer otra cosa", escribe.

El punto más polémico llega cuando la autora de Amor, curiosidad, prozac y dudas niega el estatus de víctima tanto a Maricarmen como a su familia, alegando que setenta años de alquiler bajo les habrían dado tiempo de sobra para ahorrar.

Etxebarría llega a sugerir que la anciana daba "por hecho" que tenía derecho a vivir para siempre en un piso con vistas al Retiro "por un precio irrisorio", como si —dice— le hubiera "venido Dios a ver".

Reconoce, eso sí, sentir "mucho" que una mujer de 87 años se encuentre en esta situación, pero traslada la responsabilidad a una legislación que, en su opinión, ha terminado llenando barrios como el suyo de fondos buitre: "¿Quién ha traído los fondos buitres a Lavapiés? El gobierno", zanja.

El hilo ha corrido como la pólvora y ha colocado a Etxebarría en el centro de la tormenta, justo el mismo día en que la comisión judicial ejecutaba el cuarto intento de desahucio contra Maricarmen, en la calle Alcalde Sainz de Baranda, pese a que Naciones Unidas había pedido a España que suspendiera cautelarmente el lanzamiento.

Figuras como Ana Belén, Juan Diego Botto o Carlos Bardem se dejaron ver durante la noche de acampada previa al desalojo, y la ministra Sira Rego mostró su "indignación" por una ejecución que calificó de profundamente lamentable.

En redes, el mensaje de Etxebarría ha sido tachado de "aporofobia con estilo literario" y de ignorar que la propia normativa de rentas antiguas fue en su día una política de Estado, no un privilegio individual arrancado por Maricarmen.

Otros usuarios, sin embargo, han aplaudido su "valentía" por señalar, según ellos, las contradicciones de un sistema que perjudica también a pequeños propietarios. Lo cierto es que, entre aplausos y abucheos, la escritora ha vuelto a demostrar que sus intervenciones en X nunca dejan indiferente a nadie —y que, en pleno debate sobre la vivienda en España, cualquier opinión discordante se convierte automáticamente en trending topic.

¿Buen ejercicio de pensamiento crítico o insensibilidad hacia una anciana desahuciada? El debate, como el propio caso de Maricarmen, está lejos de cerrarse.