Almeida durante el cómico momento.

Almeida durante el cómico momento. E. E.

Madrid Capital

Almeida y su anécdota más surrealista cuando le caga una paloma: "Nos sucede cualquier cosa estando con periodistas"

El alcalde de Madrid tiró de humor y espontaneidad tras el incidente, ocurrido mientras inauguraba la escultura 'Vértice' en el bulevar de Juan Bravo.

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M. Ibáñez
Publicada

Las claves

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, fue sorprendido por una paloma que le ensució durante un acto público en el distrito de Salamanca.

Almeida reaccionó con humor al incidente, bromeando sobre su reciente corte de pelo y desatando las carcajadas de los asistentes y periodistas presentes.

El acto se celebraba para inaugurar 'Vértice', un monumento pionero en honor a los periodistas fallecidos en el ejercicio de su labor, situado en el bulevar de Juan Bravo.

Durante el evento, el alcalde destacó la importancia de la libertad de prensa y el papel fundamental de los medios en la defensa de la democracia.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha vuelto a hacer gala de su habitual sentido del humor y capacidad de improvisación frente a los imprevistos.

Si en el pasado han sido sus célebres saques de honor con un balón de fútbol los que han acaparado los focos, este miércoles el protagonismo se lo ha robado la fauna urbana de la capital. En concreto, una paloma que decidió sobrevolar al regidor en el momento más inoportuno.

El escatológico y divertido momento se produjo durante un acto solemne celebrado en el madrileño distrito de Salamanca. Almeida se encontraba frente a los micrófonos, en pleno discurso, cuando un ave le dejó un 'regalo' que impactó directamente en su cabeza.

Lejos de enfadarse o detener abruptamente el evento, el alcalde supo salir al paso con una rápida broma que provocó las carcajadas de los reporteros, fotógrafos y asistentes allí congregados.

"Y no podía pasar otra cosa que una paloma tuviera la feliz ocurrencia en este momento de aterrizar sobre el corte de pelo que me hice ayer, además", bromeó el primer edil municipal, haciendo alusión a su reciente paso por la peluquería, lo que desató las risas de los presentes y rebajó cualquier tensión o incomodidad por el incidente.

"El periodismo es una profesión de riesgo"

El regidor madrileño aprovechó el contexto del evento —un acto íntegramente dedicado a los medios de comunicación— para hilar el contratiempo con la labor de los reporteros que cubrían la noticia.

"¿Veis? Cuando yo digo que el periodismo es una profesión de riesgo es que, hasta los que no somos periodistas, corremos el riesgo estando con vosotros de que nos suceda cualquier cosa", continuó Almeida, demostrando unos grandes reflejos frente a las cámaras.

Antes de retomar el tono institucional que requería la cita, el alcalde de la capital sentenció el episodio con una máxima popular a la que muchos madrileños se aferran cuando sufren este mismo contratiempo paseando por las calles de la ciudad: "Anécdotas al margen, dicen que esto trae buena suerte".

Un monumento pionero en Juan Bravo

El cómico incidente tuvo lugar en un contexto de gran relevancia para la ciudad y para la profesión periodística. Martínez-Almeida se encontraba inaugurando 'Vértice', un monumento pionero en España destinado a honrar la memoria de los informadores fallecidos en el ejercicio de su profesión y buscando la verdad.

Esta imponente obra, que alcanza los seis metros de altura, se alza desde este miércoles en el céntrico bulevar de Juan Bravo. Durante este emotivo acto, y una vez superada la anécdota de la paloma, el alcalde quiso poner en valor el papel crucial que juegan los medios de comunicación en la sociedad actual.

En su intervención formal, el regidor subrayó que estos profesionales de la información representan "un antídoto contra quienes quieren destruir la democracia", reafirmando así el compromiso del Ayuntamiento de Madrid con la libertad de prensa y el recuerdo de aquellos que perdieron la vida ejerciendo su vocación.

Un homenaje solemne que, gracias a la intervención estelar del ave y el buen talante del alcalde, quedará sin duda en el anecdotario histórico de la ciudad.