Gustavo Renes, uno de los burgaleses afectados por la falta del tren Madrid- Burgos

Gustavo Renes, uno de los burgaleses afectados por la falta del tren Madrid- Burgos Cedida

Madrid Total

Gustavo y sus paisanos, sin tren de Madrid a Burgos desde que se cancelara el servicio hace 15 años: "Óscar Puente, haga algo"

Junto a él, cientos de burgaleses que viven o trabajan en Madrid ven afectados sus desplazamientos desde el derrumbe del túnel de Somosierra en 2011.

Más información:Una manifestación reclamará al Gobierno la construcción del tren de la Mancha tras el "no" del Ministerio de Transportes

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Las claves

La línea de tren Madrid-Aranda-Burgos permanece cerrada desde 2011 por el derrumbe en el túnel de Somosierra, dejando a miles de vecinos sin conexión ferroviaria directa.

Residentes y organizaciones como SOCIBUR llevan 15 años reclamando la reapertura del tren, argumentando graves perjuicios para la movilidad diaria, la economía local y la lucha contra la despoblación.

La falta de tren obliga a los usuarios a utilizar el coche o rutas alternativas más largas y costosas, afectando especialmente a jóvenes, trabajadores y personas mayores.

Recientemente se aprobó en el Congreso una proposición no de ley para instar al Gobierno a reabrir la línea, destacando que la infraestructura ya existe y podría ser financiada en parte por la Unión Europea.

Desde que el 11 de marzo de 2011 una máquina bateadora que realizaba trabajos de mantenimiento en el túnel de Somosierra quedó sepultada tras el derrumbe de la bóveda, el tramo central de la línea Madrid-Aranda-Burgos no ha vuelto a operar de forma comercial.

Han pasado 15 años y los residentes de cada pueblo que conectaba el 'Directo' siguen esperando la noticia de una reapertura que no llega. El pasado domingo, una caravana de casi 300 coches recorrió la A‑1 desde Burgos hasta Lerma en reclamo de la vuelta del tren.

Los vecinos hacen trayectos más largos y pagan más caro para recorrer los 240 km que separan la capital burgalesa de Madrid.

Necesidades reales

Gustavo Renes Marañón (54), burgalés residente en Madrid, lo resume como una cuestión vital: "Cuando hablo del tren directo Madrid–Burgos no hablo de política, hablo de vida diaria".

Cuenta que desde hace años desplazarse entre ambas ciudades implica prácticamente depender del coche. "Hoy moverse entre Burgos y Madrid implica tener coche sí o sí. Y eso no es libertad, es obligación".

Vecinos de Burgos pidiendo el regreso del tren

Vecinos de Burgos pidiendo el regreso del tren Cedida

Según Renes, esta situación afecta especialmente a los jóvenes que estudian o trabajan en la capital y vuelven los fines de semana, obligados a organizar los viajes según gasolina, peajes o combinaciones complicadas de transporte.

El problema se agrava para las personas mayores: "Hay padres y abuelos que ya no conducen y que dependerían encantados de un tren directo para ir a ver a sus hijos o a sus nietos", señala.

Otro burgalés que vive en Madrid, Román (54), coincide en que la reapertura del llamado 'Directo' tendría un impacto inmediato.

Se les llena la boca a los políticos europeos y españoles diciendo que hay que potenciar la España despoblada, y luego nos dejan sin tren.

Carlos Temiño. secretario de SOCIBUR

En su caso, tiene a sus padres en Burgos, y explica que la falta de conexión ferroviaria complica las visitas. Recuerda que cuando funcionaba el Talgo por esta línea el viaje era prácticamente igual de rápido que el actual AVE que rodea por Valladolid: "Hoy vivir en Burgos frente a Valladolid es una desventaja clara", señala.

A su juicio, recuperar la línea por Somosierra podría reducir el trayecto hasta cerca de una hora. "Para mi madre, por ejemplo, sería ideal: en una hora podría estar en Madrid y venir los fines de semana con mucha más facilidad".

Román cree que cambiaría la relación laboral entre ambas ciudades. Cuenta que tiene un compañero que teletrabaja dos días desde Burgos y los otros tres los pasa en Madrid, y que con el regreso del tren incluso podría plantearse ir y venir cada día.

Además, recuerda que la infraestructura ya existe: "Cuando vas por la carretera ves el trazado, solo habría que adaptarlo".

Cartel de la marcha del pasado 1 de marzo

Cartel de la marcha del pasado 1 de marzo Cedida

Carlos Temiño, burgalés y secretario de la Sociedad Civil Burgalesa (SOCIBUR), habla de hartazgo de una provincia que lleva década y media reclamando la reapertura de la línea.

Recuerda que todo comenzó en marzo de 2011 y que, desde entonces, "llevamos 15 años sin tráfico de personas ni de mercancías". La consecuencia, asegura, es que Madrid ha quedado desconectada por tren de Burgos "y por supuesto con Europa", ya que este eje enlazaba el sur peninsular con Francia.

La interrupción obliga además a las mercancías a rodear unos 100 kilómetros por Valladolid, con un coste muy alto para la economía local y para los polígonos industriales de Burgos y Aranda de Duero, que define como los dos más grandes de Castilla y León.

Para Temiño, el impacto territorial también es evidente: "Se ha condenado al ostracismo a muchísimos pueblos de la Sierra de Madrid, de Segovia y de la provincia de Burgos. Era una línea que tenía vida, transporte, personas y auge económico".

"Es más España vaciada: se les llena la boca a los políticos europeos y españoles diciendo que hay que potenciar la España despoblada, y luego nos dejan sin tren".

433 sábados

Las movilizaciones se repiten semana tras semana. "En Burgos llevamos 433 sábados manifestándonos", explica Temiño.

A esas concentraciones se suman acciones puntuales, como la marcha lenta celebrada el 1 de marzo con una caravana de vehículos hasta Lerma, "otra de las villas condenadas al ostracismo del tráfico ferroviario y de personas".

Una de las protestas de SOCIBUR

Una de las protestas de SOCIBUR Cedida

El pasado 24 de febrero se aprobó una proposición no de ley (PNL) en la que todos los grandes partidos, menos Bildu, apoyaron insistir al Gobierno en reabrir la línea.

Según Temiño, los objetivos son mejorar la movilidad, descarbonizar el tráfico de la A-1 y recuperar una infraestructura ya existente: "No se está pidiendo que se haga nada nuevo. Se está diciendo que se reabra una línea que estaba en perfecto uso, sin pasos a nivel, que cumple todos los requisitos".

Además, recuerda que la Unión Europea podría financiar parte del proyecto al tratarse de un eje transversal que conectaría el sur de España con Europa.

Para él, el problema es básicamente político: "Los distintos gobiernos centrales lo único que han hecho es dar largas: cuando gobierna uno dice que lo tiene que hacer el otro, y cuando gobierna el otro dice que le toca al anterior, pero ninguno hace".

Deterioro previo

Desde la Plataforma por el Ferrocarril Directo sostienen que el deterioro de la línea comenzó incluso antes del derrumbe de 2011.

Según explican, RENFE cambió las condiciones del transporte de mercancías obligando a las empresas a contratar contenedores completos y elevando los precios del servicio: "Empresas como Pascual o la Harinera Arandina dejaron de utilizar el ferrocarril en menos de un mes y se tuvieron que montar sus propias plataformas con camiones que a día de hoy continúan funcionando". También la multinacional Michelin dejó de usar esta vía.

En el transporte de viajeros ocurrió algo similar: "A la falta de mantenimiento se sumó la cancelación de circulaciones de largo recorrido que iban por el Directo", como el Iberia, el Estrella Puerta del Sol o el Medialuna, además de varios regionales.

Estación de trenes Valladolid-Campo Grande

Estación de trenes Valladolid-Campo Grande ICAL

Los servicios que quedaron subieron notablemente de precio y muchos viajeros optaron por el autobús o el coche: "También cerraron la taquilla de la estación de tren de Aranda, por lo que era imposible comprar billetes a pesar de que el tren pasaba".

Mientras la PNL sigue su recorrido en el Congreso, madrileños y burgaleses continúan esperando en la estación, como Penélope, que el tren directo Madrid-Burgos vuelva a llegar.

Por ahora, los reclamos elevan el tono para que la conexión, tan necesaria, funcione otra vez: "Señor Puente, en honor a su apellido, haga algo al respecto y no ponga trabas políticas para evadir su responsabilidad", sentencia Gustavo Renes.