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Opinión EN EL MOMENTO ADECUADO

¿Pinchazo de burbuja o especulación 'long short'?

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Hace unos días se produjo un hecho llamativo en los mercados: una corrección importante en los índices de semiconductores vino acompañada, de forma casi milimétrica, por una subida en el precio de los bonos de largo plazo.

Los datos hablan por sí solos. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) encadenó ocho sesiones de caídas, la racha más larga desde 2008, con un retroceso superior al 15% desde el 7 de octubre, y ya cotiza un 24% por debajo de su máximo de junio.

Ese mismo 7 de octubre, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años tocaba el 5,36%, su nivel más alto desde 2002; el viernes pasado cerró en el 5,07%. Y como en los bonos la rentabilidad se mueve de forma inversamente proporcional al precio, el precio del bono subió con fuerza mientras se desplomaban los semiconductores.

La asimetría casi perfecta del movimiento, que además ha durado varios días —y no sabemos si seguirá—, hace pensar que no son movimientos desconectados ni fruto de la casualidad.

Y este tipo de movimientos hay que observarlos con atención porque, por un lado, pueden ser señales sobre la salud de las tendencias alcistas o bajistas de un activo y, por otro, pueden ser oportunidades de inversión, tanto al alza como a la baja.

Qué es una operación long short

Antes de seguir, conviene explicar brevemente una de las formas en las que los inversores profesionales ganan dinero: los “pares de valores” u operaciones long short.

Es muy sencillo: si puedes ganar el doble con un movimiento de mercado, ¿por qué conformarte con ganar solo una parte?

Por ejemplo, ante un conflicto en Oriente Medio, puedes ponerte largo – invertir - en empresas del sector del petróleo y, en paralelo, corto en bolsa en general, apostando por la caída del resto del mercado y ganar por lo tanto, cuando baja.

Explicar exactamente cómo se hace sería un poco largo y lo importante es que antes era algo que solo podían hacer los expertos en productos derivados y que hoy en día puede hacerlo cualquier inversor que tenga el perfil de riesgo adecuado.

Y todo gracias al desarrollo que han tenido los fondos cotizados (ETF), que permiten ganar dinero tanto con la subida de un activo, sector o país, como con su caída. Y con la misma sencillez operativa en ambos casos

Dos lecturas posibles

La cuestión que planteamos no es baladí:

a) lo que hemos visto estos días es simplemente una operación long short entre bonos y semiconductores

b) es algo más importante, el aviso de que estos últimos ya han descontado todo lo que pueden dar de sí y las consecuencias que esto puede tener sobre todo lo relacionado con la inteligencia artificial en bolsa.

En cuanto a los bonos, este movimiento podría ser también solo una operación especulativa de corto plazo o podrían estar diciéndonos que están cerca de cambiar de tendencia. Ahí es nada.

Las dos opciones son sólidas. No se puede descartar que el sector de semiconductores haya descontado ya en gran medida la enorme demanda que supondrá la implantación de la inteligencia artificial en el tejido productivo (aunque, en nuestra opinión, solo lo ha hecho en parte).

Y también está claro que hacía tiempo que no veíamos una caída tan fuerte en el precio de los bonos como la que hemos visto este año y que comprar deuda estadounidense a 10 años con un tipo de interés superior al 5% ha sido normalmente una buena inversión de largo plazo.

Pero tampoco podemos descartar que estemos únicamente ante una operación especulativa aprovechando la caída de los bonos.

Lo importante son las señales

De momento no tenemos una respuesta evidente, porque el movimiento de momento solo ha sido puntual. Pero hay que estar atentos: podría estar diciéndonos que la subida bursátil basada en la implantación de la IA en la economía pierde fuerza.

Aunque cuidado: hay que distinguir entre la demanda de semiconductores y la impresionante revolución tecnológica e industrial que supone la implantación de la inteligencia artificial en el tejido productivo en general y en el precio de todos los valores cotizados en particular.

Y la otra información de enorme interés es que si el movimiento vuelve a producirse —y nos vale también a la inversa, es decir, que cuando suban los semiconductores bajen los bonos de largo plazo—, podríamos estar ante una magnífica oportunidad de hacer trading de corto plazo.

Así que, de momento, solo son señales que hay que vigilar, pero muy significativas, ya que podrían ser una gran fuente de beneficios para quien tenga la flexibilidad de invertir por un lado y ponerse corto por el otro. Algo que hoy en día cualquier inversor correctamente asesorado puede hacer utilizando fondos de inversión cotizados, más conocidos como ETF (Exchange Traded Funds).

***Víctor Alvargonzález es socio fundador de la empresa de asesoramiento financiero independiente Nextep Finance.