Los rumores se van haciendo cada vez más consistentes. La subida de tipos de interés en EEUU parece cada vez más cercana.

La Reserva Federal (Fed) está observando los problemas del aumento de los costes de los combustibles por el cierre del estrecho de Ormuz.

Además, Arabia Saudí, sunita, está en guerra con los hutíes chiitas. Aliados de Irán que han cerrado la entrada del canal de Suez por el sur y amenazando el normal funcionamiento del oleoducto saudí. Oleoducto que le permite exportar crudo evitando el bloqueo de Ormuz.

Todo ello produce una inflación de costes. No sólo no hay crudo suficiente, transportarlo es más caro.

Los países desarrollados están importando inflación de costes de energía fósiles, pero también de costes de materias tan importantes como fertilizantes, sin los cuales la agricultura moderna no funciona.

En EEUU y en Europa hay también un riesgo de inflación de demanda en la energía

El BCE ha subido 0,25 puntos los tipos de interés, hasta el 2,5%. Argumenta que, según sus previsiones, la inflación se mantendrá por encima del 2 o el 3% que considera tolerable. En algunos casos se habla de 4 al 5% o más si no se toman medidas.

Pero en EEUU y en Europa hay también un riesgo de inflación de demanda en la energía.

Los Centros de Datos consumen mucha energía. En estos momentos se calcula que el 2 o 3% del total mundial. Pero esto no acaba sino de empezar.

Con el desarrollo de la IA, y la IA generativa en especial, la demanda de los servicios de los centros de datos se va a disparar.

Se van a instalar muchos más.

Una solución es obligar a que estos Centros de Datos tengan una parte importante de sus necesidades cubiertas con energías renovables. En España se espera que sean autosuficientes en un 80%. Algo dudoso en otros países con menos capacidad solar y eólica.

Por si fuera poco, los Centros de Datos necesitan grandes cantidades de agua, cuya canalización exige muchas veces gastos de energía adicional. Un coste que hay que añadir a la generación de la IA.

Esa demanda de energía alimenta la inflación de costes que la Fed está observando a través del aumento del precio del crudo.

Es decir, la economía mundial y, en particular, la de los países desarrollados puede verse expuesta a una tensión inflacionaria extra.

Anthropic, empresa puntera en IA, acaba de anunciar que retrasa su salida a bolsa porque teme que los problemas del control de la IA no se resuelvan fácilmente. Algo que repercutiría en su reputación, que influiría en su cotización.

Pero si se hace un análisis económico de las necesidades de Centros de Datos y sus insumos de energía, es posible que ese retraso sea una medida de prudencia porque, en realidad, aún no se conoce de verdad el coste financiero necesario para que la IA generativa tenga un uso generalizado.

Así las cosas, ¿es posible que si no se regulariza el suministro de energía a los Centros de Datos antes, el uso de la IA pudiera convertirse en un artículo de lujo?

Eso sería un arma mayor que el suministro de energía fósil. Los países y las personas con capacidades de IA serían una clase privilegiada, creando más tensiones geopolíticas.

Independientemente de ello. La Fed se ha puesto a la defensiva frente a una inflación que castiga a la clase media y trabajadora de USA. Probablemente de la que Trump y su Partido Republicano obtuvo muchos votos.

Así que aunque Trump sea partidario de mantener bajos los tipos de interés, ha llegado el momento en el que por los mismos intereses electorales del Partido Republicano, Kevin Warsh, el presidente de la Fed, ha decidido subir los tipos de interés.

Se habla, incluso, de que lo tenga que hacer más todavía en el futuro. A pesar de que estén más de un punto por encima de los de la zona euro (3,75 frente a 2,5).

Decisiones que, entre otras cosas, obligaría al BCE a subir sus tipos.

Algo que hará que suba el euribor, las hipotecas, los créditos ... ¿Se acabó el periodo del dinero barato por un tiempo? Las bolsas ya lo están diciendo.

** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.