Anthropic ha retrasado su salida a los mercados bursátiles. La razón dada por su CEO es que no se sabe si su desarrollo es controlable.
Que unos 700 agentes hayan encriptado una "conversación" entre ellos, al margen de sus controladores humanos, ha alarmado a sus creadores.
La cifra no ha sido tan grande como para suponer un riesgo de "independencia" de la IA G generativa (IA-G) en su desarrollo cognitivo y su capacidad de decisión.
Pero los expertos no están tan seguros del resultado si fueran muchísimos más.
La distopía de películas como Yo, Robot (2004) o la The Creator (2023) ya no está sólo en la literatura de ficción. Algunos expertos piensan que puede haber una cierta probabilidad de que ocurra.
La IA-G puede ser una "caja de Pandora". Nadie sabe exactamente que puede salir de ella.
Pero hay cosas más pedestres en el análisis de la IA-G y no se refieren a esos peligros distópicos. Son más concretos y medibles.
Lo primero es: los ciudadanos pueden exigir una modalidad open.
En una sociedad tecnológicamente desarrollada estamos acostumbrados al uso de internet abierto (open en inglés) barato a todo el mundo, porque parte de su mantenimiento básico corresponde a los poderes públicos.
Incluso es corriente ver países subdesarrollados en los que la telefonía movil está generalizada. No hay ingresos para otras necesidades, pero no se prescinde de el.
El triunfo del ciudadano corriente contra los encumbrados, soberbios y multimillonarios CEOs de esas empresas
En las sociedades democráticas los electores quieren más servicios, con menos impuestos. De manera que pueden demandar el uso de la IA-G a un precio bajísimo. La respuesta política es dárselo. Al menos unos servicios básicos bastante amplios. No se trataría solo de lo que ahora ofrece "gratis" Chat-GPT o Calude, ... sino mucho más.
¿A costa de qué?: de los beneficios de las empresas desarrolladoras; de sus resultados, reduciendo su capacidad de retribuir su capital. En consecuencia bajaría su valor si cotizase en bolsa.
Es un peligro cada vez más próximo si el populismo polítiso de derechas o izquierdas aumenta su presencia. Políticos como Trump o Le Pen podrían ofrecer este "caramelo" a los electores doblegando a los "poderosos" gestores de las empresas tecnológicas. Para ello tienen un arma poderosa: el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Sería algo muy vendible en política: el triunfo del ciudadano corriente contra los encumbrados, soberbios y multimillonarios CEOs de esas empresas.
Por otra parte, la utilización masiva de la IA-G exige la creación de "Centros de Datos" (CdD) que requieren para su funcionamiento cantidades enormes de energía y agua. Dos factores productivos que parece que, a la larga, van a elevar su coste.
Se calcula que los actuales CdD ya consumen entre el 2 y el 3% de la energía mundial, se supone que en el futuro será mucho más. Eso creará una inflación de demanda sobre energía y agua que disparará sus precios. Precios que, en estos momentos, están, además, sujetos a una inflación de coste por falta de suministro.
En consecuencia, si al riesgo político, se añade el coste creciente de producción, los cálculos sobre la rentabilidad de las grandes tecnológicas deben revisarse.
Habría que preguntarse si el retraso de la salida a bolsa de Anthropic se debe sólo a una preocupación distópica, o a un cálculo económico y político más realista. Cálculo que reduce sus expectativas de beneficios y, en consecuencia, de cotización bursátil
No es por tanto raro que los mercados bursátiles, en los que la información "confidencial", corre a gran velocidad, estén haciendo esos cálculos y las cotizaciones sufran correcciones severas.
A esa "burbuja" de las tecnológicas (recuerde el lector la crisis de las .com) se añade la sospecha de que los tipos de interés de la Reserva federal y el BCE van a subir. Lo que va contra la renta variable y aumenta el coste de las emisiones de deuda para financiar los CdD si el capital bursátil no responde.
Consecuencia: en la economía de la IA-G no es oro todo lo que reluce. Más bien hay espejismos; y Cuando se aplica un análisis más cercano las palmeras y el agua del espejismo pueden devenir en la seca y dura arena del desierto.
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.