Las declaraciones del presidente (no se es ex en ese cargo) Rodríguez Zapatero en la comisión del Senado, volvieron a destapar la necesidad de regular el lobby.
La no regulación es mala para todos, en especial para los lobistas. Cuando actúan como tales sin una regulación clara, las aguas se enturbian.
El lobby es la actuación de personas o entidades en defensa de sus intereses ante los poderes públicos. En particular ante el legislativo.
La legislación estadounidense, apegada a la realidad, reconoce que: a) los ciudadanos tienen derecho a defender sus intereses ante los poderes públicos; b) no hay formula humana capaz de impedir ese derecho; c) si no se hace de manera regulada se producirá en la oscuridad.
De manera que ante esa realidad EEUU optó por regular su ejercicio.
Según su legislación, el lobby, ante el legislativo estadounidense, debe darse de alta en una oficina de la Cámara de Representantes (Congreso).
Además, sus operaciones, especialmente las financieras, deben ser transparentes. Todo gasto de más de 10 USD con diputados o senadores, o sus equipos, debe ser comunicado a esa oficina.
Los futuros votantes también tienen derecho a conocer ese tipo de operaciones. Luego ya votarán de acuerdo con la información que tengan.
Zapatero reconoció en el Senado haber cobrado por informes a una compañía, cuya única operación había sido conseguir un rescate millonario con fondos públicos de la aerolínea Plus Ultra. Como no hay regulación los ciudadanos nos hemos enterado por esa comisión de investigación y por los medios de comunicación. Transparente no ha sido.
Zapatero lo atribuyó a un trabajo de consultoría personal y de sus hijas. Él lo hizo en su condición de autónomo y sus hijas a través de una sociedad.
¿Fue consultoría o lobby? Ante la falta de regulación del lobby no se puede afirmar legalmente si fue una cosa o la otra.
La consultoría es legal y, según el interrogado, se abonó fiscalmente lo que había que pagar. Las preguntas sobre el precio y la forma de la consultoría no son pertinentes; no aportan nada a la calificación del hecho. Es un acuerdo entre particulares y la denuncia de uno de los dos puede llevarlo a la justicia.
El lobby en España, dado la falta de regulación jurídica es “alegal”. Se podrá hacer una valoración ética de la operación y sobre todo estética. Pero legalmente no existe.
Es antiestético que una sociedad sin más operaciones que gestionar las ayudas para la compañía de aviación Plus Ultra, tenga de asesor a un presidente (ex), y reciba a continuación un montón de millones de un gobierno del mismo partido. Tan antiestético que ha justificado a la oposición para poder citar a Rodríguez Zapatero a una comisión parlamentaria.
Todo lo antiestético corre tiene probabilidades de no ser ético. Y, sobre todo, de no parecer ético.
¿Debe correr un (ex)presidente el riego de parecer no ético ante la ciudadanía? No. “La mujer del Cesar tiene que ser honesta y parecerlo”.
Un (ex)presidente es parte relevante de la “llamada clase política”.
Bastante degradada está la imagen de los políticos en España como para dar más sospechas, fundadas o infundadas.
Para evitar estas dudas, sospechas o incertidumbres, lo mejor sería regular el lobby.
Hacerlo de manera transparente, como en EEUU. Entonces, si se actúa fuera de la regulación se comete un delito juzgable por los tribunales.
En esa regulación debe incluirse una serie de incompatibilidades para ejercer ese lobby ¿Los presidentes acabados sus mandatos lo pueden ejercer? ¿Los altos cargos del gobierno y la administración pasados varios años del ejercicio de su función?
Entonces sí se podrían calificar legalmente las actuaciones como las del Sr. Rodríguez Zapatero. También es posible que, probablemente, él mismo habría analizado con más detenimiento sus actuaciones y, o no las hubiese hecho, o habría cambiado su coreografía.
En el Congreso está en trámite el Proyecto de Ley de transparencia e integridad de las actividades de los grupos de interés. Se registró su entrada el 7 de febrero de 2025 (¡hace más de un año!)
¿Por qué no se agiliza su trámite? ¿Qué intereses están dificultando su redacción? Empezamos a sospechar …
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.