Las encuestas dan mayoría absoluta a la suma de escaños del PP y VOX. Predicciones corroboradas por las últimas elecciones autonómicas. Pero hay dificultades en la negociación para formar gobiernos.

Cuando se han conseguido formar gobiernos, la ruptura se ha producido al poco tiempo. En Aragón el acuerdo de 2023 duró un año. En Extremadura, Castilla-León, … pasó lo mismo. El pacto de gobierno acabó, en el mejor de los casos, en apoyo parlamentario de VOX o en disoluciones de parlamentos.

La historia de la democracia española ayuda a elaborar una teoría del centro-derecha español.

El centroderecha español sólo gobernó a nivel nacional con mayoría absoluta o cercana a ella. 

UCD gobernó de 1977 a 1982. UCD recogió los votos de ese electorado. A su derecha Alianza Popular quedó marginal.

Catorce años después el centroderecha volvió a gobernar con el PP.

El PP fue el resultado de una fusión (¿absorción?) de AP, encabezado por Manuel Fraga, con restos de UCD (democristianos del PDP-DC, liberales de UL e independientes, incluso algún socialdemócrata). De manera que no quedaba nada significativo electoralmente a su derecha. 

Pero no fue Fraga quién gobernó España. Fue José María Aznar. Un líder más centrado.

Siete años después, en 2011, gobernó el PP con Mariano Rajoy. El PP sin competencia a su derecha obtuvo mayoría absoluta. 

De manera que sólo la unión desde “la derecha al centro” o “del centro a la derecha” tiene votos suficientes para gobernar. Para lo cual el líder debe centrarse abarcando electores en el centroizquierda.

Por lo que parece el proceso es: 

  1. El centroderecha gobierna. A su derecha no hay una fuerza significativa electoralmente.

  2. Después de una o dos legislaturas, el centro-derecha pierde el poder, porque, una parte de su electorado bascula a la izquierda y otra parte de  se refugia en alternativas más a la derecha defraudado por no ver sus aspiraciones cumplidas.

  3. El centroderecha, sin poder, entra en crisis. Primero los cuadros municipales se van uniendo a la fuerza que hay más a su derecha. Luego son sus dirigentes. Entonces se produce una fusión/absorción.

  4. La fuerza resultante, para ampliar su espectro electoral a su izquierda, cambia de líder y se “centra”.

  5. Con ese electorado ampliado el centroderecha gana y gobierna. 

  6. Y vuelta a empezar.

Ese proceso. desde el desgaste del partido de centroderecha en el poder a la fusión con su derecha, tarda varios años (5,7?).

Si esta teoría es válida, ahora estamos viviendo la fase en la que la parte derecha del PP empieza a crecer. La duda es si con el tiempo se va a producir la fusión que ya hizo AP sobre los retos de la UCD. En este caso VOX absorbería a los restos del PP. Pero eso, si ocurre, tarda.

Si alguna vez VOX fagocitara electoralmente al PP, que parece que Abascal y su equipo esperan, será dentro de unos años. PP/VOX  formarían una única estructura orgánica. Hasta entonces la extraña coalición sanchista tiene probabilidades de seguir en el poder.

Para que esa fusión gobernase, si se realizase, tendría que moderarse para poder absorber electorado centrista y crecer a la izquierda. Lo cual exigirá, entre otras cosas, cambiar de líderes. El éxito será de los siguientes líderes menos radicales.

A Sánchez y compañía les interesa señalar a VOX como “extrema derecha”, para retrasar la llegada al poder del centroderecha.

Esta teoría puede fallar. El mero hecho de haberla enunciado permitiría tomar las medidas para corregirla ¿Cómo?

Evitando la travesía del desierto del centroderecha, con dirigentes del PP y VOX que no defrauden a sus respectivos electorados ¿Cómo? 

Pactando gobiernos de gestión, que mantengan la expectativa de sus respectivos electorados. Creando programas con lo que tienen en común, aparcando las discrepancias para el futuro.  

En caso contrario, los electores de ese centroderecha tardarán tiempo en ver un gobierno español que les satisfaga. Además, para llegar al gobierno, habrán cambiado su liderazgo y, por eso, quedarán insatisfechos. Para el electorado de su derecha estará demasiado escorado a la social-democracia y para los centristas en el lado contrario.

Son las dos almas de lo que hay a la derecha del PSOE. Siempre las hubo y siempre las habrá. 

** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.