El Ibex ha cerrado 2025 sobre 17.300 puntos; ha crecido casi un 50%. La subida más importante desde 1993. El mayor repunte de las bolsas europeas en este año. Los inversores bursátiles del mercado español están de enhorabuena.
Cuando el Ibex 35 alcanzó los 16.000 puntos publiqué, en este mismo medio, que era una cifra mantenible. Habría subidas y bajadas, pero no se preveía “mal de altura” en la bolsa española. Era la última semana de octubre. Han pasado dos meses y la previsión se revelo aceptable.
¿Y con 17.300 hay posibilidad de mal de altura? Pues depende, pero no es probable.
Las previsiones de crecimiento de la economía española por los expertos económicos se han revelado demasiado pesimistas. Pese a ese pesimismo, el PIB de 2024 creció un 3,5% y en 2025 2,9% (aunque creo que se revisará al alza).
Si la bolsa es un mercado de expectativas, el crecimiento del Ibex este año debería ser un anuncio de que 2026 el crecimiento del PIB español será mejor de lo previsto. Las cifras que se barajan para ese crecimiento en 2026 son del 2,4 o 2,6 …%.
Los beneficios empresariales suben, aunque sea a costa del empobrecimiento de la clase media
Mayores que las de otras economías europeas, pero en baja. Sin embargo, no hay ninguna razón para que se cumplan. Más bien serán similares a las de los dos últimos años y no menores al 2,8. Eso es lo que anuncia la bolsa.
Además, ese crecimiento del PIB español se basa en: el consumo privado, por el aumento de población (migrantes); el consumo público debido al aumento de la recaudación tributaria; el sostenimiento del turismo que no decae; una exportación de bienes y servicios creciente; y, sobre todo, la consolidación de los beneficios empresariales.
Beneficios empresariales debido a una inflación de los precios de sus productos y servicios y una contención de los salarios. Aunque los convenios han cerrado con un 4% de subida, el salario modal (el más corriente) se acerca al SMI (salario mínimo interprofesional).
Es decir, que hay mucho salario bajo. Por tanto, los beneficios empresariales suben, aunque sea a costa del empobrecimiento de la clase media.
Es verdad que algunos salarios medio altos y altos crecen más. Pero son los que mayor productividad aportan a la economía. De manera que favorecen más a esos benéficos empresariales.
No veo mal la evolución de la bolsa española en 2026. Pero como la prudencia es una virtud, tampoco me tiraría del avión sin paracaídas
Dado que la bolsa se basa en la expectativa de beneficios empresariales, y el Ibex 35 ha crecido, es razonable que los inversores piensen que van a seguir creciendo. Beneficios que se traducirán en dividendos y plusvalías.
Por lo tanto, es probable que durante la primera mitad del próximo año la alegría siga instalada en la bolsa española. Aunque la prudencia aconseja pensar en una estabilización para el Ibex 35 entre los 16.500 y los 18.000 puntos.
¿Y luego?
Pues depende de un factor que aún no he comentado: la evolución política española.
Todo apunta a un debilitamiento de las expectativas de mantenerse en el gobierno el PSOE sanchista.
Extremadura ha dado una señal con el desplome del PSOE en sus elecciones autonómicas. Aragón y Andalucía volverán a indicar ese debilitamiento.
En teoría, una bolsa debería reaccionar de manera positiva ante un cambio político hacia la derecha. En principio sus gobiernos son partidarios de la empresa y de reducir impuestos dejando rentas en manos de los particulares. Eso aumenta el consumo privado y el ahorro que favorece la inversión.
Si, además, el gobierno PP (con los apoyos que necesite) deshace algunas inversiones públicas en empresas privadas (Telefónica, por ejemplo) el Estado puede seguir teniendo fuelle para gastar, a pesar de la reducción de impuestos. Es lo que hizo Aznar en su primera legislatura.
¿Y la situación internacional? Pues no parece que vaya a peor. Sobre todo si se llega a un acuerdo en Ucrania y Trump consigue sus objetivos en Venezuela.
Por tanto, no veo mal la evolución de la bolsa española en 2026. Pero como la prudencia es una virtud, tampoco me tiraría del avión sin paracaídas.
El consejo más acertado es: si invierte a muy largo plazo mantenga su cartera; a medio, vigile la situación política; y a corto plazo, pregunte a un experto de verdad.
! Feliz año bursátil 2026¡
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.