El precio de la vivienda alquilada cae tras 52 meses de subidas consecutivas.

El precio de la vivienda alquilada cae tras 52 meses de subidas consecutivas. Istock

Observatorio de la vivienda

El precio del alquiler de vivienda baja por primera vez en cuatro años: el bolsillo de los inquilinos se ha agotado

Madrid y Cataluña lideran las caídas con descensos de hasta el 16,3%.

El precio medio se sitúa en 14,14 euros por metro cuadrado.

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Las claves

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El precio del alquiler de vivienda en España cayó un 1,6% en julio respecto al año anterior, rompiendo 52 meses consecutivos de subidas.

Esta bajada se debe a que los inquilinos han alcanzado el límite de su capacidad de pago, no a una mayor oferta de viviendas.

Las mayores caídas se registran en Cataluña (-16,3%), Madrid (-10,6%) y País Vasco (-0,1%), principalmente en los mercados más tensionados.

A pesar de la bajada, el déficit de oferta persiste y catorce comunidades autónomas siguen registrando subidas en el precio del alquiler.

La escalada de los precios del alquiler empieza a dar señales de agotamiento. El precio de la vivienda en alquiler cayó un 1,6% en julio respecto al mismo mes del año pasado, la primera bajada interanual desde marzo de 2022.

Con este descenso, según los datos de Fotocasa, se rompe una racha de 52 meses consecutivos de subidas y se confirma un cambio de tendencia en el sector residencial.

Sin embargo, el mercado no se ha equilibrado. La oferta sigue siendo insuficiente y la demanda continúa siendo elevada. Lo que ha cambiado es que las familias han llegado al límite de lo que pueden pagar y el alquiler empieza a reflejarlo.

Durante años, el mercado del alquiler ha resistido cualquier obstáculo. La escasez de vivienda disponible, el aumento de la demanda y el encarecimiento de los costes empujaron las rentas a máximos históricos.

Ahora, por primera vez, el freno no llega desde la oferta, sino desde el bolsillo de los inquilinos.

El precio medio del alquiler se sitúa en 14,14 euros por metro cuadrado. La corrección llega después de más de cuatro años de incrementos continuados que dispararon el esfuerzo económico de miles de familias.

Sin embargo, no ha llegado de un día para otro. Durante los últimos meses el alquiler ya había empezado a perder fuerza.

Las fuertes subidas de dos dígitos desaparecieron y los incrementos fueron cada vez más moderados. El mercado seguía tensionado, pero cada nueva subida encontraba más dificultades para trasladarse a los inquilinos.

El Observatorio del alquiler recuerda que el problema no depende únicamente del precio del alquiler. También influye el menor poder adquisitivo de los españoles.

Según detalla Gerardo Neistat, presidente del organismo, a EL ESPAÑOL-Invertia, el salario medio en España continúa entre un 20% y un 25% por debajo de la media europea, lo que incrementa el esfuerzo necesario para pagar una vivienda.

Fotocasa coincide con esta idea. Su directora de Estudios, María Matos, asegura que el precio "ha alcanzado el límite de la capacidad de pago de los inquilinos" después del mayor ciclo alcista de las dos últimas décadas.

La experta considera que la corrección era esperada tras varios meses de moderación y destaca que las primeras bajadas llegan precisamente a los mercados donde el esfuerzo económico para acceder a una vivienda era mayor.

Los datos confirman que en julio se han detectado caídas interanuales en las comunidades de Cataluña, Madrid y País Vasco.

La comunidad catalana lidera los descensos con una caída del 16,3%, la mayor de toda su serie histórica.

Por su parte, Madrid registra un retroceso del 10,6%, el segundo más intenso desde que existen registros, mientras que el País Vasco también entra en negativo, aunque de forma mucho más moderada, con un descenso del 0,1%.

La corrección también se deja sentir dentro de las dos grandes capitales. Todos los distritos de Barcelona y 17 de los 21 distritos de Madrid registran alquileres más bajos que hace un año.

Pero no es casualidad que sea en estas zonas. Según aclara el sector, la corrección comienza precisamente en los mercados donde las rentas habían alcanzado los niveles más elevados y el esfuerzo exigido a los hogares se había disparado hasta hacer que el alquiler dejara de ser asumible para una parte cada vez mayor de los inquilinos.

No obstante, eso no significa que el problema del alquiler esté resuelto. De hecho, Madrid continúa siendo la comunidad autónoma más cara para arrendar una vivienda, con un precio medio de 19,27 euros por metro cuadrado al mes.

Baleares le sigue con 19,07 euros y Cataluña mantiene un precio de 17,08 euros. El País Vasco, pese a la ligera caída registrada en julio, continúa también entre los mercados más caros del país, con 16,98 euros por metro cuadrado.

Excepción en el mapa

Además, esta bajada no se extiende al conjunto del mercado. Mientras Madrid, Cataluña y País Vasco corrigen, otras comunidades siguen registrando importantes incrementos.

Aragón encabeza las subidas con un 13,3%, seguida de Castilla-La Mancha (11,7%), Navarra (8,6%), Extremadura (8,3%) y Asturias (7,5%). En total, catorce comunidades autónomas mantienen una evolución positiva del precio del alquiler.

Sin embargo, la lectura que deja julio va más allá de una caída puntual de los precios. El mercado residencial sigue funcionando con un importante déficit de oferta y la demanda continúa siendo elevada.

La diferencia es que los propietarios empiezan a encontrarse con un límite que hasta ahora apenas existía: los bolsillos de las familias son incapaces de asumir nuevas subidas.

El menor poder adquisitivo de los españoles impide que las rentas sigan creciendo al mismo ritmo que en los últimos años, incluso aunque la presión sobre el mercado continúe siendo muy elevada.

Así, tras cuatro años de incrementos continuados, la falta de capacidad económica de los hogares, obliga al mercado a moderar los precios incluso en un contexto en el que siguen faltando viviendas en el mercado del alquiler.

Un cambio de tendencia que no responde a una mejora del mercado, sino al techo económico al que han llegado muchas familias.