Obreros trabajando en construcción.

Obreros trabajando en construcción. EFE

Observatorio de la vivienda

La falta de capacidad eléctrica amenaza la construcción de nuevas viviendas en España en plena crisis del sector

Más de 80.000 viviendas previstas dependen de nuevas infraestructuras.

La inversión en redes eléctricas será clave para aumentar la oferta.

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Las claves

Las claves

La falta de capacidad de la red eléctrica se está convirtiendo en un obstáculo para la construcción de nuevas viviendas en España, agravando la crisis del sector.

BBVA Research advierte que más de 80.000 viviendas previstas dependen de la ampliación de infraestructuras eléctricas, que puede tardar entre cinco y ocho años.

El déficit de vivienda seguirá creciendo: en 2027 se estima que habrá 885.000 viviendas menos de las necesarias, cubriéndose solo el 47% de la demanda entre 2021 y 2027.

Acelerar la inversión en redes eléctricas y coordinar la planificación urbanística y energética son claves para aumentar la oferta de vivienda y evitar mayores desequilibrios.

La falta de capacidad de la red eléctrica se perfila como un nuevo obstáculo para aliviar la crisis residencial en España.

En un mercado marcado por la escasez de viviendas y la dificultad para acceder a una de ellas, el sector advierte de que la falta de infraestructura eléctrica puede retrasar la construcción de nuevas promociones y agravar un déficit que no deja de crecer.

España necesita construir más viviendas para responder al fuerte crecimiento de la demanda. Sin embargo, las previsiones muestran que el ritmo de edificación seguirá siendo insuficiente.

BBVA Research estima que este año se crearán alrededor de 223.000 nuevos hogares, mientras que sólo se iniciarán 153.000 viviendas.

Una situación que apenas mejorará en 2027. El estudio calcula que se crearán alrededor de 217.000 nuevos hogares, frente a las 170.000 viviendas que comenzarán a construirse ese año. Un desequilibrio que impedirá reducir el déficit de vivienda.

En este contexto, la red eléctrica comienza a convertirse en un nuevo cuello de botella para el sector y su impacto ya comienza a notarse.

Según BBVA Research, más de 80.000 viviendas previstas dependen de la construcción de nuevas infraestructuras eléctricas para poder desarrollarse.

El informe Perspectivas y electricidad en el sector inmobiliario, elaborado por BBVA Research, advierte de que la ampliación de la red en los grandes desarrollos urbanísticos puede tardar entre cinco y ocho años.

Un plazo que dificulta la planificación de las promociones y retrasa la puesta en marcha de nuevos proyectos.

No obstante, la entidad aclara que la falta de capacidad eléctrica todavía no es el principal factor que limita la construcción de viviendas.

La escasez de suelo finalista, la falta de mano de obra y la complejidad de los trámites urbanísticos continúan siendo los mayores obstáculos.

Sin embargo, advierte de que el problema ganará peso durante los próximos años si la inversión en infraestructuras no avanza al mismo ritmo que la demanda.

Además, el 88% de los nudos de distribución cuenta con menos de un megavatio de capacidad disponible, una situación que reduce las posibilidades de conectar nuevos proyectos residenciales.

El informe explica que la ampliación de la red eléctrica requiere una planificación a largo plazo.

Las inversiones deben realizarse con varios años de antelación y la incertidumbre sobre los plazos de conexión dificulta tanto la financiación como el desarrollo de las promociones.

Esa falta de previsibilidad añade costes y retrasa la llegada de nuevas viviendas al mercado.

Asimismo, BBVA calcula que la demanda eléctrica crecerá alrededor de un 45% hasta 2030. La vivienda tendrá que compartir esa capacidad con la industria, el transporte electrificado y los centros de datos.

Una competencia que hará imprescindible acelerar la inversión en redes para evitar que la infraestructura eléctrica se convierta en un freno para el desarrollo residencial.

El déficit seguirá creciendo

Este nuevo cuello de botella se suma a un mercado que ya presenta un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda.

BBVA prevé que el déficit de vivienda siga aumentando durante los próximos años debido a la escasez de inmuebles disponibles.

La entidad estima que pasará de 807.000 en 2026 y alcanzará 885.000 en el año 2027.

Entre 2021 y 2027, el ritmo de construcción sólo habrá cubierto el 47% de los nuevos hogares creados.

Para revertir esta situación, el informe considera necesario acelerar la inversión en redes eléctricas, coordinar la planificación urbanística con la energética, mejorar la asignación de la capacidad disponible e impulsar soluciones de almacenamiento y flexibilidad del sistema.

Sin ese refuerzo de la red, aumentar la oferta de vivienda será cada vez más difícil. Un escenario que dificultará reducir el déficit residencial y prolongará el desequilibrio entre la oferta y la demanda.