Una sanitaria carga una jeringuilla con un vial.
La vacuna del melanoma de Moderna y MSD reduce en un 42% el riesgo de muerte o recaída pero sus acciones caen
La biotecnológica perdió un 17,6% y la 'Merck americana' un 1,76%.
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El ensayo de fase III muestra que intismeran, administrada con pembrolizumab, reduce el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma resecado en un 42% frente a pembrolizumab solo. Los datos también indican una reducción del 38% del riesgo de metástasis a distancia o muerte.
Intismeran es una terapia individualizada basada en ARN mensajero diseñada a partir de las mutaciones específicas de cada tumor; se administra como tratamiento adyuvante tras la extirpación completa del melanoma.
Las acciones de Moderna cayeron principalmente por la filtración de datos parciales y las altas expectativas del mercado; la sesión llegó a registrar descensos superiores al 25% antes de cerrar con una caída del 17,57%.
Clínicamente, lo ya ocurrido es una reducción significativa del riesgo de recaída, muerte y metástasis a distancia en el contexto del ensayo; como consecuencia inmediata puede cambiar decisiones adyuvantes en melanoma si las guías y reguladores lo respaldan.
Las limitaciones incluyen que inicialmente se filtraron datos parciales, que los resultados completos se están presentando en congreso y que la eficacia y seguridad deberán confirmarse en evaluaciones regulatorias y seguimiento a largo plazo.
Las acciones de Moderna cayeron un 17,57 % este jueves tras filtrarse datos parciales de una vacuna personalizada contra el cáncer desarrollada junto a MSD, cuyos valores perdieron un 1,76%.
Todo ello pese que los resultados completos, divulgados posteriormente por ambas compañías, apuntan que la combinación de ese tratamiento con la inmunoterapia pembrolizumab (de MSD) reduce el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma.
El tratamiento experimental, denominado intismeran autogene, es una terapia individualizada basada en ARN mensajero y diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente. Se administra como tratamiento adyuvante tras la extirpación completa del melanoma, indican Moderna y MSD en un comunicado conjunto.
Administrado junto con pembrolizumab, el tratamiento reduce un 42 % el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma cuyos tumores habían sido extirpados, en comparación con quienes reciben únicamente el fármaco de MSD.
La combinación también reduce un 38 % el riesgo de metástasis a distancia o muerte frente al tratamiento con pembrolizumab por sí solo, agregaron.
Los resultados detallados del ensayo clínico de fase III correspondiente se presentan en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebra en Madrid este fin de semana.
Las acciones de Moderna llegaron a caer más de un 25 % durante la sesión, tras la filtración de datos parciales del ensayo. Al cierre, los títulos bajaron un 17,57 %, hasta los 202,63 dólares.
Varios analistas citados por la cadena CNBC atribuyeron la reacción a las altas expectativas del mercado sobre el tratamiento, más que a una decepción sobre su eficacia.