Sanitarios en la República Democrática del Congo.

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Observatorio de la sanidad

Moderna inicia el ensayo clínico en humanos de la vacuna contra la cepa Bundibugyo del ébola

Utiliza la misma tecnología de ARNm que la vacuna contra la COVID-19.

Esta variante ha acabado con la vida de más de 1.650 personas.

Más información: La República Democrática del Congo supera la barrera de los 1.000 muertos confirmados por el ébola

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Las claves

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Moderna ha iniciado el primer ensayo clínico en humanos de una vacuna experimental contra la cepa Bundibugyo del ébola, una variante sin vacuna aprobada hasta ahora.

El estudio, autorizado por Health Canada, utiliza la tecnología de ARNm y busca evaluar la seguridad y respuesta inmunitaria en 80 adultos sanos en tres centros canadienses.

El brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda es el segundo más grande del mundo, con más de 1.650 muertes confirmadas.

Además de la vacuna de Moderna, la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India han comenzado ensayos con otra candidata, con 620.000 dosis ya producidas para uso futuro.

Moderna ha comenzado su primer ensayo clínico en humanos de una vacuna experimental para proteger contra el Ébola Bundibugyo, una cepa del virus que ha acabado con la vida de más de 1.650 personas en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda y para la que actualmente no existe una vacuna aprobada.

El departamento del gobierno federal de Canadá, el Health Canada (equivalente al Ministerio de Sanidad en España) ha autorizado un estudio en fase inicial y los primeros voluntarios ya han recibido la vacuna, denominada mRNA-1469.

Esta vacuna experimental utiliza la misma tecnología de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Moderna.

El ensayo, que se llevará a cabo en tres centros de Canadá, tiene como objetivo reclutar a unos 80 adultos sanos para comprobar si esta es segura y si desencadena una respuesta inmunitaria.

Este trabajo forma parte de un acuerdo con la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que se ha comprometido a aportar hasta 50 millones de dólares para ayudar a financiar las primeras pruebas y la fabricación de la vacuna.

Cabe recordar que este movimiento de Moderna no es casual, surge tras el gran brote de Ébola -de la cepa Bundibugyo- declarado en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda el pasado mes de mayo.

Este se ha convertido en el segundo brote de ébola más grande del mundo registrado, con 3.748 casos y 1.657 muertes confirmadas reportadas hasta el 1 de agosto, según los datos aportados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU.

Los casos se están propagando a un ritmo más rápido que durante la epidemia de ébola de África occidental de 2014-2016, la mayor registrada hasta la fecha.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC) han declarado el brote actual como una emergencia de salud pública.

Si la vacuna finalmente se aprueba, Moderna ha declarado que planea poner a disposición de los países de ingresos bajos y medios, al menos, 500.000 dosis a precios de acceso en virtud de su acuerdo con CEPI.

Aparte de la vacuna de Moderna hay otra candidata también muy avanzada.

Esta vacuna, desarrollada por la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India, inició el 24 de julio un ensayo de fase uno en el Reino Unido. Se está estudiando la seguridad y la respuesta inmune en cincuenta personas sanas de 18 a 55 años.

En cualquier caso, la fabricación de la vacuna ya ha comenzado ya que el Serum Institute of India ya ha producido y almacenado unas 620.000 dosis para un potencial uso en el futuro.