Montaje con los logos de ambas compañías.

Montaje con los logos de ambas compañías. EE

Observatorio de la sanidad

Pros y contras de la posible fusión de AstraZeneca y BMS: por qué el mercado cree que sólo beneficiaría a una de ellas

Los analistas no terminan de ver clara esta operación.

"Podría aumentar el endeudamiento o la dilución de los accionistas de AZ".

Más información: AstraZeneca y BMS exploran una posible fusión para crear a un gigante farmacéutico valorado en 347.000 millones

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Las claves

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La posible fusión entre AstraZeneca y Bristol Myers Squibb beneficiaría claramente a BMS, que podría acceder a mejores perspectivas de crecimiento y una prima para sus accionistas.

Para AstraZeneca, los analistas ven la operación como menos atractiva, ya que implicaría integrar una empresa con menor crecimiento y asumir riesgos financieros y de integración.

La fusión crearía uno de los mayores grupos farmacéuticos del mundo, pero enfrentaría desafíos regulatorios por el solapamiento de tratamientos, especialmente en oncología.

Accionistas y analistas muestran escepticismo, temiendo que la operación sacrifique el crecimiento y la innovación de AstraZeneca y complique la integración de ambas compañías.

La posible fusión de AstraZeneca y Bristol Myers Squibb (BMS) ha levantado al mercado, que ya sopesa los pros y contras de esta operación si llega a ejecutarse finalmente. De hecho, los analistas no terminan de ver esta operación ya que sólo una de ellas se beneficiaría de esta unificación.

Sería el caso de BMS. Para el laboratorio estadounidense sería una operación "claramente positiva" ya que, al ser una compañía que cotiza con una valoración bastante inferior a la de otras grandes farmacéuticas, los accionistas podrían beneficiarse de una prima y la incorporación a un grupo con mejores perspectivas de crecimiento. Así lo señala la casa de análisis XTB a este diario.

Los analistas de XTB indican que, para la compañía americana, la fusión sería mucho más fácil de justificar. Acaba de presentar unos resultados sólidos, con unos ingresos trimestrales cercanos a 13.000 millones de dólares (unos 11.297 millones de euros al cambio actual), pero continúa enfrentándose a un importante vencimiento de patentes.

Eliquis (anticoagulante) y Opdivo (fármaco oncológico) representan aproximadamente la mitad de sus ventas y perderán progresivamente su protección, mientras varios medicamentos más antiguos ya están sufriendo fuertes descensos. Su cartera de crecimiento avanza, "pero todavía existen dudas sobre si será capaz de sustituir por completo esos ingresos", aclaran.

Por ello, su unión a AstraZeneca podría fortalecer el negocio de la compañía al reducir ese riesgo. "Le aportaría una mayor capacidad comercial y permitiría acelerar el desarrollo de algunos medicamentos", justifican desde la casa de análisis.

En cambio, la británica no las tendría todas consigo. Para AstraZeneca el valor de dicha fusión dependería del precio, de las sinergias y de su capacidad para integrar una compañía con un perfil de crecimiento más débil.

"Sólo resultaría atractiva para AstraZeneca si consigue comprar con una prima contenida y demuestra sinergias muy elevadas. Estratégicamente tiene sentido, pero financieramente todavía no está claro que sea la mejor utilización del capital", inciden desde la casa de análisis.

El laboratorio británico mantiene "un buen perfil de innovación" y aspira a alcanzar 80.000 millones de dólares (69.520 millones de euros) en ingresos para 2030. Por eso, esta noticia ha sorprendido ya que su propia dirección ha afirmado recientemente que no necesita grandes adquisiciones para cumplir dicho objetivo.

Aunque también afronta riesgos por la pérdida de exclusividad de Farxiga (fármaco para tratar la diabetes tipo 2) y por su debilidad en China (donde está pasando una crisis con varios de sus directivos investigados por fraude), "sus beneficios siguen creciendo a doble dígito y su cartera ofrece oportunidades en oncología y obesidad", indican.

Por tanto, según XTB, AstraZeneca estaría utilizando una valoración superior para adquirir una empresa más barata, pero también de menor crecimiento, con 43.100 millones de dólares (alrededor de 37.450 millones de euros) de deuda y un importante desafío de patentes al igual que BMS.

"La operación probablemente exigiría una combinación de efectivo y acciones, aumentando el endeudamiento o diluyendo a los accionistas de AstraZeneca. Además, las grandes fusiones farmacéuticas no siempre generan el valor esperado: pueden ralentizar la investigación, complicar la integración de equipos y distraer a la dirección durante varios años", sostiene la casa de análisis.

La reacción inicial del mercado al conocerse la noticia el pasado domingo resume bien esta asimetría: las acciones de BMS subieron con fuerza ante la posibilidad de recibir una prima, mientras AstraZeneca cayó porque sus accionistas temen que termine pagando demasiado y sacrificando parte de su crecimiento.

Si llega a ejecutarse, la operación podría crear uno de los mayores grupos farmacéuticos del mundo, con cerca de 107.000 millones de dólares (unos 92.982 millones de euros) de ingresos anuales y una valoración conjunta próxima a los 400.000 millones (347.616 millones de euros). AstraZeneca reforzaría significativamente su presencia en Estados Unidos y ampliaría su cartera en oncología, hematología, cardiología, inmunología y neurociencia.

No obstante, "ambas compañías presentan importantes solapamientos en tratamientos contra el cáncer, lo que provocaría un examen regulatorio especialmente exigente e incluso obligarlas a vender determinados activos", precisan desde XTB.

En conclusión, esta operación "tendría una lógica industrial evidente, pero los beneficios estarían repartidos de forma muy desigual", indican los analistas de XTB.

Accionistas

Por otro lado, entre los accionistas de la farmacéutica también hay opiniones de todo tipo, aunque la mayoría no está muy convencida con esta operación.

Markus Manns, gestor de carteras de Union Investment y accionista de AstraZeneca, señaló el pasado lunes que el acuerdo "no tiene sentido estratégico ni financiero" y que desestabilizaría a una "empresa bien gestionada y con una cartera de proyectos completa".

En la misma línea se posicionan otros inversores del gigante farmacéutico.

Lukas Leu, gestor de carteras en ATG Healthcare y también accionista, indicó que este acuerdo podría impulsar los márgenes mediante sinergias de costes y ampliar el alcance en neurociencia y terapia celular, pero cuestionó cómo posicionaría a la empresa resultante el solapamiento de fármacos que compiten en el mismo mercado.

"No soy un gran seguidor de las megafusiones, matan la innovación y la agilidad, y diluirían el crecimiento de la compañía a corto plazo", precisó.

En concreto, la competencia entre Opdivo, de Bristol Myers, e Imfinzi, de AstraZeneca —ambos fármacos de inmunoterapia contra el mismo tipo de cáncer— podría atraer el escrutinio de las autoridades de competencia, precisó Sean Conroy, analista de Shore Capital. Es decir, podría ralentizar o incluso llegar a bloquear la operación.

Por este motivo, las acciones de BMS pueden someterse a una gran presión.

"Las megafusiones son poco habituales en la industria. Los inversores podrían cuestionar la confianza de AstraZeneca en su cartera de productos en desarrollo", sostienen desde Bank of America (BofA).

Cabe matizar que la última gran operación de la compañía británica fue la compra de Alexion en 2020, que requirió aportación de capital y que, en un principio, provocó que sus acciones registraran un rendimiento inferior al del mercado, a pesar de que la operación se consideró que reforzaba el flujo de caja y los márgenes.

Por eso, según las estimaciones de Bank of America, los inversores podrían percibir esta posible fusión como una señal de que AstraZeneca carece de confianza en su propia cartera o de que necesita urgentemente impulsar su crecimiento de cara a la expiración de patentes.

Igualmente, BofA reitera su recomendación de compra, "dada la atractiva valoración -400.000 millones de dólares (cerca de 347.000 millones de euros)-, la nutrida cartera de productos y una agenda muy activa de lanzamientos en los próximos 18 meses".