Un psicólogo atiende a una mujer.

Un psicólogo atiende a una mujer. Europa Press.

Observatorio de la sanidad

Los psicólogos ven "ridículo" ofertar 13 plazas más en el PIR 2027: "Mejorar la salud mental no es prioritario"

Todo ello pese al déficit de especialistas y a la demanda asistencial tan elevada.

Denuncian que la ministra se comprometió a ofertar, al menos, 400 plazas.

Más información: Los españoles tardan 6 meses en acceder por primera vez al psicólogo en la sanidad pública, 90 días más que los europeos

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Las claves

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Sanidad solo aumentará en 13 las plazas PIR para 2027, ofreciendo 293 vacantes pese a la alta demanda y el déficit de especialistas en Psicología Clínica.

Los psicólogos consideran insuficiente este incremento y denuncian que la mejora de la salud mental no es una prioridad en España, lo que agrava las listas de espera.

Algunas comunidades autónomas están contratando psicólogos sin la especialidad PIR debido a la escasez de especialistas, algo criticado por asociaciones profesionales.

Las organizaciones del sector reclaman un aumento real en la oferta formativa y advierten del riesgo de restar valor a la especialización sanitaria en el sistema público.

Un año más, Psicología Clínica se queda con pocas vacantes para cubrir la alta demanda de formación de estos especialistas. Sanidad ofertará 293 plazas de Psicólogo Interno Residente (PIR) para la convocatoria de 2027, es decir, sólo 13 más con respecto a las de este año.

Los psicólogos tildan de "ridículo" este aumento y denuncian que "mejorar la salud mental no es prioritario en este país". Todo ello pese al déficit de especialistas y al aumento de las enfermedades mentales en los últimos años.

Esto provoca que las listas de espera sigan in crescendo. De hecho, para acceder por primera vez a una consulta, "los españoles tienen que esperar de media unos 4 o 5 meses. Con este aumento es obvio que no hay un objetivo prioritario", precisa Antonio Cano, psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Esta es una de las reclamaciones que los colegios oficiales de psicólogos llevan tiempo demandando, tras comprobar año tras año un mínimo incremento. Por ejemplo, en 2023 se ofertaron 231 plazas PIR; en 2024, 247; en 2025, 274; en 2026, 280; y 293 previstas para 2027.

Ante la escasez de especialistas clínicos, muchas comunidades autónomas están recurriendo a la contratación de profesionales que no cuentan con la especialidad.

"Durante los últimos años hemos asistido a una situación paradójica. Nunca se había hablado tanto de salud mental ni había existido una demanda tan elevada. Sin embargo, algunas de las soluciones que se están planteando van en la dirección contraria a la calidad asistencial", denuncia Teresa Bobes, presidenta de la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes (ANPIR).

Para ANPIR, la falta de especialistas nunca puede ser la justificación para prescindir de la especialización.

"Por eso, la solución no es normalizar que puestos de especialista sean ocupados por profesionales que no lo son, sino reforzar la planificación de la Formación Sanitaria Especializada (FSE) y aumentar la capacidad del sistema para formar a los facultativos", precisa Bobes.

Este principio, según la presidenta, también debe aplicarse a la Atención Primaria. "Medicina de Familia necesita incorporar más especialistas en Psicología Clínica para mejorar la accesibilidad y la capacidad resolutiva del sistema, pero eso no significa sustituir la especialidad por otras titulaciones", aclara.

Además, teniendo en cuenta que la gran mayoría de los trastornos mentales (ansiedad, depresión...) se atienden a través de la Atención Primaria.

"También nos preocupa que, en ocasiones, confluyan intereses académicos, corporativos o ligados a determinados modelos formativos que contribuyen a difuminar el valor de la especialidad sanitaria", continúa.

Un grado universitario o un máster pueden aportar una formación valiosa en sus respectivos ámbitos, pero, para Bobes, no son equivalentes a una especialidad sanitaria obtenida tras cuatro años de residencia. "En esta hay un programa oficial, evaluación continuada y formación práctica supervisada en dispositivos acreditados del Sistema Nacional de Salud (SNS)", indica.

Por tanto, "el verdadero riesgo no es que falten especialistas, es acostumbrarnos a pensar que las especialidades dejan de ser necesarias cuando empiezan a escasear. Ese sería un precedente muy preocupante para todo el SNS".

Falta de compromiso

En la misma línea se manifiestan desde el Consejo General de Psicología.

Su vicepresidente, Fernando Chacón, denuncia que el incremento de plazas no sólo es "absolutamente insuficiente para ellos. Es que la propia ministra, al principio de la legislatura, dijo que iba a llegar hasta las 400 plazas PIR. Ni va a rozar ese número. El primer año sí hizo un esfuerzo importante, fueron unas 35, pero a partir de entonces se ha ralentizado muchísimo", precisa.

Según Chacón, un informe de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ya alertó por unanimidad que había que aumentar considerablemente las plazas. Algo que parece que se ha quedado en papel mojado.

"Los políticos se llenan la boca hablando de salud mental, pero la realidad es que al final seguimos igual. O sea que evidentemente es muy decepcionante la cifra ofertada para el próximo año", lamenta.