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Observatorio de la sanidad

Más de 150 focos de gripe aviar obligan a Sanidad a aprobar un Plan Estatal contra las infecciones de origen animal

Se ha producido un aumento de la circulación del virus.

La estrategia pretende prevenir, vigilar y controlar las infecciones.

Más información: Sanidad prepara un Plan Estatal ante infecciones de gripe aviar en humanos y negocia comprar vacunas con más países de la UE

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Las claves

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Más de 150 focos de gripe aviar en el último año han llevado a Sanidad a aprobar un Plan Estatal para controlar infecciones de origen animal.

El plan establece cuatro escenarios de actuación, desde la prevención hasta la detección de casos en humanos, adaptando las medidas a la evolución epidemiológica.

Se refuerza la vigilancia en aves silvestres y domésticas, y se prevén medidas específicas para trabajadores en contacto con animales infectados.

El plan implica la coordinación entre administraciones y la creación de un Comité Estatal Permanente para monitorizar y adaptar la respuesta ante la gripe aviar.

Más de 150 focos de gripe aviar en el último año han obligado al Ministerio de Sanidad a tomar cartas sobre el asunto. La Comisión de Salud Pública ha aprobado este jueves un Plan Estatal para prevenir, vigilar y controlar los virus de origen zoonótico que pueden transmitirse a humanos.

La mayoría de los focos se detectaron en aves silvestres, aunque también se registraron en aves de corral que obligaron al sacrificio de miles de animales.

Pese al aumento de la circulación del virus entre las aves, España no ha registrado hasta la fecha ningún caso humano de gripe aviar. En el caso de la gripe de origen porcino, desde 2009 se han identificado en nuestro país tres casos humanos de infección.

Aunque la transmisión a las personas sea poco frecuente, su capacidad de mutación y de intercambio de material genético "es necesario mantener una vigilancia continuada, especialmente ante el aumento de las detecciones en distintas especies de mamíferos", señala el Ministerio en un comunicado.

Así, el objetivo del plan es mejorar la coordinación entre los diferentes sectores tanto en la administración estatal, como la autonómica y local.

Y pretende garantizar que la información epidemiológica, microbiológica y ambiental esté integrada, actualizada y disponible para facilitar la adopción temprana de medidas para el control.

El documento ha sido coordinado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad y elaborado conjuntamente con los ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Instituto de Salud Carlos III, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y otras unidades implicadas en la prevención y gestión de estos riesgos.

Cuatro escenarios

El Plan organiza las actuaciones en cuatro escenarios, que permiten adaptar progresivamente las medidas a la situación epidemiológica de cada territorio.

El escenario 0 corresponde a una situación sin infecciones detectadas en animales ni en personas y concentra las actuaciones ordinarias de prevención, vigilancia, formación y mantenimiento de las capacidades diagnósticas.

El escenario 1 se activa ante la detección de focos en animales silvestres o cautivos. Distingue entre focos aislados en aves, múltiples focos distribuidos por un territorio y detecciones en mamíferos silvestres.

El escenario 2 contempla los focos en animales domésticos y diferencia igualmente entre focos aislados en aves, focos múltiples y detecciones en mamíferos domésticos.

Por último, el tercero se aplica cuando se identifica una infección en humanos.

En este caso, se distingue entre los casos con exposición conocida a animales o entornos contaminados, aquellos en los que no se identifica una exposición de riesgo y los casos asociados al contacto con otra persona infectada, lo que supondría una posible transmisión interhumana limitada.

Los escenarios no son excluyentes y podrán aplicarse simultáneamente en un mismo territorio.

Cada comunidad autónoma realizará su propia evaluación del riesgo para determinar las medidas necesarias en cada provincia, comunidad o zona geográfica afectada.

El Plan prevé la creación de un Comité Estatal Permanente de Coordinación y Seguimiento, presidido y coordinado técnicamente por el CCAES, encargado de revisar las medidas de preparación y respuesta, promover protocolos comunes, realizar evaluaciones del riesgo y evaluar el funcionamiento del Plan.

Además, recomienda que las comunidades constituyan órganos equivalentes para coordinar las actuaciones de salud pública, sanidad animal, medio ambiente, seguridad alimentaria y salud laboral.

Este órgano contará con representantes de los departamentos competentes en salud pública, sanidad animal, biodiversidad, seguridad alimentaria, salud laboral, medicamentos y productos sanitarios y vigilancia epidemiológica y microbiológica, así como de las comunidades autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias y personas expertas.

Las medidas de salud humana se centran especialmente en las personas que, por su actividad profesional, puedan estar en contacto con animales infectados, sus secreciones o materiales contaminados, como personal de explotaciones ganaderas, profesionales veterinarios, agentes medioambientales o trabajadores de zoológicos.

Las empresas deberán evaluar el riesgo, proporcionar los equipos de protección necesarios y garantizar la vigilancia de la salud. Los servicios de prevención de riesgos laborales identificarán y realizarán el seguimiento del personal expuesto en caso de focos en animales y, cuando proceda, podrán indicarse pruebas PCR, tratamiento antiviral preventivo o vacunación frente a virus zoonóticos.

El Plan mantiene además la recomendación de vacunación frente a la gripe estacional para quienes trabajan en contacto directo con animales, con el objetivo de reducir el riesgo de coinfección por virus de la gripe humana y de origen animal.

Vigilancia

En el ámbito animal, el Plan refuerza la vigilancia en aves silvestres y domésticas, así como el análisis genómico de los virus para detectar cambios que puedan aumentar su capacidad de transmisión.

Ante focos en explotaciones, se aplicarán medidas de bioseguridad, control de movimientos, confinamiento y, cuando proceda, vacunación.

En parques y espacios urbanos o periurbanos, se establecerán protocolos para retirar de forma segura los animales enfermos o muertos, limpiar y desinfectar las zonas afectadas.

El Plan incorpora la comunicación de riesgos y la participación comunitaria como uno de sus cinco componentes principales. Para ello, se constituirá un grupo interinstitucional de comunicación, se habilitarán espacios web con información actualizada y se desarrollarán campañas dirigidas tanto a la población general como a los sectores profesionales con mayor exposición.

El Comité Estatal Permanente elaborará los indicadores que permitirán evaluar la preparación y la respuesta, así como el cumplimiento del Plan en sus distintos componentes y en los ámbitos estatal y autonómico.