Microplásticos.

Microplásticos. iStock iStock

Observatorio de la sanidad

Un estudio asocia infartos y cardiopatías isquémicas con niveles elevados de microplástricos en sangre

El 84% de las personas que habían sufrido un infarto los tenían.

Sólo estaban presentes en el 32% de las personas sanas.

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Las claves

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Un estudio italiano encontró mayores niveles de micro y nanoplásticos en la sangre de personas con infarto de miocardio y cardiopatía isquémica que en personas sanas.

El 84% de los pacientes con infarto tenían microplásticos en sangre, frente al 40% de quienes padecían cardiopatía isquémica crónica y el 32% de quienes tenían arterias coronarias sanas.

La exposición al tabaco y la contaminación atmosférica se asoció a mayor presencia de plásticos en sangre, especialmente en fumadores expuestos a polución.

El estudio sugiere una relación entre microplásticos en sangre e inflamación sistémica, aunque expertos destacan limitaciones en el tamaño de la muestra y los métodos de análisis.

Un estudio en 61 personas ha hallado una mayor cantidad de micro y nanoplásticos en la sangre de personas con problemas cardiovasculares que en aquellas en buen estado de salud.

Ha sido llevado a cabo por investigadores italianos de las universidades Sapienza de Roma, Verona y el Centro de Investigación en Contaminación Ambiental y enfermedades Cardiovasculares de la Universidad Luigi Vanvitelli de Campania.

Los investigadores tomaron muestras de sangre coronaria (la que nutre el propio corazón) y de otras partes del cuerpo de pacientes con enfermedades arteriales, y se complementó con información sobre la exposición a tabaco y contaminación atmosférica en los dos años anteriores.

La presencia de microplásticos (de un tamaño menor a 5 milímetros) y nanoplásticos (menores de 1 micra, es decir, la milésima parte de un milímetro) se detectó en el 84% de los pacientes con infarto de miocardio, por el 40% de aquellos con cardiopatía isquémica crónica y el 32% de aquellos que tenían las arterias coronarias sanas.

Además de ser aquellos con mayor presencia de microplásticos en la sangre, los pacientes de infarto de miocardio también tenían una mayor variedad de microplásticos, incluyendo polietilenos, un material común en los envases de muchos productos.

Los niveles más elevados de plástico también se relacionaban con una mayor exposición a contaminación atmosférica y al tabaco.

Es más, todos los pacientes que eran fumadores y habían estado expuestos a contaminación atmosférica tenían plásticos en sangre, por sólo el 12,5% de los pacientes que no fumaban o no estaban expuestos a altos niveles de polución.

Omnipresentes

Emanuele Barbato, que ha liderado la investigación, explica en un comunicado que estos hallazgos "sugieren que el tabaco puede hacer más fácil a los micro y nanoplásticos entrar en el torrente sanguíneo a través de los pulmones", y algo similar pasaría con la contaminación atmosférica.

Los micro y nanoplásticos son prácticamente omnipresentes en nuestra vida diaria. Cada vez más investigaciones los hallan en cualquier entorno y, cómo no, en el cuerpo humano, tanto en la sangre como en los tejidos o incluso en la leche materna.

Sin embargo, poco se sabe del efecto en la salud de su acumulación en el cuerpo. Estudios in vitro y en animales han listado una serie de efectos cardiovasculares, metabólicos y endocrinos, entre otros, pero el número de trabajos que evalúan su impacto en la vida real son escasos.

El trabajo ha sido publicado en la revista European Heart Journal, que ha incluido un editorial firmado por Andreas Daiber, de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (Alemania), entre otros autores.

En él, indica que la presencia de microplásticos se acompañó de niveles elevados de marcadores de inflamación, como el factor de necrosis tumoral alfa o la interleuquina 6, sugiriendo "una asociación entre exposición al plástico e inflamación sistémica".

Sin embargo, expertos que no han participado en el estudio critican el pequeño tamaño de la muestra, pues con 61 personas no se puede establecer una asociación estadísticamente sólida, además de otros problemas.

En declaraciones al Science Media Centre, Thava Palanisami, jefe de equipo del Laboratorio Australiano de Investigación e Innovación en Plásticos de la Universidad de Newcastle, señala que "la medición de microplásticos y nanoplásticos en la sangre sigue siendo un reto técnico".

"Todavía no existe un método estandarizado a nivel internacional para el muestreo, la extracción, la identificación y la cuantificación, lo que dificulta las comparaciones entre estudios".

Difíciles de medir

Además, "los métodos analíticos actuales no pueden caracterizar completamente los nanoplásticos más pequeños, que pueden presentar un comportamiento biológico diferente. Otra limitación es que el estudio midió la presencia de polímeros plásticos, pero no distinguió si los efectos biológicos observados estaban causados por las propias partículas, por las sustancias químicas que transportan o por la exposición conjunta a otros contaminantes ambientales, como la exposición atmosférica y el humo del tabaco".

Similar opinión muestra, también para el Science Media Centre, Kevin Thomas, director de la Alianza Queensland para las Ciencias de la Salud Ambiental de la Universidad de Queensland.

"La cuestión clave es si el estudio detectó plásticos o si detectó moléculas que se parecen a los plásticos. Es bien sabido que los microplásticos son muy difíciles de medir en la sangre humana y, según los niveles de confianza publicados recientemente, los resultados presentados, en el mejor de los casos, sólo sugieren la presencia de plásticos".

Sin embargo, otros expertos señalan la importancia del trabajo. Jeroen Douwes, catedrático de Salud Pública de la Universidad de Massey, señala que el estudio "se suma a la evidencia emergente de que la exposición a los micro y nanoplásticos puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares".

Se ha criticado "a estudios anteriores por utilizar métodos que no estaban diseñados específicamente para eliminar la contaminación por plástico durante la recogida y el procesamiento de las muestras, algo que el presente estudio ha abordado, lo que refuerza la importancia de este".