Colonias de bacterias Shigella sonnei.

Colonias de bacterias Shigella sonnei. iStock

Observatorio de la sanidad

Shigella, la 'superbacteria' de las diarreas, cambia su forma de transmisión: de alimentos contaminados al sexo

Un informe europeo detecta una mayor transmisión por la vía sexual.

Al mismo tiempo, ha habido un incremento de la resistencia a antibióticos.

Más información: Shigella, la 'superbacteria' imparable en Europa: duplica sus casos en España en sólo un año

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Las claves

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La bacteria Shigella, antes transmitida principalmente por alimentos o agua contaminados, ahora se propaga cada vez más a través del contacto sexual.

Nuevas variantes de Shigella son resistentes a varios antibióticos comunes, lo que dificulta su tratamiento y las convierte en 'superbacterias'.

El Centro Europeo para el Control de Enfermedades alerta de un aumento de casos, especialmente entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres.

Expertos señalan la necesidad de actualizar las guías de tratamiento para adaptarse a la creciente resistencia de la bacteria a los antibióticos.

Las otrora inofensivas bacterias del género Shigella, protagonistas de la llamada 'diarrea del viajero', están protagonizando un cambio epidemiológico insólito, al tiempo que se expanden cepas resistentes a buena parte de los antibióticos de uso común, convirtiéndolas en 'superbacterias' resistentes.

Un estudio que acaba de ser publicado en la revista médica The Lancet Infectious Diseases advierte que las variantes asociadas a la transmisión sexual se propagan más rápidamente que otras cepas y, además, muestran una mayor resistencia a antibióticos.

Mientras, el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) alerta de que la transmisión sexual está protagonizando el aumento de casos en el continente y el verano puede ser una prueba de fuego para su vigilancia y control.

La bacteria Shigella se transmite, por lo general, por la vía fecal-oral: es habitual su presencia en aguas y alimentos contaminados, en bebés y personas que están en contacto con ellos, y, algo que era minoritario hasta los últimos años, en el contacto estrecho asociado a relaciones sexuales (al igual que la mpox).

Tiene un peligro adicional: necesita relativamente poca cantidad de bacterias para infectar un cuerpo y transmitirse.

Su infección genera síntomas como fiebres, calambres abdominales y diarrea, aunque también puede aparecer sangre en las heces y ocurrir deshidrataciones o vómitos.

La shigelosis suele resolverse al cabo de unos días pero hay casos —sobre todo en personas con el sistema inmune debilitado— en que puede generar enfermedad grave y debe ser tratada con antibióticos.

El trabajo de The Lancet se centra en Reino Unido, donde los investigadores han recogido más de 3.500 muestras entre 2016 y 2021 para hacer un perfil genético de las infecciones circulantes.

Entre sus hallazgos, observaron que las variantes de Shigella sonnei, una de las bacterias del género Shigella más comunes, asociadas a la transmisión sexual se propagaban más rápidamente.

Además, estas cepas mostraron más resistencia a la azitromicina, uno de los antibióticos más comunes.

Ambas cosas, el peligro de la transmisión por la vía sexual y las resistencias antibióticas, protagonizan un informe reciente del Centro Europeo para el Control de Enfermedades.

El texto da cuenta de las más de 2.300 infecciones reportadas desde 2023 en 14 países europeos de variantes multirresistentes (resiste a dos o tres antibióticos habituales) y extensamente resistentes (tiene marcadores de resistencia asociados a los cinco antibióticos más comunes en primera y segunda línea).

"Ha habido un cambio en las rutas de transmisión de Shigella reportadas por los países al ECDC", reza el informe.

"Informes más tempranos describían a menudo la transmisión alimentaria o por el agua, pero en los últimos años hay una proporción cada vez mayor de la transmisión que se ha ligado a la transmisión sexual, particularmente a hombres que mantienen sexo con otros hombres".

Como indicaba a este periódico Luis Buzón, jefe de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario de Burgos, la shigelosis "se comporta como una enfermedad de transmisión sexual sin que lo sea, pero se transmite en el contexto de la relación sexual".

Comprender el fenómeno

De hecho, en un informe europeo de 2022, los hombres de entre 25 y 44 años fueron el grupo con mayor tasa de notificación de la infección, solo superados por los niños menores de cinco años (por un mayor contacto con material fecal), y la razón de casos entre hombres y mujeres era de 3,27 a 1.

El nuevo informe caracteriza siete variantes de Shigella asociadas a resistencias a varios de los antibióticos principales: azitromicina, ciprofloxacino, ceftriaxona, trimetoprima/sulfametoxazol y ampicilina.

Tres de las variantes corresponden a S. sonnei y cuatro a S. flexneri, otra de las especies del género capaces de infectar.

En declaraciones al Science Media Centre, Alicia Calvo-Villamañán, investigadora postdoctoral en el Gulbenkian Institute for Molecular Medicine en Lisboa, el trabajo que acaba de ser publicado en The Lancet "pone de manifiesto la necesidad de adoptar en nuestros sistemas sanitarios guías de tratamiento antibiótico que tengan en cuenta la compleja dinámica de la resistencia a los antimicrobianos".

El problema está, sugiere, en que las resistencias no ocurren solamente cuando se trata la propia infección sino que pueden darse por 'daños colaterales' al tratar otros patógenos.

Así, "el tratamiento con azitromicina de un paciente con una infección por gonorrea podría favorecer la selección de resistencia a azitromicina en Shigella si el paciente también estuviera afectado por esta segunda bacteria".

Además, "la dosis adecuada para eliminar una primera especie bacteriana puede ser insuficiente para eliminar una segunda, lo que puede favorecer la aparición de resistencia a los antibióticos en esta última".

Por eso, propone, es necesario "actualizar las guías nacionales para que reflejen estos nuevos avances y nuestra comprensión cada vez más precisa de este fenómeno".