Un grupo de pacientes reciben quimioterapia en el Hospital Universitario de La Paz.

Un grupo de pacientes reciben quimioterapia en el Hospital Universitario de La Paz. Silvia P. Cabeza

Observatorio de la sanidad

El cáncer se consolida como principal causa de muerte en España: agranda la brecha con la patología circulatoria

El 26,3% de las muertes en 2025 fueron por tumores, según el INE.

La enfermedad cardiovascular sigue matando más mujeres.

Más información: La enfermedad cardiovascular mata a una de cada cuatro mujeres: "El peor factor de riesgo es el desconocimiento"

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Las claves

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El cáncer se consolida como la principal causa de muerte en España en 2025, representando el 26,3% de los fallecimientos, frente al 25,7% de las enfermedades circulatorias.

El cáncer de pulmón es el tumor más mortal y su incidencia sigue creciendo, especialmente entre mujeres, superando por primera vez al de mama en número de muertes femeninas en 2024.

Las enfermedades isquémicas del corazón y las cerebrovasculares siguen siendo causas frecuentes de muerte, aunque sus tasas han descendido gracias a mejoras en prevención y tratamiento.

En las mujeres, las enfermedades circulatorias siguen siendo la principal causa de muerte, en parte por el desconocimiento de síntomas y la falta de estudios específicos en población femenina.

Los tumores son, por segundo año consecutivo, la primera causa de muerte en España. Así lo reflejan los datos provisionales de defunciones en 2025 según la causa de muerte del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El año pasado se produjeron en España 441.270 defunciones. El 26,3% del total se debieron al cáncer, frente a las 25,7% del sistema circulatorio. En tercer lugar se situaron las enfermedades del sistema respiratorio, con el 12,4% de las defunciones y un crecimiento del 9% respecto a 2024.

Sin embargo, a nivel más detallado, las enfermedades isquémicas del corazón (como los infartos de miocardio) siguen siendo la causa más frecuente: en 2025 murieron 26.711 personas por esta razón, si bien son un 1,8% menos que en 2024.

En este mismo grupo se situaron, en segundo lugar, las enfermedades cerebrovasculares (como los ictus), con 22.341 defunciones, y la insuficiencia cardíaca se situó en tercer lugar, con 20.173 muertes.

Entre los tumores, las causas de muerte más frecuentes fueron el cáncer de pulmón (23.479 defunciones, creciendo un 0,9% respecto a 2024) y el de colon (22.341 fallecimientos, un 2,4% menos que el año anterior).

En tercer lugar se situó el cáncer de páncreas, con 7.663 defunciones (crece un 1,6%) y, en cuarta posición, el cáncer de mama, con 6.614 muertes, siendo, entre los principales tumores, el que más ha crecido: un 2,7%.

Las cifras del INE corroboran el cambio de tendencia que se avistaba en los últimos años. En 2023, los tumores superaron a las enfermedades del corazón por primera vez, pero se trataba de datos provisionales: al consolidar la información, ambos grupos de enfermedades mostraron tasas casi idénticas.

Evolución de la mortalidad por cáncer y por enfermedad circulatoria en España.

Evolución de la mortalidad por cáncer y por enfermedad circulatoria en España. Instituto Nacional de Estadística.

Mientras que las patologías cardiovasculares provocaban 239,7 fallecimientos por cada 100.000 personas, los tumores alcanzaron los 238,7.

En 2024, los cánceres superaron por primera vez a las cardiovasculares ya con los datos consolidados: 236,5 muertes por cada 100.000 habitantes frente a 232,5, una diferencia de cuatro casos.

En 2025 (según los datos provisionales), la brecha parece haberse agrandado algo más, hasta 5,4 casos. Mientras que la tasa de defunciones en los tumores fue de 235,4, en las cardiovasculares bajaban hasta 230.

Observando los últimos diez años, las tasas de mortalidad de ambos grupos de enfermedades caen, pero de forma distinta. Mientras que los tumores lo hacen poco a poco, con un incremento en 2021 y 2022 (probablemente, debido a que la caída de muertes por cáncer en 2020 se debió a una mayor mortalidad por Covid), las patologías del sistema circulatorio lo han hecho más abruptamente: primero, entre 2017 y 2019; segundo, de 2022 hacia delante.

El pequeño crecimiento que hubo entre 2020 y 2022 se explicaría también por la pandemia, al haber retrasado diagnósticos y tratamientos.

Hay varios factores a tener en cuenta. El primero es que las mejoras en prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del corazón están surtiendo efecto y las dos principales patologías (la enfermedad isquémica y la cerebrovascular) llevan reduciendo varios años su número de muertes, gracias a la consolidación de los protocolos nacionales de atención urgente al infarto y al ictus (los llamados 'código infarto' y 'código ictus'), que procuran una asistencia dentro de una estrecha ventana temporal, vital para la supervivencia del individuo.

El cáncer de pulmón, imparable

Pese a todo, insuficiencia cardíaca y enfermedad hipertensiva (muy ligadas al envejecimiento de la población), han crecido en el último año, pero el número de muertes ha ido fluctuando sin una tendencia clara.

En cambio, en los tumores, también muy ligados a la edad, la situación es diferente. El más mortal, con diferencia, es el cáncer de pulmón: provoca más muertes que los otros dos cánceres más mortales (colon y páncreas) juntos.

Y la tendencia es creciente, producto, sobre todo, de la incorporación tardía de las mujeres al hábito tabáquico. De hecho, en 2024, el cáncer de pulmón superaba en número de muertes al de mama entre las mujeres por primera vez: 6.691 frente a 6.563, según el informe Las cifras del cáncer en España, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Con todo, el número de muertes por este cáncer en hombres (16.606) sigue siendo más del doble que en mujeres.

Y es que, en las mujeres, las enfermedades circulatorias siguen siendo la principal causa de muerte: el 26,92% del total, frente al 22,13% del cáncer y el 11,78% de las enfermedades respiratorias.

Hay muchas teorías en torno a por qué el corazón mata más a las mujeres. Un factor importante es el desconocimiento e incluso la malinterpretación de los síntomas.

Las mujeres acuden a las urgencias hospitalarias por infarto una hora más tarde que los hombres, ya que muchas piensan que se trata de un ataque de ansiedad o angustia.

Además, se sabe que los hombres se tratan más el primer año tras el diagnóstico que las mujeres: el 22% frente al 19%.

Una buena parte de la responsabilidad en esta brecha está en la visión masculina de la medicina: la mayoría de ensayos clínicos se han hecho en hombres, por lo que la enfermedad se conoce mucho mejor en la población masculina.

La tendencia a extrapolar la vivencia sintomática a la población femenina en lugar de estudiarla directamente en mujeres lastró durante mucho tiempo la atención a las particularidades de la enfermedad cardiovascular.

Investigadores y laboratorios están tratando de revertirla en los últimos años. Mientras tanto, el corazón sigue siendo el asesino silencioso de las mujeres.