Mónica García, ministra de Sanidad, en una sesión de control del Senado.

Mónica García, ministra de Sanidad, en una sesión de control del Senado. Europa Press

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Los cribados de cáncer de mama se estancan: Sanidad avisa de que siguen por debajo de niveles prepandemia

El dato apunta, por tanto, a dificultades en la continuidad y periodicidad de la participación.

Más información: España amplía el cribado del cáncer de mama para incluir a las mujeres de 45 a 49 años y a las de entre 70 y 74

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Las claves

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La participación en los cribados de cáncer de mama sigue por debajo de los niveles prepandemia, con solo el 68% de mujeres de 50 a 69 años realizándose mamografías, frente al 81,5% en 2017.

Las desigualdades sociales afectan la cobertura de los cribados: las mujeres de grupos más desfavorecidos tienen una participación significativamente menor tanto en cáncer de mama como de cuello uterino.

El uso de la prueba del virus del papiloma humano (VPH) para detectar cáncer de cuello uterino aún es incipiente, con más del 70% de mujeres de 35 a 65 años sin habérsela realizado nunca.

La detección precoz del cáncer colorrectal muestra avances, pero aún el 45,2% de la población objetivo nunca se ha hecho la prueba, con grandes diferencias según origen social y territorio.

Los cribados de cáncer de mama se estancan y no llegan a los mínimos exigidos por el Ministerio de Sanidad. El departamento avisa de que siguen por debajo de niveles prepandemia.

Así lo señala Sanidad en un nuevo informe sobre detección precoz del cáncer basado en los datos de la Encuesta de Salud de España 2023 (datos más recientes), que analiza la utilización de las principales pruebas de detección precoz en la población residente en España y su evolución en los últimos años.

En el caso del cáncer de mama, el 68% de las mujeres de 50 a 69 años declaró haberse realizado una mamografía en los últimos dos años, frente al 81,5% registrado en 2017, lo que supone una diferencia de 13,5 puntos.

Esta evolución se relaciona principalmente con un aumento del tiempo transcurrido desde la última prueba, más que por un incremento de mujeres que nunca se han realizado una mamografía.

El dato apunta, por tanto, a dificultades en la continuidad y periodicidad de la participación, "un elemento clave para que los programas de detección precoz mantengan su efectividad", según declara Sanidad.

Cabe destacar que en el programa del Ministerio de Sanidad, donde se fijan los criterios de los cribados, se establece que lo aceptable sería alcanzar una tasa de participación del 85%.

La reducción ha sido más intensa entre las mujeres de grupos socialmente más desfavorecidos, ampliando desigualdades ya existentes. Mientras las mujeres de grupos más favorecidos mantienen coberturas cercanas al 75-77%, aquellas en situación más desfavorecida se sitúan en torno al 60-62%.

Cuello uterino

La evolución es similar en la detección precoz del cáncer de cuello uterino. En 2023, el 75,6% de las mujeres de 25 a 64 años declaró haberse realizado una citología vaginal en los últimos cinco años.

Aunque esta prueba había registrado décadas de crecimiento y se había estabilizado en niveles cercanos al 80% hasta 2017, los datos más recientes muestran que todavía no ha recuperado plenamente esos niveles.

La reducción ha sido especialmente acusada entre las mujeres jóvenes de 25 a 34 años y entre aquellas pertenecientes a grupos más desfavorecidos, lo que mantiene diferencias relevantes en la participación.

En el lado opuesto, las mujeres de grupos más favorecidos presentan coberturas superiores al 80%, mientras que en los más vulnerables se sitúan por debajo del 70%. También persisten diferencias según país de nacimiento y territorio, con variaciones importantes entre comunidades autónomas.

El informe analiza también la utilización de la prueba del virus del papiloma humano, VPH, como herramienta de detección precoz del cáncer de cuello uterino. En 2023, el 25,6% de las mujeres de 35 a 65 años se había sometido a esta prueba en los últimos cinco años, mientras que más del 70% afirma no habérsela realizado nunca.

Estos datos reflejan una fase todavía incipiente de implantación del modelo basado en la detección del VPH como prueba primaria, así como la existencia de diferencias sociales y territoriales que deben tenerse en cuenta para garantizar una implantación equitativa.

El informe recoge además un avance sostenido en la detección precoz del cáncer colorrectal.

En 2023, el 38,7% de la población de 50 a 69 años se realizó una prueba de sangre oculta en heces en los últimos dos años, frente al 3,4% registrado en 2009.

Esta evolución refleja la progresiva implantación de los programas de detección precoz del cáncer colorrectal en España. No obstante, el 45,2% de la población de este grupo de edad indicó no haberse realizado nunca la prueba.

Esta proporción alcanza valores cercanos al 60% entre las personas nacidas en el extranjero y supera el 50% en determinados grupos socialmente más desfavorecidos.

A estas brechas sociales y por país de nacimiento se suman diferencias territoriales importantes. Mientras algunas comunidades autónomas alcanzan coberturas superiores al 60%, otras presentan niveles notablemente inferiores, lo que refleja distintos grados de implantación y consolidación de los programas poblacionales.

La evidencia recogida en este informe pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando las estrategias de detección precoz del cáncer, no solo aumentando su cobertura global, sino también garantizando que las pruebas llegan de forma efectiva a todas las personas a las que van dirigidas.