Una persona haciendo uso de Ozempic, un fármaco para la diabetes y la pérdida de peso.

Una persona haciendo uso de Ozempic, un fármaco para la diabetes y la pérdida de peso. E.P

Observatorio de la sanidad

Ozempic, la nueva esperanza para la natalidad: aumenta los niveles de testosterona y mejora la calidad del esperma

El efecto en hombres obesos puede ser superior incluso a la terapia con testosterona.

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Las claves

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Los fármacos para perder peso como Ozempic pueden mejorar la fertilidad en hombres con obesidad, aumentando los niveles de testosterona y la calidad del esperma.

En estudios clínicos, los agonistas de GLP-1 mostraron mejores resultados en la calidad y cantidad de hormonas reproductivas en hombres obesos, frente a la terapia con testosterona.

Un trabajo reciente demostró que el porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales se duplicó en hombres tratados con GLP-1, mientras que disminuyó en los que recibieron testosterona.

Análisis de historias clínicas revelaron aumentos del 20% al 30% en los niveles de testosterona en hombres que tomaron estos fármacos para la obesidad.

Como el bálsamo de Fierabrás, los nuevos fármacos para la pérdida de peso parecen ser la solución para casi cualquier problema de salud del mundo moderno. Incluso para algo aparentemente tan alejado como la caída de la natalidad.

Una revisión de estudios presentada en la reunión de la Sociedad de Endocrinología (ENDO) de Estados Unidos, que se ha celebrado esta semana, ha concluido que estos fármacos (conocidos como agonistas de GLP-1 por la hormona que imitan) mejoran la fertilidad aumentando el nivel de testosterona y la calidad del semen en hombres con obesidad.

Los autores, comandados por Jiran Muhammad, de la Escuela de Medicina de Warwick, en Coventry (Reino Unido), realizaron una búsqueda de ensayos clínicos que incluyeran la medición de testosterona, hormona luteinizante (que estimula la producción de testosterona), hormona estimuladora del folículo (favorece la producción de espermatozoides) o globulina transportadora de hormonas sexuales (que conduce la testosterona por la sangre), así como la evaluación de la calidad morfológica de los espermatozoides.

Encontraron tan solo cinco ensayos, de entre 4 y 24 semanas de duración. Mientras que en los tres que incluyeron a hombres sanos no se observó diferencias en los niveles de hormonas reproductivas, en aquellos que analizaban el efecto en hombres obesos sí mostraron ventajas.

En uno de los estudios, 30 personas con obesidad e hipogonadismo recibieron liraglutida (uno de los primeros medicamentos de esta familia) o terapia con testosterona durante 16 semanas, tras las cuales los niveles de hormonas reproductivas se incrementaron en ambos grupos, pero más en aquellos que tomaron los GLP-1, a lo que se añadió unos mejores resultados en salud en general.

Otro de los trabajos, que comparaba el tratamiento con semaglutida (el popular Ozempic) o testosterona en 25 hombres con diabetes tipo 2 e hipogonadismo a lo largo de 24 semanas, observó que, aunque los niveles de testosterona eran mayores en quienes tomaron los suplementos hormonales, la calidad del esperma fue mayor en quienes recibieron la semaglutida.

El porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales, con el tamaño y forma idóneos, se elevó del 2% al 4% en el grupo que tomó GLP-1 mientras que se deterioró en aquellos que tomaban testosterona (un efecto ya conocido).

Obesidad, testosterona y fertilidad

Los tres estudios en hombres sanos se realizaron en periodos más cortos de tiempo, lo que puede haber influido en sus resultados.

El efecto positivo en la fertilidad de estos fármacos, con todo, no es algo que extrañe a los expertos. La obesidad influye de forma sistémica en nuestra salud, incluidos los niveles hormonales, la libido o la calidad del semen.

Se han propuesto diversos mecanismos para explicarlo, como el aumento de los niveles de estradiol (la hormona sexual femenina), una mayor inflamación, etc.

La cuestión es que la obesidad es un problema de salud sistémico que influye de forma general, de ahí las mejoras reportadas por los análogos de GLP-1 a nivel cardio y cerebrovascular, metabólico, renal y hasta el cáncer. Incluso a nivel psiquiátrico y de salud mental, con beneficios demostrados frente a las adicciones o estados depresivos.

Los autores de este trabajo concluyen que, a pesar de que la evidencia no es sólida debido al número y características de los estudios encontrados, los resultados son lo suficientemente llamativos para explorar los beneficios de esta familia de fármacos en la fertilidad de los hombres con obesidad.

Aparte de en ensayos clínicos, otros investigadores han estudiado el potencial de estos medicamentos mediante el análisis de las historias clínicas digitales.

Un trabajo presentado recientemente en la última reunión de la Asociación Americana de Urología y del que da cuenta la revista Nature concluyó, tras analizar 1.600 registros clínicos de hombres que tomaban los fármacos, que sus niveles de testosterona aumentaron nada menos que un 30%.

Otro estudio retrospectivo en 215 hombres llegó a resultados similares: los niveles de la hormona reproductiva se habían incrementado en un 20%.

Precisamente, en declaraciones a dicha revista, la endocrinóloga Pratibha Natesh, coautora junto a Jiran Muhammad de la revisión de estudios presentada en ENDO, llamaba a "echar un vistazo a la panorámica" antes de prescribir testosterona a personas con obesidad e hipogonadismo.