Elena Moya es vicepresidenta de la AEM y miembro del grupo asesor de la Agencia Europea de Medicamentos.

Elena Moya es vicepresidenta de la AEM y miembro del grupo asesor de la Agencia Europea de Medicamentos. Cristina Villarino

Observatorio de la sanidad

Elena Moya, asesora de la UE para recuperar la confianza en las vacunas: "Han muerto de éxito, vivimos una involución"

La vicepresidenta de la Asociación Española contra la Meningitis es la única representante de los pacientes en el grupo creado por la EMA.

Más información: La inmunidad mundial, en peligro: la vacunación se estanca o disminuye en 100 países en los últimos 15 años

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Las claves

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Un tercio de los españoles desconfía de la eficacia y seguridad de las vacunas, tendencia que se repite a nivel global.

La Agencia Europea de Medicamentos ha creado un grupo de 20 expertos para diseñar estrategias que recuperen la confianza en las vacunas.

Elena Moya, única representante española y de pacientes en el grupo, destaca el peligro de la desinformación y la importancia del diálogo con quienes dudan.

El perfil de quienes desconfían de las vacunas suele ser de personas con estudios universitarios, lo que subraya la necesidad de información fiable.

Las vacunas han salvado más de 150 millones de vidas en los últimos 50 años, es decir, cinco vidas cada minuto. Sin embargo, parecen estar más en entredicho que nunca.

Según la última encuesta realizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, un tercio de los españoles guardaba cierta desconfianza en la eficacia y la seguridad de las mismas.

Esto se repite a nivel global. Un informe reciente de la consultora Edelman, un 31% de las personas encuestadas en 16 países cree que los riesgos de las vacunas infantiles superan a los beneficios.

Ante esta regresión en la confianza en las vacunas, la Agencia Europea de Medicamentos ha formado un grupo de expertos que les asesore sobre cómo reimpulsarla.

Son 20 personalidades reclutadas de entornos académicos, sociedades científicas, profesionales sanitarios o representantes de pacientes.

Elena Moya es vicepresidenta de la Asociación Española contra la Meningitis y tiene un doble papel. Es la única voz española, pero también de los pacientes, en este grupo, que se reunirá trimestralmente (la primera vez ha sido a finales de abril) para idear estrategias para recuperar esa confianza que se tambalea.

"Estamos viviendo una involución" explica en una entrevista para Oído Clínico, el pódcast sobre sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia.

"Las vacunas han muerto de éxito. En África, cuando llega un equipo de UNICEF o de la OMS, se organiza una fiesta: hay familias que caminan durante dos días para que su bebé o su hija adolescente reciba la inmunización".

Moya recuerda que "aquí se han hecho muy bien las cosas y ya no vemos polio, ni viruela, entonces no creemos que sean útiles" porque no somos conscientes de sus beneficios.

Por eso ve peligroso mensajes como "los de cierto futbolista famoso y cierto cantante" extendiendo informaciones falsas para minar la confianza en las vacunas.

El descrédito que se hace desde entidades como la Administración estadounidense, que extiende estudios sesgados sobre las vacunas, impide la publicación de otros y, además, ha retirado su apoyo a programas globales de inmunización, ha generado una de las situaciones más difíciles para las vacunas en toda su historia.

Abogar por el diálogo

Ante este "problema gravísimo de salud pública", la representante de los pacientes aboga por el diálogo.

"Un amigo pediatra publicó hace unos años un libro titulado ¿Eres vacunofóbico? Dime, te escucho. Hay que hablar con ellos sin ser beligerantes".

Diferencia entre antivacunas y aquellas personas que dudan de su eficacia. Con las primeras no hay nada que hacer. A las segundas hay que aprender a escucharlas.

"No todas las personas que desconfían de las vacunas son antivacunas, el origen de su desconfianza puede ser distinto".

De hecho, el perfil de la persona 'vacunofóbica' actual es el de una persona con estudios universitarios. "No son ignorantes, es algo que se pensaba hace poco"

Por eso confía en el poder de la información para transmitir los beneficios de las vacunas.

Moya —que tuvo enfermedad meningocócica con cuatro años, lo que acabaría motivándola para hacer activismo en su prevención— se muestra optimista en que la actual situación de incertidumbre se pueda revertir.

"La esperanza es que la gente acuda a fuentes fiables de información. ¿Tienes dudas? Me parece genial, yo también las tengo, pero existen fuentes fiables a las que acudir".