Un niño se vacuna contra la meningitis.

Un niño se vacuna contra la meningitis. EP Huelva

Observatorio de la sanidad

Los asesores de Sanidad rechazan ampliar la vacunación del meningococo en lactantes pese a la petición de Pediatría

Nueve comunidades ya incluyen en sus calendarios la vacuna tetravalente a los cuatro y 12 meses, mientras que seis continúan sólo con la monovalente.

Más información: Mismas muertes con la mitad de casos: la letalidad del meningococo se dispara en las seis primeras semanas de 2026

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Las claves

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Los asesores de Sanidad consideran que ampliar la vacunación contra el meningococo en lactantes no es coste-efectivo en la situación epidemiológica actual de España.

La recomendación de los expertos contrasta con la petición de los pediatras y con la decisión de nueve comunidades autónomas que ya han ampliado la vacunación, generando desigualdad territorial.

Actualmente, el calendario nacional incluye protección frente a los serogrupos B y C en lactantes y la tetravalente ACWY en adolescentes, mientras que algunas comunidades la administran también en lactantes.

Aunque la enfermedad meningocócica es poco frecuente, su impacto es alto y los pediatras insisten en la gravedad y las posibles secuelas, reclamando una mayor cobertura vacunal.

Ampliar la vacunación frente al meningococo en los lactantes "no sería una estrategia coste-efectiva en el contexto epidemiológico actual de España".

Es la conclusión a la que llegan los expertos encargados por el Ministerio de Sanidad para analizar la viabilidad de extender la vacunación a otros serogrupos, aparte de los actuales.

La recomendación contrasta con la de los pediatras, que piden ampliar los serogrupos de la vacuna infantil, y con la decisión de nueve comunidades, que la tienen ya implantada, generando una inequidad -una más- en el Sistema Nacional de Salud.

De los 12 serogrupos de la bacteria Neisseria meningitidis, seis son los clínicamente relevantes.

El calendario común a toda España incluye una dosis frente al serogrupo B a los 2, 4 y 12 meses de edad; una dosis frente al serogrupo C a los 4 y 12 meses, y una frente a los serogrupos A, C, W e Y (con una vacuna tetravalente) a los 12 años.

Sin embargo, la gran mayoría de comunidades autónomas que también vacunan con la tetravalente a los 4 y 12 meses, sustituyendo la vacuna frente al serogrupo C.

Solo Cataluña, Madrid y Navarra, sustituyen esta vacuna por la ACWY sólo a los 12 meses.

Los expertos del servicio de evaluación del Servicio Canario de Salud han planteado la viabilidad de sustituir en toda España la vacuna frente al serogrupo C con la ACWY, bien a los cuatro y 12 meses o solamente en este último caso.

La sustitución completa implicaría un impacto presupuestario de hasta 2,66 millones de euros al quinto año de implantación, calculan los autores. De ser parcial, el coste sería de 1,2 millones de euros.

Esto se debe a que el coste de la tetravalente, estimado en unos 21 euros por dosis en las compras centralizadas, es superior a la monovalente, calculada en 17 euros la dosis.

Cambios futuros en la incidencia

Los asesores señalan que, aunque las vacunas disponibles son seguras y eficaces, "la baja incidencia de la enfermedad y el coste que supondría su uso sistemático hacen que los beneficios esperados no compensen el gasto adicional" para el sistema de salud.

No obstante, indican, "el análisis también muestra que cambios futuros en la incidencia o en el precio de la vacuna podrían modificar esta conclusión".

Entre 1990 y 2019, la incidencia y la mortalidad a nivel global de la enfermedad meningocócica invasiva se redujo notablemente, aunque en ese último año murieron 236.000 personas, una buena parte menores de cinco años.

En España se introdujo a principios de los 2000 la vacuna frente al meningococo C, que ha permitido mantenerlo a raya.

Desde entonces, el serogrupo B ha sido el protagonista, pero la llegada de una vacuna (está en el calendario común desde 2023) hace prever que su destino sea similar al C.

En este contexto, los serogrupos W e Y presentan un incremento progresivo a partir de 2010, con un pico notable justo antes de la pandemia.

En 2023 se notificaron 265 casos en España, siendo la población infantil la más afectada, con las incidencias más altas en menores de un año y en el grupo de uno a cuatro años.

Hubo 35 defunciones, la mayoría de ellas ligadas al serogrupo B.

En lo que va de año, según el último Informe Semanal de Vigilancia Epidemiológica en España, del Instituto de Salud Carlos III, se han registrado 125 casos y 13 defunciones.

De estas últimas, ocho corresponden al serogrupo B, una al W y dos al Y (de los dos fallecimientos restantes se desconoce el serogrupo).

Baja incidencia, alto impacto

Los autores del trabajo, por otro lado, han revisado varios estudios sobre el coste-beneficio de implantar la vacuna.

Uno de ellos, en Alemania, sustituye la vacuna del meningococo C con la ACWY a los 12 meses, presentando mejores resultados en salud y una relación favorable de coste-efectividad.

Sin embargo, ello se debe a una mayor incidencia de los serogrupos W e Y "y a las características específicas del programa alemán".

De hecho, 11 países europeos han incorporado ya la vacuna ACWY antes de los dos años de edad, la mayoría con una dosis única entre los 12 y los 15 meses, y "la experiencia internacional ha demostrado su impacto positivo".

Aunque la incidencia de la enfermedad meningocócica es baja, su impacto es alto.

Se manifiesta, principalmente, como meningitis (fiebre de inicio súbito, rigidez del cuello, vómitos, etc.) o sepsis (una infección generalizada).

No es raro tener que ingresar al enfermo y una cuarta parte de ellos presenta secuelas como epilepsia, cefaleas o dificultad para el aprendizaje tras salir del hospital, según un estudio realizado en Dinamarca.

Por eso, los pediatras llevan pidiendo "desde hace varios años" que se sustituya la vacuna del meningococo C por la tetravalente a los cuatro y 12 meses de edad, explica Javier Álvarez Aldeán, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

"Sin entrar en los costes económicos, donde nos posicionamos como comité es en que, aunque es una enfermedad muy poco frecuente, es tremendamente grave".

Pone de ejemplo el caso de las UCI pediátricas. "Hay estudios que concluyen que no son coste-efectivas" porque su frecuencia de uso es reducida como para mantener un equipo especializado 24 horas, "pero muchas veces las decisiones que tomamos tienen que ir más allá del coste-efectividad".

Con todo, recuerda que, en el caso de la vacuna del meningococo B, esta se decidió incluir en calendario pese a un informe con conclusiones similares al actual.

"Hubo una evaluación negativa para la inclusión y en 2022 se decidió incorporarla en toda España".

Lo que preocupa a Álvarez Aldeán es la desigualdad autonómica que genera la situación actual: la mitad del país tiene acceso a la vacuna ACWY en la lactancia, mientras que la otra mitad sólo puede vacunarse frente al serogrupo C.

"Esta desigualdad territorial es del todo punto preocupante", apunta.

Esta situación, además, hace menos probable un cambio epidemiológico que revierta la evaluación hecha por los asesores del ministerio: con más de la mitad de comunidades vacunando ya, la incidencia de los serogrupos W e Y no se prevé que aumente demasiado.

Lo que sí puede cambiar es el coste económico. En breve puede salir una nueva vacuna frente a ACWY "y los precios pueden bajar" en el corto o medio plazo.

El pediatra, no obstante, recalca que el meningococo puede tener "una clínica gravísima. No cuestionamos la validez del informe, pero por eso nos ha dejado desconcertados".