Un sanitario observa imágenes de un cáncer de próstata.

Un sanitario observa imágenes de un cáncer de próstata.

Observatorio de la sanidad

El cribado del cáncer de próstata combate su mala fama: reduce las muertes a pesar del riesgo de sobrediagnóstico

Una revisión de estudios concluye que la detección mediante PSA en hombres sanos de 45 a 80 años puede salvar entre una y dos vidas de cada 1.000 pruebas.

Más información: Qué es el cribado de cáncer de pulmón y por qué ningún país en Europa lo implanta aún: las claves

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Las claves

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Una revisión de estudios de Cochrane concluye que el cribado del cáncer de próstata mediante PSA puede evitar entre 1 y 2 muertes por cada 1.000 hombres testados.

El estudio analizó datos de casi 800.000 hombres durante hasta 23 años, mostrando una reducción significativa de la mortalidad gracias al diagnóstico precoz.

El cribado incrementa un 30% la detección de cánceres de próstata, mayormente en estadios iniciales, aunque persiste el riesgo de sobrediagnóstico.

La combinación del PSA con resonancia magnética podría mejorar la detección y reducir biopsias innecesarias, aunque faltan datos concluyentes sobre su impacto en la mortalidad.

El cribado del cáncer de próstata mediante detección del antígeno prostático específico o PSA, largamente denostado, podría evitar entre una y dos muertes por cada 1.000 hombres sometidos a la prueba.

Esta es la sorprendente conclusión de una revisión de estudios realizada por Cochrane, una institución de origen danés dedicada a velar por la calidad de la evidencia en la práctica clínica.

Es sorprendente porque la anterior versión de este estudio no halló un beneficio significativo en detectar tempranamente el cáncer de próstata mediante un análisis de sangre.

Lo que sí vio es que hacerlo a una población sana aumentaba el número de diagnósticos de tumores. La conclusión era que, si crecían los diagnósticos pero no se reducían las muertes, se estaban detectando tumores que no suponían ningún riesgo para sus portadores.

Al detectarlos y, por tanto, tratarlos, el cribado poblacional del cáncer de próstata contribuía a generar un malestar a estos hombres y un sobretratamiento con consecuencias personales y para el sistema.

La situación cambia ahora que sí parece demostrarse el potencial benéfico de esta prueba.

La detección temprana de un cáncer mejora la probabilidad de supervivencia. Por eso se están buscando constantemente signos que permitan hacerlo mediante pruebas sencillas (como un análisis de sangre) y no costosas.

Es la idea detrás de los cribados poblacionales: rastrear los tumores en un grupo de personas sanas con ciertas características de riesgo (por lo general, la edad).

En España están implantados los cribados del cáncer de mama, de colon y de cérvix, y planteándose el de pulmón.

Sin embargo, existe el riesgo de detectar y tratar tumores que podrían ser inofensivos. Es lo que se conoce como sobrediagnóstico.

Cuando se habla de sobrediagnóstico, siempre se ponía de ejemplo el cáncer de próstata. Programas piloto para detectarlo mediante la detección en sangre del PSA habían acabado en una sobredetección de tumores sin un beneficio clínico en la población.

De ahí que no esté implantado en nuestro país.

Sin embargo, esta revisión parece cambiar las cosas. Juan VA Franco, de la Universidad de Düsseldorf (Alemania), y Eu Chang Hwang, de la Universidad Nacional Chonnam (Corea del Sur), lideran este trabajo que revisa sus anteriores hallazgos.

23 años de seguimiento

El trabajo revisa seis ensayos clínicos en los que participaron, en total, casi 800.000 hombres de entre 45 y 80 años de Norteamérica y Europa, principalmente.

La diferencia con la versión anterior del estudio fue el tiempo: algunos ensayos habían continuado el seguimiento de los pacientes (hasta 23 años), lo que permitió discernir mejor el efecto del cribado a largo plazo.

Los autores concluyen que el cribado salva entre 1 y 2 vidas por cada 1.000 hombres testados, una diferencia "ligera" frente a la atención del cáncer sin cribado, pero significativa.

Además, el número y tipo de eventos adversos relacionados con el cribado o el tratamiento del cáncer no variaba sustancialmente.

Se detectaron un 30% más de cánceres de próstata, la mayoría en estadios tempranos. También hubo mayor detección de tumores metastásicos (cuando las células cancerígenas se han extendido a otros órganos distantes) pero no de cánceres en estadios avanzados.

El de próstata es el cáncer más diagnosticado en hombres en España. Según la cifras manejadas por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), este 2026 habrá 34.833 nuevos casos, 8.000 más que el siguiente cáncer en frecuencia (el colorrectal).

Los últimos datos sobre la mortalidad del cáncer disponibles, de 2024, lo señalan como el segundo tumor en número de muertes en hombres, con 5.967 (el primero, y a gran distancia del resto, es el de pulmón).

Con todo, la mortalidad por este cáncer lleva cayendo en nuestro país desde mediados de los años 90.

Resonancias magnéticas

Actualmente, la supervivencia neta se sitúa en el 90,2%, siendo la más alta de entre todos los tumores masculinos.

La revisión de la Cochrane incluye también otras aproximaciones al cribado del cáncer de próstata, aunque con datos muy preliminares.

Estos sugieren que, al combinar el PSA con otras pruebas sanguíneas y la resonancia magnética se pueden detectar más cánceres reduciendo el número de biopsias innecesarias (que se usan para confirmar los positivos observados con el PSA), pero todavía no está claro si salvan más vidas o causan menos daños que el análisis del PSA.

Enrique González Billalabeitia, jefe de sección en el Hospital 12 de Octubre y vocal de SEOM, considera que las conclusiones de este trabajo son muy importantes ya que "demuestra que hay una reducción de la mortalidad por cáncer gracias al aumento del diagnóstico en estadios precoces".

Valora la posibilidad de que el cribado poblacional pueda acabar incorporándose a los programas de detección temprana del cáncer, aunque destaca que, a diferencia de los actuales, el de próstata tiene que contar con la participación activa del urólogo.

"Es importante que ellos dirijan el cribado y nos ayuden a los oncólogos en este campo, ya que nosotros atendemos sobre todo los estadios avanzados", señala.

Pese a todo, se muestra esperanzado con estos resultados "muy positivos. Es un estudio muy interesante para mostrar cómo de esencial es el diagnóstico precoz".