Un servicio de urgencias del 061.

Un servicio de urgencias del 061. Xunta de Galicia.

Observatorio de la sanidad

Amenazas por librar, acoso y falta de supervisión en las guardias: así viven los MIR las urgencias en los hospitales

"Se van a dormir a partir de la 1 de la mañana y el residente mayor se hace cargo de las urgencias. A veces están en casa y se niegan a venir".

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Las claves

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Los MIR denuncian amenazas, acoso laboral y falta de supervisión durante las guardias en los servicios de urgencias hospitalarias.

Muchos adjuntos se ausentan durante las noches, dejando a los residentes solos y sobrepasados por la presión asistencial.

La Asociación MIR advierte que solo 10 aspirantes han elegido la nueva especialidad de Urgencias entre las 6.000 plazas adjudicadas, debido a las malas condiciones.

El colectivo exige al Ministerio de Sanidad mejoras laborales, como limitar las guardias a cuatro al mes y garantizar tiempo protegido para la formación.

Amenazas por librar, acoso laboral y falta de supervisión durante las guardias nocturnas. Este es el escenario que deben soportar, a menudo, los MIR españoles en los servicios de urgencias hospitalarias. Y es que, durante sus primeros años de residencia, los jóvenes especialistas denuncian la presión asistencial a la que están expuestos y todo ello sin la presencia alguna de los adjuntos. Una situación que incumple totalmente la normativa: los MIR deben estar supervisados y tutorizados en todo momento.

"Todo lo contrario, ellos se van a dormir a partir de la 1 o 2 de la mañana y el residente mayor se hace cargo de las urgencias. A veces están en casa y se niegan a venir en las guardias de quemados", indica uno de los MIR. Así lo denuncia el reciente estudio de supervisión de las Urgencias 2026 elaborado por la Asociación MIR que recoge testimonios de jóvenes residentes de todo el territorio nacional. Por miedo a recibir coacciones y para evitar ser señalados, los jóvenes especialistas han decidido permanecer anónimos en este informe.

Cada vez son más, según la asociación, los que deciden dar el paso y denunciar el trato que reciben por parte de sus tutores. Los MIR alertan de amenazas por pedir días libres e incluso hasta llegar el límite del acoso laboral por no aceptar ciertos comportamientos.

"Recibimos llamadas telefónicas fuera de horario para intentar cubrir guardias con menos de 24 horas de antelación y amenazas con no pasar de año de residencia por los jefes clínicos de urgencias y apoyados por los docentes", asegura uno de los residentes del Hospital La Fe de Valencia.

En la misma línea se manifiesta otro compañero. "Las guardias de urgencias son terribles, súper estresantes. No dejamos de coger pacientes por todos los lados, incluso en los pasillos, y por la noche estamos solos", señala otro joven especialista del Hospital del Mar de Barcelona.

Los futuros médicos se ven sobrepasados en muchas ocasiones por la presión asistencial, ya que están expuestos a este tipo de situaciones sin una preparación adecuada. Así, señalan carencias en el sistema formativo donde los adjuntos no les dedican tiempo o simplemente rechazan hacerlo.

"No nos apoyan en absoluto en los servicios de urgencias, es muy cantoso verles riendo, comiendo palomitas y viendo la televisión mientras tú estás sobrepasado con pacientes complejos y no te ayudan. Como mucho, te llaman para meterte prisa y decirte que tienes muchos pacientes sin ver pero ni se les ocurre asistir a alguno para aligerarte la consulta", señala un residente de primer año que desempeña su formación en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.

Medicina de Urgencias

Con todo, estas denuncias no son nada nuevo. Desde 2020, año en que se presentó la primera edición de este estudio, el colectivo lleva alertando de las condiciones que deben aguantar.

Esto es algo que claramente preocupa a los nuevos especialistas. Y no hay nada más que verlo en las cifras de los aspirantes que se han decantado hasta ahora por la nueva especialidad de Urgencias.

"Hemos visto cómo sólo unas 10 personas han escogido Urgencias entre las 6.000 plazas que ya hay adjudicadas. Lógicamente no son tontos y conocen la problemática, se les usa de mano de obra barata con un déficit de supervisión", argumenta Jesús Francisco Arzúa, presidente de la Asociación MIR a este diario.

Arzúa cuenta que hay hospitales con auditorías abiertas debido a su alta dependencia de los MIR para sostener la actividad presencial.

"A pesar de ser ilegal si uno no puede acudir, llaman a otro sin pagar traslado ni nada lógicamente. Se dan otros casos, por ejemplo, que un residente estaba de viaje en Córdoba y tuvo que volver corriendo porque dos de sus compañeros se habían puesto de baja. O sea, al final estamos hablando de que su papel debería ser formativo, tienen que sacar adelante ellos el trabajo como un médico que lleva años trabajando", insiste.

Y lo peor es que estas situaciones han empezado a normalizarse entre los servicios de urgencias. "Muchos residentes están tan cansados que prefieren callar, pasar la guardia y evitar exponerse", aseguran.

Mejoras

Por eso mismo, desde la Asociación MIR han decidido lanzar un ultimátum al Ministerio de Sanidad: irán a la huelga si el departamento no escucha sus peticiones.

El pasado mes de diciembre, el equipo de Mónica García puso en marcha una reforma para mejorar las condiciones laborales de los MIR. Por su parte, el colectivo hizo una serie de aportaciones durante el proceso de consulta pública.

Entre ellas se contempla establecer una jornada ordinaria de 35 horas semanales o limitar las guardias presenciales a un máximo de cuatro al mes para no superar el anual de horas trabajadas por normativa europea.

La asociación reclama también avanzar hacia un modelo retributivo que reduzca la dependencia económica de "la explotación de las guardias", así como reforzar el reconocimiento económico de tutores y colaboradores docentes y garantizar tiempo formativo protegido, proponiendo al menos siete horas semanales dedicadas a formación.