Jorge Huertas, presidente de Fenin.

Jorge Huertas, presidente de Fenin. FENIN

Observatorio de la sanidad

Huertas (Fenin): "La geopolítica está generando incertidumbre y sobrecostes a las empresas de tecnología sanitaria en España"

El presidente de la patronal de tecnología sanitaria demanda que España desarrolle incentivos para gestar una mayor autonomía estratégica.

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Las claves

Las claves

La situación geopolítica y los aranceles de EE.UU. están generando incertidumbre y sobrecostes en las empresas de tecnología sanitaria en España.

El sector advierte del riesgo de falta de abastecimiento de productos esenciales si los conflictos internacionales se prolongan, especialmente en materiales derivados del plástico y productos energéticamente intensivos.

Fenin reclama medidas para garantizar el suministro, incentivos para potenciar la inversión y estrategias que refuercen la autonomía estratégica del sector en España.

El sector pide un marco normativo adaptado, una mayor inversión en renovación tecnológica y que la compra pública priorice la calidad sobre el precio para asegurar la competitividad.

El sector de la tecnología sanitaria vive tiempos de incertidumbre. Los aranceles que ya está aplicando Estados Unidos y la guerra en Irán ya le pasan factura por el aumento del coste de materias primas que tienen que afrontar los fabricantes.

Jorge Huertas, presidente de Fenin, explica que esto inquieta al sector, que afronta la situación con "preocupación". Ahora mismo no hay problemas de abastecimiento, indica, pero esto se puede acabar si el conflicto continúa a largo plazo.

En la entrevista concedida a EL ESPAÑOL-Invertia, el directivo reclama medidas para que no se repitan problemas de suministro como los que se vivieron durante la pandemia de Covid. Y, para ello, demanda que España ofrezca incentivos que potencien la inversión de las empresas de tecnología sanitaria que permitan desarrollar autonomía estratégica en este ámbito.

La geopolítica, desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, se está convirtiendo en un condicionante para la actividad económica. ¿Cómo está afectando a las empresas de la tecnología y del producto sanitario en España? ¿Los aranceles les están obligando a elevar precios?

La actual situación geopolítica está generando una gran incertidumbre y sobrecostes para las empresas de tecnología sanitaria en España. La política arancelaria de Estados Unidos tiene un impacto directo en la pérdida de competitividad de la industria española en un mercado tan importante como el americano. El sector de tecnología sanitaria desarrolla y produce productos esenciales para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, para el cuidado de las personas y de los que, en muchos casos, depende la supervivencia de los pacientes.

Por eso Fenin participó en la reunión convocada en la Moncloa por el presidente del Gobierno junto a otros representantes del tejido productivo, y en distintas citas convocadas por los ministerios de economía e industria, reclamando que la tecnología sanitaria —junto a sus materias primas, accesorios y componentes— quede exenta de cualquier arancel.

Así lo han defendido también las principales asociaciones europeas del sector, Medtech Europe y COCIR, que ya han trasladado esa misma preocupación a la Comisión Europea por el riesgo que suponen los aranceles sobre la cadena de distribución y suministro y, en última instancia, para el paciente y los profesionales sanitarios.

Ahora llega la crisis de la guerra de Irán. ¿Notan el sector los efectos del conflicto en sus suministros? ¿Hablamos de un problema de precios o de falta de abastecimiento?

En realidad, el sector de tecnología sanitaria se ve afectado por ambas cosas, y eso es lo que hace especialmente preocupante la situación.

Por un lado, el conflicto en Oriente Próximo ha limitado la disponibilidad del petróleo y sus derivados que son el componente principal de productos tan relevantes para el funcionamiento de cualquier hospital como guantes, jeringas, catéteres, cánulas o bolsas de orina. A eso se suma el coste energético, que afecta directamente a procesos de fabricación intensivos en energía como el oxígeno medicinal o los productos de celulosa.

"Nuestra gran preocupación es que no podamos seguir garantizando el abastecimiento de productos esenciales y necesarios para los pacientes

Nuestra gran preocupación es que no podamos seguir garantizando el abastecimiento de productos esenciales y necesarios para los pacientes. La cadena de suministro está muy tensionada. Es cierto que hoy no hay un problema de abastecimiento porque se está utilizando el stock que tienen las empresas disponibles, pero sí hay riesgo si la guerra se prolonga en el tiempo.

Por eso, reclamamos medidas concretas que garanticen la viabilidad contractual, recuperando la indexación de los contratos públicos al IPC para que, en un contexto geopolítico cada vez más inestable, no comprometamos la viabilidad y competitividad de nuestro sector y asegurar el suministro de tecnología sanitaria de calidad llega al paciente.

En las actuales circunstancias... ¿Corre España el riesgo de quedarse desabastecida de algún producto sanitario o de alguna materia prima clave para la tecnología sanitaria? ¿Cuáles?

Esperamos que esta situación se normalice lo antes posible para que no tengamos riesgos que comprometan el acceso a tecnologías necesarias para el sistema sanitario. Los productos más expuestos son los que dependen del plástico y sus derivados, como guantes, bolsas de orina, cánulas o jeringas, así como aquellos cuya fabricación requiere mucha electricidad, como el oxígeno medicinal o determinados productos de celulosa. Por eso reclamamos anticipación y medidas que protejan la continuidad del suministro.

Teniendo en cuenta que hace años que hablamos de potenciar la autonomía estratégica del país tras lo vivido en la pandemia... ¿Cree que lo que está ocurriendo prueba que España ha perdido una oportunidad para gestionar uno de sus puntos más débiles, que comparte con Europa?

La pandemia puso de relieve la dependencia estratégica global de la tecnología sanitaria y la necesidad de que los países se dotaran de una industria estratégica para la salud pública.

Han pasado ya siete años en los que parece que hay sectores que han contado con mayor apoyo que el nuestro y, la verdad, nos parece sorprendente y decepcionante. Los datos del estudio de fabricantes que hemos elaborado en Fenin, publicado el pasado mes de febrero, muestran que la balanza comercial del sector es estructuralmente negativa y se ha ampliado en los últimos años. España sigue importando mucho más de lo que exporta. Y el porcentaje de empresas con fabricación en el extranjero no ha bajado, sino que ha crecido.

"España sigue importando mucho más de lo que exporta. Y el porcentaje de empresas con fabricación en el extranjero no ha bajado, sino que ha crecido"

No obstante, desde el sector no queremos ver lo que no se ha logrado en estos años, sino trabajar con el Gobierno de España y con las distintas comunidades autónomas en planes e iniciativas que nos ayuden a avanzar en la autonomía estratégica, queremos construir juntos un país mejor y mejor preparado para dar las mejores respuestas sanitarias que necesitemos.

¿Echa de menos incentivos para que las empresas inviertan, o eleven sus inversiones, en España? ¿De qué tipo?

Es indudable que falta una estrategia específica que ponga de manifiesto la apuesta de nuestro país por un sector que salva vidas, que mejora la calidad de vida de las personas y que crea riqueza y empleo de calidad en España.

El estudio que de fabricantes que mencionaba anteriormente muestra que el 67% de las empresas del sector quiere invertir en España, pero encuentra algunas barreras para ello. Hace falta un plan de industrialización específico para el sector que Fenin lleva años reclamando, con ayudas e incentivos concretos, un mercado interior con contratos públicos orientados a valor y sostenibles a medio y largo plazo.

Para que las empresas de nuestro sector puedan invertir deben tener seguridad jurídica y previsibilidad económica, es por ello imprescindible establecer mecanismos de indexación de los contratos públicos que garanticen la viabilidad de las inversiones durante toda la vida de los contratos públicos.

¿Cree que la legislación europea y española está generando problemas de competitividad para su sector respecto a otros territorios?

El marco normativo debe adaptarse a la realidad y al entorno para facilitar y no frenar la incorporación de la innovación. Para ello necesitamos un marco normativo propio, estable y predecible, que tenga en cuenta las peculiaridades de la tecnología sanitaria y no someta al sector a esquemas pensados para otras industrias. Cuando la normativa no se adapta a la realidad del sector, se corre el riesgo de frenar la innovación, dificultar la incorporación ágil de nuevas tecnologías y restar competitividad a nuestras empresas frente a otros entornos.

Una de las grandes preocupaciones del sector es la obsolescencia por la que pasa la tecnología de los hospitales públicos. Ahora mismo... ¿Cuál es la situación? ¿De qué inversión estamos hablando para poder resolver este escenario?

A pesar de los esfuerzos que se vienen haciendo en los últimos años, seguimos teniendo unos niveles de obsolescencia inasumibles y esto penaliza la calidad de la atención sanitaria y la eficiencia del sistema sanitario.

"Necesitamos una estrategia y una cultura de inversión que mire y planifique a medio largo plazo"

Necesitamos una estrategia y una cultura de la inversión que mire y planifique a medio largo plazo que dé continuidad al proceso de incorporación y renovación del equipamiento tecnológico de los hospitales públicos nacionales para garantizar que la vida útil del equipamiento sanitario para ofrecer al ciudadano una atención de calidad y eficiente.

Para transformar nuestro actual modelo sanitario en uno "de futuro" es imprescindible apostar por la incorporación de tecnología sanitaria innovadora, para mejorar los diagnósticos y los tratamientos, lograr un sistema más orientado a la salud, a la prevención, al diagnóstico precoz, más productivo y eficiente que garantice la sostenibilidad del sistema y reducir el impacto en el medio ambiente.

No se trata de hacer importantes inversiones puntuales, sino considerar que debemos dedicar una inversión programada que la hará sostenible y eficaz para tener una tecnología moderna y un sistema sanitario de calidad.

¿Echan de menos más medidas públicas de financiación en este campo?

Sí, no hay recursos finalistas para poder afrontar la renovación tecnológica que necesita nuestro sistema sanitario y reducir la obsolescencia. Más allá del éxito del plan INVEAT y el plan AMATI, nuestro sistema de salud debe entender que la salud de nuestro parque tecnológico sanitario no puede depender de inyecciones extraordinarias ni de Europa y dotar de los recursos suficientes a nivel nacional para afrontar la renovación tecnológica que se necesita.

Debemos entender que es estratégico. No podemos tener una atención sanitaria de calidad sin una tecnología innovadora y de calidad.

Este año, el déficit se ha elevado en las comunidades autónomas. ¿Han notado ustedes algún incremento de deuda y de plazo de pago por parte de las regiones? ¿Les preocupa la situación?

Debemos reconocer que, siendo preocupante que la deuda de las administraciones sanitarias esté de forma sistémica en los 1.000 millones de euros con nuestro sector, es mucho mejor que hace años.

Reconocemos el esfuerzo de las administraciones por cumplir los plazos legales de pago, lo importante es evitar que esta deuda siga creciendo y que las comunidades mantengan la regularidad de los pagos.

Nos preocupa que la actual situación económica y geopolítica pueda deteriorar más los datos.

Ustedes reclaman, precisamente, que regiones y hospitales prioricen la compra pública basada en valor, y no sólo en el precio como suele ser habitual. ¿Se ha dado algún paso en esta dirección?

El Gobierno de España ha dado un paso muy importante, incluir en el anteproyecto de ley de Medicamentos y Productos Sanitarios que el precio deje de ser el factor decisivo a la hora de adquirir tecnología sanitaria. Este anteproyecto establece que al menos el 80% de los criterios se enfoquen en la calidad y esta es una excelente propuesta para apostar por una sanidad pública de calidad.

Esperamos que todos los grupos políticos entiendan que esta medida es esencial para la calidad de la sanidad pública. Es decir, vamos en el buen camino, pero queda recorrido por hacer.

"El anteproyecto de ley de Medicamentos y Productos Sanitarios va por el buen camino"

Por nuestra parte, hemos impulsado una Guía de Compra Pública Eficiente de Tecnología Sanitaria que ofrece recomendaciones jurídicas actualizadas y buenas prácticas para la planificación, la licitación y la ejecución de los contratos, con especial atención a la innovación, la sostenibilidad y la ciberseguridad. Eso demuestra que hay una base cada vez más sólida para avanzar, aunque el reto sigue siendo trasladar ese enfoque de forma más generalizada a la práctica de la contratación pública.

Con el Espacio Europeo de Datos de Salud en el horizonte, ¿Cuál va a ser su impacto en el sector? ¿Están preparados?

El Espacio Europeo de Datos de Salud va a tener un efecto muy relevante en el sector, ya que va a permitir explotar con seguridad todos los datos que se manejan en el ámbito sanitario de forma estructurada, y eso abre un salto cualitativo en asistencia, investigación e innovación. Ahora bien, creemos que todavía quedan retos importantes por afrontar, como la interoperabilidad, la creación de una base de datos común y su normalización para compartir la información de forma segura y eficiente. Por tanto, es una gran oportunidad, aunque aún exige preparación y desarrollo.

¿Cómo valora el RD de precios de productos sanitarios? ¿Colma las reclamaciones de las empresas o les faltan detalles?

Valoramos muy positivamente que se haya dado este paso, porque abre la puerta a incorporar innovación tecnológica en la prestación farmacéutica, algo que el sector llevaba diecinueve años reclamando porque tenía innovaciones que no podían llegar a millones de pacientes crónicos.

Ahora es importante que se ejecute esta disposición de forma ágil para que haya un rápido acceso de los pacientes a nuevos productos.