Kenneth Custer, vicepresidente de Lilly y responsable del área cardiometabólica.

Kenneth Custer, vicepresidente de Lilly y responsable del área cardiometabólica. Lilly.

Observatorio de la sanidad

Lilly lanzará su píldora contra el sobrepeso a menor precio que Mounjaro y ya la prueba en otras 7 enfermedades diferentes

EL ESPAÑOL-Invertia charla con el vicepresidente de la multinacional, Kenneth Custer, que explica los planes de la compañía con este medicamento y da la "bienvenida a la competencia: es buena para los pacientes".

Más información: Las ventas del fármaco para la obesidad Mounjaro catapultan a Eli Lilly como primera 'pharma' mundial en ingresos

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Las claves

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Lilly lanzará Orforglipron, su píldora para la pérdida de peso, a un precio inferior al de su medicamento inyectable Mounjaro en Europa y España.

Orforglipron ya cuenta con la aprobación de la FDA y Lilly ha solicitado autorización de comercialización en 40 países, incluida la Unión Europea.

La farmacéutica está probando Orforglipron en siete enfermedades distintas y considera ampliar su uso a más áreas terapéuticas.

Lilly destaca su capacidad de producción y apunta a facilitar el acceso global a terapias innovadoras para la obesidad y otras patologías.

Lilly pasa por un gran momento. Sus medicamentos contra la diabetes, la obesidad y el sobrepeso han disparado sus beneficios y la han convertido en la compañía con mayor capitalización bursátil, superando el billón de dólares hace unos meses. Un buen momento al que la multinacional estadounidense quiere dar continuidad con Orforglipron, su píldora para la pérdida de peso.

Este medicamento ya cuenta con el visto bueno de la Food & Drug Administration (FDA, el regulador de Estados Unidos) y Lilly ya ha pedido las correspondientes autorizaciones de comercialización a 40 países. Entre esos territorios está, cómo no, la Agencia Europea del Medicamento (EMA). La multinacional estadounidense cuenta con que Orforglipron sea su próximo superventas. Y sus portavoces afirman tener suficiente capacidad de fabricación como para abastecer al mercado.

Así lo indica Kenneth Custer, vicepresidente de Lilly y responsable de Salud Cardiometabólica de la compañía. El directivo se ha acercado al Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO), que esta semana se celebra en Estambul (Turquía), y charla con EL ESPAÑOL-Invertia sobre las novedades que maneja la farmacéutica sobre su nuevo medicamento estrella, que se está probando en varias patologías.

Un fármaco, por cierto, que se venderá en Europa y España a un precio inferior al de su hermano inyectable Mounjaro (tirzepatida), siguiendo la política que la compañía está desarrollando en Estados Unidos. "Ha llegado el momento de enfrentarse a la epidemia de obesidad", afirma.

Lilly llega a este congreso con novedades sobre Orforglipron.

Aquí en el European Congress of Obesity, en Estambul, estamos compartiendo datos de un estudio llamado Attain-1. La idea principal es comprobar si los pacientes que perdieron peso con GLP-1 inyectables o con incretinas pueden pasar a una simple píldora oral diaria y mantener el peso perdido.

Hemos descubierto que los pacientes que perdieron peso con Wegovy (semaglutida, de Novo Nordisk) y cambiaron a Orforglipron, después de un año, sólo subieron 0,9 de los kilogramos que habían perdido con Wegovy.

Una de las cosas que más temen los pacientes tras perder peso es que este vuelva. Y este es un estudio que realmente demuestra que, si se cumple con la terapia oral, se puede mantener el peso de una forma muy sencilla.

¿Cómo marcha el lanzamiento de Orforglipron en los mercados internacionales?

Es un gran momento para Lilly. Ya hemos lanzado el medicamento en Estados Unidos y en los Emiratos Árabes Unidos, y lo hemos presentado en otros 40 países.

"La buena noticia con este medicamento es que podemos fabricar muchísima cantidad. Así que estaremos en condiciones de lanzarlo poco después de su aprobación en todos los países"

¿Cuándo cree que podría estar aprobado en Europa?

Lo presentamos a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) a finales del año pasado, así que puedes calcular cuándo podría ocurrir. La buena noticia con este medicamento es que podemos fabricar muchísima cantidad. Así que estaremos en condiciones de lanzarlo poco después de la aprobación en todos esos países. Y eso es algo muy importante si piensas en facilitar el acceso a las terapias GLP-1 a pacientes que simplemente no lo han tenido en el pasado, ya sea por problemas de suministro o de acceso.

¿Qué políticas de precios va a seguir Lilly para este medicamento en el Viejo Continente?

En Estados Unidos hemos fijado los precios de entrada para los medicamentos orales por debajo de los inyectables y puedes esperar que será así en el resto del mundo. Es un medicamento hiperescalable del que podemos fabricar cantidades tremendas y nuestro objetivo es llevarlo a la mayor cantidad de gente posible.

Sabemos que tratar la obesidad conlleva mejoras en 200 comorbilidades y complicaciones diferentes que luego tienen un impacto económico y social significativo. La clave de este medicamento siempre ha sido la escalabilidad. Y estamos a punto de desatarla.

"La competencia ha sido magnífica para las personas que viven con obesidad, y se puede ver en el ritmo de la innovación"

En España, la financiación pública de Mounjaro ha sido rechazada por el impacto presupuestario que supone. ¿Cree que esto pueda suceder con su píldora?

El impacto económico de la obesidad en España es de 130.000 millones de euros al año. Proporcionar acceso al cuidado de la obesidad puede reducir significativamente los gastos sanitarios, además de mejorar la productividad económica y reducir el absentismo laboral. Es importante. Por eso, vamos a seguir impulsando el reconocimiento de la obesidad como una enfermedad crónica que merece tratamiento y que también merece ser reembolsada en países como España.

Cada vez hay más compañías que desarrollan sus propios medicamentos para introducirse en el mercado de la obesidad y el sobrepeso. ¿Teme que la competencia les reste ingresos?

La competencia ha sido magnífica para las personas que viven con obesidad, y se puede ver en el ritmo de la innovación. Lilly y Novo compiten para fabricar medicamentos cada vez mejores, y por eso hoy tenemos grandes opciones. Damos la bienvenida a más competencia en el campo de la obesidad.

Pero en Lilly estamos haciendo varias cosas para seguir teniendo un papel de liderazgo. La primera de ellas es que tenemos el pipeline más amplio del sector. Creemos que en el futuro la gente querrá elegir. Algunos pacientes querrán un inyectable como Mounjaro, otros un fármaco oral como Orforglipron.

"Creemos que en el futuro la gente querrá elegir. Algunos pacientes querrán un inyectable como Mounjaro, otros un fármaco oral como Orforglipron"

Pero algunos pacientes quizá necesiten perder todavía más peso que con esos fármacos. Ahora mismo estamos probando medicamentos que pueden lograr una mayor pérdida de peso.

Otros quizá quieran algo que sea más fácil de tolerar, estamos probando esa idea. Y hay quien quizá quiera algo que sólo se dosifique una vez al mes, una vez al trimestre o incluso una vez al año. Estamos trabajando en todo eso para ofrecer más opciones a los pacientes.

También estamos haciendo inversiones enormes para generar datos clínicos, datos de resultados, que diferencien nuestros medicamentos y que creemos que son difíciles de igualar para otros.

Y estamos haciendo inversiones tremendas en producción, incluso aquí en Europa, para aumentar la escala y el alcance de nuestros medicamentos.

¿Hacia dónde evoluciona la I+D de Lilly con estos medicamentos?

Buscamos beneficios únicos que podamos añadir a los medicamentos: beneficios musculares, beneficios metabólicos. Todas esas ideas están en marcha en nuestros laboratorios y estamos haciendo grandes progresos.

Sin embargo, hay otras cosas que intentamos hacer, que es probar también si las incretinas (los análogos de la GLP-1) podrían ayudar con otras enfermedades. Ahora mismo, Orforglipron por sí sólo se está probando clínicamente en unas siete enfermedades diferentes, y habrá más.

También estamos probando las incretinas en áreas totalmente nuevas, como la neurología. Tenemos ensayos en marcha con incretinas para el trastorno por abuso de sustancias, para la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar. También las estamos probando en trastornos autoinmunes como la psoriasis, la colitis ulcerosa y también en áreas como el dolor. Vemos una oportunidad enorme para llevar las incretinas a muchas más áreas terapéuticas donde la biología cuenta una historia convincente. Y creemos que sólo estamos rascando la superficie de lo que esta nueva clase de medicamentos podría hacer por el mundo.