Investigadores de la Universidad de Lancaster trabajan en diagnosticar la artrosis temprana.

Investigadores de la Universidad de Lancaster trabajan en diagnosticar la artrosis temprana.

Observatorio de la sanidad

Tres nuevas terapias que regeneran las articulaciones abren la puerta a una nueva esperanza para la artrosis

El año que viene iniciarán ensayos clínicos en humanos si superan las últimas pruebas en animales.

Más información: Más de siete millones de personas y subiendo: por qué España vive un 'boom' de casos de artrosis

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Las claves

La ARPA-H de EEUU ha anunciado tres nuevas terapias para la artrosis que han logrado regenerar articulaciones en modelos animales.

Una de las terapias utiliza un chasis biodegradable impreso en 3D con células madre del propio paciente para regenerar el cartílago perdido.

Otra terapia combina tres medicamentos en una sola inyección anual capaz de hacer crecer cartílago y eliminar espolones óseos.

Las nuevas terapias buscan ser asequibles y están a punto de iniciar ensayos en humanos, con la intención de transformar el tratamiento de la artrosis.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados en Salud (ARPA-H) de EEUU ha anunciado tres prometedoras terapias frente a la artrosis que iniciarán los ensayos en humanos el año que viene.

Todas han logrado regenerar las articulaciones, por deterioradas que estén, en modelos animales.

Junto a otros avances recientes en ciencia básica, permiten vislumbrar en el horizonte una nueva era en el manejo de la artrosis, enfermedad de las articulaciones que afecta a más de 7 millones de personas sólo en España y prácticamente al 100% de mayores de 80 años.

ARPA-H, que está integrada en el Departamento de Salud y Servicios Humanos del Gobierno Federal estadounidense, ha afirmado que, de alcanzar los objetivos para aprobarlas en personas, serán terapias asequibles para los ciudadanos.

Este punto es importante, pues las infiltraciones de células madre que se realizan en la actualidad no son baratas: en España, superan con facilidad los 3.500 euros por cada rodilla.

El más espectacular de los proyectos anunciados lo ha desarrollado la Universidad de Columbia. Consiste en un chasis biodegradable impreso en 3D que contiene células madre reprogramadas obtenidas a partir de células de tejido graso abdominal del propio paciente.

Este chasis se implanta de forma similar a las actuales prótesis de rodilla, lo que permitiría ser una tecnología rápidamente integrada en los equipos quirúrgicos actuales.

Pero, a diferencia de estas, se va degradando a lo largo de un año, mientras se regenera el cartílago perdido con las células madre.

El equipo de la Universidad de Columbia ha implantado estas prótesis biodegradables en cadáveres y ha probado su idoneidad y -mediante técnicas robóticas- la capacidad de caminar con ella.

El siguiente paso será probar este sistema en animales grandes antes de iniciar pruebas en humanos.

El segundo de los tratamientos ha sido desarrollado por la Universidad de Duke (Carolina del Norte) y busca regenerar el cartílago y remodelar los espolones óseos que se crean con la enfermedad y que causan un dolor notable.

Tras desestimar numerosos candidatos a medicamento, se quedaron con tres que combinan en una única inyección: uno que hace crecer de nuevo a las células del cartílago, otro que deshace los espolones y uno más que permite tratar varias articulaciones al mismo tiempo para hacer crecer el cartílago.

Han sido probadas en ratas y ratones con éxito y ARPA-H destaca que sólo requerirían una visita anual al médico, como mucho.

'Cóctel' de proteínas

En cuanto al tercer tratamiento, lo ha desarrollado la Universidad de Colorado en Boulder, que ha rescatado un medicamento ya usado en animales y ha creado una nueva formulación que permite que se libere de forma intermitente durante meses para que permanezca a largo plazo en la articulación.

Testado en conejos y conejillos de indias, han observado cómo en pocos meses era capaz de regenerar la articulación.

Además, han desarrollado una mezcla proteica que ocupa el espacio dejado por el cartílago y que induce la regeneración celular. En tres meses, ese 'cóctel' había sido sustituido por tejido cartilaginoso al completo.

La gran ventaja de estos proyectos es que el compromiso de ARPA-H es empezar a probar los tratamientos en humanos en año y medio.

Y es que, muchas veces, los proyectos esperanzadores en ciencia básica se quedan sin desarrollar por falta de financiación.

Según The New York Times, el proyecto de la Universidad de Columbia ha recibido de ARPA-H 42 millones de dólares (36 millones de euros) para poder finalizar su desarrollo clínico.

Además, el 50% de participantes en los ensayos deben ser mujeres (que muchas veces quedan fuera de los ensayos o entran en número menor) y también debe incluir participantes nativos americanos.

Estos avances, por otro lado, suponen un hito en la medicina regenerativa. Entre finales de los años 90 y mediados de los 2000 se produjeron descubrimientos fundamentales en la identificación y comprensión de las células madre, protocélulas que tienen la capacidad de transformarse (derivar) en cualquier tipo de célula del organismo.

Sin embargo, el uso clínico de todo este conocimiento ha avanzado lentamente. La medicina regenerativa está llena de promesas pero la realidad es que su impacto en las personas es, a día de hoy, pequeño.

De salir adelante estas prometedoras terapias, supondrán un paso de gigante para la medicina regenerativa, pero también para una enfermedad, la artrosis, muy frecuente y para la que no hay cura.

A día de hoy, los tratamientos se basan en el manejo de los síntomas, principalmente, el dolor.

Diagnóstico precoz

Como explicaba Francisco Blanco, reumatólogo del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), en una entrevista para EL ESPAÑOL, aproximadamente un 30% de las personas entre los 40 y los 50 años padece esta patología.

El porcentaje asciende al 80% en las personas de 60 años y a prácticamente el 100% de aquellos con 80 y más años.

Un mayor conocimiento de la enfermedad, destacaba, está permitiendo diagnosticarla antes y hacerlo mejor, describiendo varios fenotipos.

Además, el uso de células madre permitirá personalizar mucho más los tratamientos, que "van a ser mejores a partir de ahora".

Más allá de las células madre, a finales del año pasado Science publicó una investigación de la Universidad de Stanford sobre el papel de una proteína, 15-PGDH, en la pérdida de masa muscular, la degeneración del cartílago y la aparición de espolones óseos.

Al inyectar un inhibidor de la molécula en el abdomen y la rodilla de ratones viejos, los investigadores observaron un nivel de regeneración de cartílago tal que no se lo esperaban.

Más del 10% de la población española padece artrosis, la forma más común de artritis y que afecta a las articulaciones, principalmente la rodilla (13,83%).

La enfermedad tiene base genética pero existen factores de riesgo como la edad, el sexo (dos de cada tres pacientes son mujeres), la obesidad o las enfermedades metabólicas o endocrinas que influyen.