Un paciente muestras las heridas provocadas por la mpox.

Un paciente muestras las heridas provocadas por la mpox. Ep

Observatorio de la sanidad

Europa retira del mercado el único antiviral frente a la mpox mientras los casos crecen en España: más de 100 en 2026

La Agencia Europea del Medicamento retira la indicación a tecovirimat tras analizar los resultados de cuatro estudios poblacionales.

Más información: Europa alerta de la expansión de casos autóctonos del tipo más peligroso de mpox en 4 países, entre ellos España

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Las claves

La Agencia Europea de Medicamentos ha retirado la recomendación de uso del antiviral tecovirimat frente a mpox, tras comprobarse su ineficacia en varios estudios.

Tecovirimat era el único antiviral disponible contra la mpox, pero no ha demostrado mejorar las lesiones de la piel ni acelerar la eliminación del virus.

En España, los casos de mpox han aumentado, con 109 notificados en los dos primeros meses de 2026; la mayoría de los infectados no estaban vacunados.

El perfil de los nuevos casos sigue siendo mayoritariamente hombres entre 30 y 49 años, y un 34,8% presentan coinfección con VIH.

La Agencia Europea de Medicamentos ha eliminado de la recomendación de uso del antiviral tecovirimat frente a mpox (anteriormente conocida como viruela del mono). Era el único antiviral disponible frente a esta enfermedad.

Lo hace basándose en los resultados de cuatro estudios: dos internacionales (en países como EEUU, Argentina, Brasil o Perú), uno en República Democrática del Congo y otro en Reino Unido.

El fármaco, desarrollado por SIGA, un laboratorio especializado en biodefensa, no se mostró superior al placebo para mejorar las lesiones de la piel generadas por el virus de la mpox, aliviar el dolor o favorecer una eliminación más rápida del virus en el cuerpo.

La Agencia conmina a no iniciar nuevos tratamientos con el medicamento, si bien aquellas personas que ya estaban siendo tratadas podrán acabar la terapia.

Tecovirimat no estaba pensado para la mpox. Se trata de un medicamento pensado para la viruela tradicional: aunque esté erradicada desde los años 70, quedan muestras en dos laboratorios (uno en EEUU y otro en Rusia) y es necesario disponer de potenciales tratamientos en caso que fueran robadas con fines dañinos.

El fármaco también se dirige a la viruela bovina, otro virus de la misma familia que el de la viruela y el de la mpox, la de los orthopoxvirus, así como a las complicaciones generadas por la vacuna de la viruela.

La situación de emergencia que se vivió en 2022, cuando la mpox se expandió mundialmente desde la región de África central, motivó aprobar de manera condicional el antiviral, ya que había demostrado eficacia interrumpiendo la replicación de orthopoxvirus en animales.

Se realizaron ensayos preliminares en humanos que demostraron que el producto era seguro, pero no existían datos previos sobre su eficacia. Los estudios realizados desde entonces han demostrado su inefectividad.

"Tecovirimat estaba dentro de las guías terapéuticas recomendado para tratamientos de inicio temprano, personas con alguna alteración de la inmunidad o casos de mpox más avanzados", explica Gema Fernández Rivas, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

Los profesionales que trabajaban con él, sin embargo, ya habían ido concienciándose de su falta de eficacia a lo largo de este tiempo.

"El tratamiento actual es sintomático: fiebre, dolor, etc. Y así es como seguirán los nuevos casos".

La decisión de la Agencia Europea de Medicamentos llega, con todo, en un momento delicado: los de mpox están creciendo en Europa, en general, y en España, en particular.

Los últimos datos recogidos por el Instituto de Salud Carlos III muestran que, tras la explosión de 2022 (7.522 casos), el año siguiente marcó un suelo (325). Desde entonces los casos han ido creciendo, con 2025 registrando 831 casos.

De hecho, en el último trimestre del año es cuando se notificaron más infecciones, a razón de un centenar al mes.

En los dos primeros meses de 2026 se han notificado 109 casos: 79 en enero y 28 en febrero, con 12 ingresados en total.

Falsa sensación de seguridad

"Cuando tienes algo que funciona bien, como las vacunas, se crea una falsa sensación de seguridad", comenta Fernández Rivas.

La vacuna se recomienda en población de riesgo, como usuarios de PrEP (la profilaxis pre-exposición frente al VIH) o profesionales sanitarios expuestos al virus.

Esa falsa sensación de seguridad hace que la gente se confíe y, o no se vacuna, o se pone una dosis y luego se olvida.

De los casos notificados en España en los dos primeros meses del año, el 85,3% no estaban vacunados o se desconocía su estado vacunal.

El perfil de persona infectada es similar al que se ha visto en años anteriores: hombre (el 99,1% del total) entre 30 y 49 años (dos de cada tres están en esta franja de edad).

Hay una cuestión preocupante, con todo: de los casos con los que se cuenta información, había un 34,8% que tenían coinfección con el VIH.

El mecanismo de transmisión fue el contacto estrecho sexual en el 65,1% del total, mientras que el contacto estrecho no sexual se dio en el 2,8%.

El brote de 2022 lo protagonizó el clado IIb, uno de los dos predominantes en la región centroafricana.

Se temía que el que había permanecido en África, el Ib, fuera más virulento. Las cifras de enfermedad grave, hospitalización y muertes eran superiores que las reportadas en otros países por el clado IIb.

Pero esto podía deberse a diferencias sociodemográficas: más personas coinfectadas con VIH o con menos recursos sanitarios, por ejemplo.

El primer caso de clado Ib se notificó en España en septiembre de 2025, importado desde Tanzania, y en octubre se comunicó transmisión comunitaria.

En 2025 hubo, en total, 57 casos de este subtipo de virus, por 46 en lo que va de 2026.

"En Europa, no se ha demostrado que el clado Ib sea más virulento", comenta la portavoz de SEIMC, que también es microbióloga del Hospital Germans Trias i Pujol.

"Parecía tener una capacidad de replicación mayor pero, por el momento, no está claro que sea más grave. En España, los casos están localizados y súper controlados, por lo que el riesgo es bajo para la población general".

Un análisis reciente sobre casos de este clado en Berlín, publicado en la revista de vigilancia epidemiológica Eurosurveillance, da cuenta de que, pese a no parecer más transmisible y virulento, sí empieza a predominar.

Entre otras cosas, apunta, puede deberse al desvanecimiento de cierta inmunidad de rebaño entre la población de riesgo tras la exposición al virus en 2022 y la vacunación, o a posibles ventajas temporales en personas sin exposición previa a dicho clado.

Fernández Rivas apunta que, al requerir un contacto estrecho, el virus no tiene tanta facilidad para expandirse. "Es raro que se repita otro brote como el de 2022, pero hay que controlar los casos y mantener la vigilancia".