Elena Casaus, secretaria general de Aeseg.

Elena Casaus, secretaria general de Aeseg.

Observatorio de la sanidad

El sector de los medicamentos genéricos se asoma al abismo por las "bajadas temerarias" que comprometen su viabilidad

"Hoy, las compañías se enfrentan a una situación muy peligrosa: los costes suben y los precios bajan", afirma Elena Casaus, secretaria general de Aeseg.

Más información: La guerra en Irán evidencia las carencias de la autonomía farmacéutica europea: "No podemos fabricar paracetamol"

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Las claves

La industria española de medicamentos genéricos denuncia que los precios de referencia actuales comprometen su viabilidad debido al aumento de costes y la bajada de precios.

Las bajadas de precios por debajo de lo sostenible han provocado la discontinuación de productos esenciales y la concentración del mercado en pocos proveedores, elevando el riesgo de desabastecimiento.

Entre el 65% y 70% de los principios activos de medicamentos no se fabrican en Europa, y hasta el 80% de algunos fármacos esenciales dependen del sudeste asiático.

Empresas advierten que el umbral mínimo de precios no ha subido en la última década, lo que ha llevado a la retirada de presentaciones por falta de rentabilidad y pone en peligro la sostenibilidad del sector.

La "presión acumulativa" de los precios de referencia está comprometiendo la viabilidad de la industria española de los medicamentos genéricos, ha denunciado Elena Casaus, secretaria general de la asociación española del sector, Aeseg.

En el marco de una jornada sobre su situación que ha tenido lugar en el Ministerio de Sanidad, Casaus ha afirmado que "el éxito del genérico no puede convertirse en su primera amenaza".

"Hoy, las compañías se enfrentan a una situación muy peligrosa: los costes suben y los precios bajan. Sube la inflación por el precio de la energía, los nuevos requisitos regulatorios, los costes laborales y de fabricación".

La secretaria general de Aeseg ha apuntado que, mientras los productos industriales básicos han subido entre un 30 y un 40% en los últimos 10 años, "los de los genéricos han bajado en ese mismo periodo. Es una anomalía: costes al alza, precios a la baja".

El resultado, ha señalado, es "inevitable": la pérdida de la viabilidad comercial, la salida de competidores del mercado y una concentración cada vez mayor, que pone en riesgo el abastecimiento de medicamentos.

"Esta situación está reconocida por la propia estrategia de la industria farmacéutica, que han suscrito cinco ministerios junto a todas las patronales de la industria farmacéutica".

Casaus achaca parte de este problema a las "bajadas temerarias que hunden los precios por debajo de lo sostenible y provoca la discontinuación de productos esenciales como el paracetamol, en que buena parte de las presentaciones financiadas han causado baja en el nomenclátor".

Se refiere a compañías comercializadoras sin inversiones significativas en España que presentan ofertas de precio inusualmente bajo, a veces de hasta el 70% menos, para ganar cuota de mercado.

Tal y como está formulada la ley actual, esto obliga al resto de fármacos de la misma agrupación homogénea a igualar ese precio o abandonarlo. Algo muy similar al dumping.

En la pandemia se vio la consecuencia de depender de proveedores externos: si se cierran las fronteras o las compañías priorizan otros mercados, existe un peligro de desabastecimiento de medicamentos esenciales.

Y es que nueve de cada diez fármacos incluidos en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud tiene versiones genéricas.

Casaus ha apuntado que, cuando el precio deja de ser sostenible, las compañías abandonan presentaciones de medicamentos y el mercado queda concentrado en unos pocos proveedores.

"Los datos son claros: un 66% de problemas de suministro se dan en medicamentos con menos de cinco proveedores, y el 46% de los medicamentos críticos tiene un solo proveedor estable, cualquier interrupción es crítica".

Los fabricantes que se mantienen, ha recordado, no pueden cubrir el vacío que dejen otros actores "y escalar su producción en semanas".

Europa no puede permitirse la debilidad de su industria, ha indicado. "No podemos exigir resiliencia al mismo tiempo que se hunden los precios" con mecanismos como las "compras públicas que solo priorizan el precio, favoreciendo a proveedores de otros países que, con costes inferiores, aceleran la desindustrialización europea y aumentan la dependencia".

Dependencia exterior

En la actualidad, la Unión Europea está desarrollando una normativa de medicamentos críticos para garantizar el suministro de medicamentos esenciales dentro de sus fronteras, realzando el papel de la industria interna.

Pero la realidad es que "hay una dependencia exterior en los principios activos: entre el 65 y el 70% no se fabrican en Europa, y entre el 35 y el 40% de los medicamentos terminados también dependen de terceros países".

Por ejemplo, moléculas esenciales como la metformina, la amoxicilina o el metamizol, "cuyo suministro en Europa depende, entre un 70 y 80%, de los proveedores del sudeste asiático. Esto es un riesgo para la salud pública".

Por su parte, Enrique Ordieres, presidente del grupo Cinfa, ha opinado que la dirección actual es justamente la contraria de la autonomía estratégica.

"El pasado 6 de febrero, la furoxemida, un medicamento excesivamente barato, resulta que bajó otro 37%, hasta los 67 céntimos de euro un envase con 30 comprimidos".

"Tuvimos que decidir si bajábamos de precio o nos quedábamos fuera en 72 horas. Y teníamos ya fabricados 5 millones de envases, ¿cómo podemos hacer una previsión?"

Algo similar, ha sostenido, pasa con la metformina, "un medicamento de alto valor a un precio absurdo", ha recalcado.

"O hacemos compatible la realidad o nos olvidamos de sostenibilidad y equidad".

Por su parte, Raúl Díaz-Varela, presidente de Kern Pharma, ha recordado que la mitad de la cartera de productos de compañías como la suya o Cinfa "está a menos de tres euros la caja, da igual la presentación que sea".

Para evitar la caída de la rentabilidad hay un umbral mínimo de precios, pero este no ha cambiado en la última década. "Estaba fijado en dos euros y, en lugar de subir, ha bajado a 1,6 euros".

En 2025, Kern discontinuó 30 presentaciones por falta de rentabilidad, algo que no es infrecuente.

Díaz-Varela señala el riesgo de que en España puede vivirse situaciones como en Francia, donde "dos empresas suponen el 60% del mercado de genéricos pero no fabrican en Europa. En España esto no va a pasar, a no ser que se sigan con las políticas de precios", ha advertido.