El gerente del CNIO, José Manuel Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, junto a otros directivos de la entidad.

El gerente del CNIO, José Manuel Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, junto a otros directivos de la entidad. Europa Press

Observatorio de la sanidad

El CNIO, al borde del colapso al extinguirse los contratos del personal administrativo firmados por la trama corrupta

Ocho secretarias, empleadas de Gedosol, finalizarán su labor el próximo día 10 y no serán reemplazadas.

Más información: El gerente del CNIO renuncia a su cargo tras la denuncia por acoso de la exsecretaria general

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Las claves

El CNIO no renovará el contrato de ocho secretarias administrativas vinculadas a una presunta trama corrupta, lo que podría paralizar el trabajo de los investigadores.

El personal afectado pertenecía a Gedosol, empresa relacionada con el exgerente Juan Arroyo, investigado por fraude y amaño de contratos en el centro.

La no renovación ha generado alarma entre los trabajadores, que consideran al personal administrativo y de apoyo informático fundamental para el funcionamiento del CNIO.

El sindicato CSIF y UGT han convocado una asamblea para debatir las consecuencias de la medida, mientras la dirección busca soluciones a medio y largo plazo.

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) no renovará el contrato de ocho secretarias que formaban parte del personal de apoyo administrativo, lo que hace temer a los investigadores una situación de parálisis.

Se trata de personal de Gedosol, una de las empresas ligadas a la presunta trama de amaños y fraudes relacionados con el entorno de Juan Arroyo, gerente del centro hasta enero de 2025 y que fue despedido el mes pasado.

En un correo electrónico al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL-Invertia enviado por el director interino, Fernando Peláez, se informa de la no renovación y de que se buscarán soluciones "en el medio y largo plazo".

"Lamento informaros de que el servicio de apoyo administrativo que se proporcionaba a los Programas de Investigación será suspendido el próximo martes 10", comienza la misiva.

"Estaba planeada una extensión del contrato pero no ha sido posible implementarla, así que el actual contrato expirará el próximo lunes 9".

La carta continúa señalando que "estamos trabajando en hallar maneras de mantener algún nivel de apoyo con los recursos actuales, además de mirar soluciones a este tema en el medio y largo plazo".

Los investigadores del centro están preocupados porque la salida de estas ocho secretarias puede suponer la paralización de su trabajo.

Asamblea de trabajadores

"Es un desastre, no puedo ni imaginar qué vamos a hacer", lamenta una investigadora veterana.

"Hacen un trabajo fundamental para el centro. Si hay que enviar algo a EEUU se encargan del papeleo burocrático, la gestión de las becas y los proyectos de investigación... Hacen muchísimo, todo el mundo se ha quejado al director".

Este viernes el sindicato CSIF ha convocado una asamblea de los empleados del CNIO, a la que se va a unir UGT, para debatir las implicaciones de esta no renovación.

La probable parálisis de la investigación del centro podía haberse evitado. Estaba prevista una prórroga de tres meses al actual contrato para facilitar la transición hacia una nueva situación.

José Manuel Bernabé, gerente del centro desde septiembre de 2025 hasta la semana pasada, era el encargado de firmarla.

"Estaban todos los papeles preparados para hacerlo el 3 de febrero", explican fuentes del centro, "pero no lo hizo".

Desde su incorporación, Bernabé había estado recopilando información sobre la presunta trama corrupta que esquilmaba de recursos al centro: se calcula que fueron unos 20 millones de euros a lo largo de casi dos décadas.

Sin embargo, al trascender una queja interna por acoso a la exsecretaria general del centro, Laura Muñoz, Bernabé presentó su renuncia el 27 de febrero, 24 días después de la no firma.

Red fraudulenta

Muñoz fue despedida del CNIO el pasado noviembre tras hacerse público que un exempleado del centro había presentado una denuncia por fraude a la Fiscalía Anticorrupción.

Esta denuncia señalaba a Juan Arroyo, gerente hasta enero de 2025, como presunto cabecilla de una red de fraudes en los contratos que beneficiaba a las personas de su entorno, entre ellas, la propia Laura Muñoz.

En esta red figuraba también Gedosol, empresa que se habría beneficiado de esta trama: había sido fundada por la pareja del entonces jefe de personal del CNIO, allegado de Arroyo.

Trabajadores del centro no ligados a estas empresas creen que la negativa fulminante a no renovar al personal de apoyo parte del Ministerio de Ciencia, que querría desvincular por completo al CNIO de esta trama sin importar las consecuencias.

De hecho, tras la renuncia de Bernabé sería Eva Ortega Paíno, secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia y presidenta del patronato del CNIO, la que tiene el poder de prorrogar o no el contrato a las secretarias, pero no es probable que lo haga.

Este periódico se ha puesto en contacto tanto con el Ministerio de Ciencia como con el propio CNIO para corroborar estos hechos pero ambos han declinado contestar.

Los investigadores temen que la 'purga' no se quede ahí y que el próximo contrato que se extinga sin solución de continuidad sea el del personal de apoyo informático.

En este caso, había sido contratado a través de Zeus S.L., otra de las empresas vinculadas a la trama que encabezaría Juan Arroyo.

Estos empleados se encargan del software de gestión, manejo de los servidores del centro y todo tipo de tareas digitales.

Su contrato finaliza en abril. De no renovarse, supondría la paralización total de la actividad investigadora del centro.

Mientras tanto, el centro cumple una semana sin gerente. Al frente de la dirección científica se encuentra Fernando Peláez, que lleva ya un año de forma interina.

El pasado 1 de septiembre, al tiempo que se incorporaba José Manuel Bernabé a la gerencia, se anunciaba la elección de Raúl Rabadán como nuevo director científico.

Rabadán se incorporará plenamente al centro el próximo 1 de mayo, tras haber cerrado todos sus compromisos con su anterior empleador, la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Son frecuentes sus visitas al CNIO, sin embargo. Junto a Bernabé, presentó en enero su plan de trabajo, que incluía la eliminación de tres departamentos para reenfocar la actividad del CNIO en la investigación más básica.

Todavía no hay un plan para proceder a su desmantelación e incorporación de su personal a otros grupos de investigación. Probablemente, haya que esperar a la incorporación efectiva de Rabadán y la elección de un nuevo gerente.